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1958-1963
Juan XXIII, el Papa bueno
Angelo Giuseppe Roncalli nació en Sotto il Monte, cerca de Bérgamo, en el seno de una familia campesina, profundamente católica y muy numerosa. Fue elegido Papa a punto de cumplir 77 años, razón por la que su pontificado fue muy breve. Sin embargo, en cinco años, Juan XXIII inauguró una nueva era en la historia del catolicismo. Sus mayores logros fueron la convocatoria del Concilio Vaticano II, que pretendía la renovación de la vida religiosa católica a través de la modernización (aggiornamento) de la enseñanza, la disciplina y la organización de la Iglesia.
Mostró a lo largo de su pontificado una apreciable apertura que hacia otras religiones y creencias. Su certero sentido diplomático y su popularidad le convirtieron en una figura influyente en el orden internacional. Era un hombre culto a pesar de su origen campesino, y aunque no se le puede considerar un teórico profundo, escribió siete encíclicas.
Su tolerancia, optimismo y bondadosa personalidad le granjearon
el cariño de millones de personas dentro y fuera de la
Iglesia. Al final de su breve pontificado ya era el Papa más
querido de la época moderna. No en vano se ganó
el calificativo de "Il Papa buono", el Papa bueno. Su
muerte suscitó una profunda tristeza en el mundo entero.
Su proceso de beatificación fue iniciado por Pablo VI en
1965 y concluido por Juan Pablo II en 2000.
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