En 'A vivir que son dos días' queremos algunos de los mejores besos de la historia del cine. De forma accidental compartiendo un plato de espaguetis, bajo una intensa lluvia o con final trágico. Estos son nuestros elegidos.
Lo que el viento se llevó (1939)
Clark Gable y Vivien Leigh se besaban por primera vez ante la puesta de sol en el sur de Estados Unidos
De aquí a la eternidad (1955)
Una idílica playa desierta y el sonido de las olas del mar como único sonido de fondo forman el marco de este beso antológico entre Burt Lancaster y Deborah Kerr.
Encadenados (1946)
El beso entre Ingrid Bergman y Cary Grant está considerado como el más largo de la historia del cine. Alfred Hitchcock se las arregló para burlar a la censura.
Duelo al sol (1946)
El último beso entre Perla (Jennifer Jones) y Lewt (Gregory Peck). El beso de la muerte.
La dama y el vagabundo (1955)
Cena romántica al ritmo de una serenata italiana. Lady y Tramp se besan de forma accidental compartiendo un plato de spaghetti. El beso más animal.
El planeta de los simios (1968)
Charlton Heston es el protagonista de este peculiar beso. Su "partener", una mona de una especie superior en este clásico de la ciencia ficción.
El hombre tranquilo (1952)
La lluvia siempre le da un toque más pasional a los besos. Entre los más recordados, el de Maureen O'Hara y John Wayne en este clásico de John Ford.
Grandes esperanzas (1998)
Gwyneth Paltrow y Ethan Hawke sellan su amor con un beso bajo la lluvia acompañados de la maravillosa música de Patrick Doyle.
Jamón, Jamón (1992)
El primer encuentro en cine entre Javier Bardem y Penélope Cruz. El beso más pasional en un bar y una máquina tragaperras que se suma al éxtasis.
Matador (1986)
Assumpta Serna y Nacho Martínez son los protagonistas de este beso con final trágico, al más puro estilo Almodóvar.
Brokeback Mountain (2005)
Un beso que dio mucho que hablar. Dos rudos vaqueros, Heath Ledger y Jake Gyllenhaal, desbordan sus sentimientos en un reencuentro muy especial.
Fotogaleria: Besos de cine
El primer encuentro en cine entre Javier Bardem y Penélope Cruz. El beso más pasional en un bar y una máquina tragaperras que se suma al éxtasis.
El beso entre Ingrid Bergman y Cary Grant está considerado como el más largo de la historia del cine. Alfred Hitchcock se las arregló para burlar a la censura.
Gwyneth Paltrow y Ethan Hawke sellan su amor con un beso bajo la lluvia acompañados de la maravillosa música de Patrick Doyle.