Fue detenido 26 días después del atentado. Reconoció
que tenía amistad y negocios con varios de los implicados,
sobre todo con Jamal Zougam y con El Chino. Varios marroquíes
de Lavapiés aseguran que Adli puede cometer cualquier
pequeño delito sin pensar las consecuencias, como vender
hachís o atracar a turistas. Pero creen que jamás
participaría en un atentado terrorista. En prisión
.