Ha pasado dos meses en prisión. Tiene que presentarse
cada semana una vez ante la justicia. Dueño de la peluquería
Abdul, donde la policía cree que se reunían varios
de los terroristas para tomar agua traída de la Meca.
Afirma que tiene agua santa, pero afirma no conocer a ninguno
de los que se suicidaron en Leganés. Conoce a Zougam,
dueño de un locutorio situado en su misma acera, pero
asegura que es tan inocente como él mismo.