De Juana Chaos fue condenado a casi 3.000 años por un total de 25 crímenes. Fue recluido en un módulo de especial vigilancia, con cacheos periódicos, restricción del contacto con otros presos y muy pocas horas de patio, además de la intervención de las comunicaciones que se aplica a todos los miembros de organizaciones terroristas. En la foto, carnés e identidad falsos de De Juana Chaos.