Viernes, 25/5/2012 23:05
Después de meses de esquivar a los expertos pro Israel que acusaron a su película Munich de simpatizar excesivamente con los palestinos, el director Steven Spielberg encontró un nuevo adversario en el Estado judío: críticos aburridos.
El film se estrenó en Israel durante el fin de semana ante críticas hostiles que se centraron más en la técnica cinematográfica que en cualquier mensaje político asumido en la representación de la caza israelí de los autores del ataque palestino contra los Juegos Olímpicos de Munich en 1972.
El diario conservador Jerusalem Post calificó al filme de suspenso de "desordenado, inepto, ofensivo (...) y de aburrido al comienzo." Y el liberal Haaretz consideró que "hay algo descuidado en la forma en la que Spielberg construye la película, un descuido que se filtra en el mismo estilo de la dirección".
Shirit Gal, la publicista israelí de Munich dijo el lunes que se vendieron unas 25.000 entradas para la película, una asistencia que calificó de "buena" aunque los éxitos de taquilla de Hollywood venden unas 35.000 entradas durante los fines de semana de estreno en Israel.
Los críticos estadounidenses fueron más amables con Munich. El filme está en varias listas como una de los 10 mejores, con algunos críticos que predicen que ganará premios de la Academia.
Los expertos acusan a Spielberg de utilizar la película para criticar las tácticas de seguridad de Israel, y por lo tanto, la "guerra contra el terrorismo" liderada por Estados Unidos.
La disputa se desencadenó el año pasado ante la noticia de que Spielberg había basado Munich en un libro abiertamente desacreditado acerca de las represalias israelíes por la matanza de 11 personas durante los Juegos Olímpicos, sin consultar a quienes estuvieron involucrados en aquellas operaciones.
"Las únicas personas que podrían ver esta película como anti israelí son aquellas de facciones derechistas, y aún así, sólo aquellas que la verían bajo una grave ceguera ideológica," dijo la página de internet YNetnews.
Otro crítico dijo que no le gustó el retrato de Spielberg de un golpeado equipo israelí, no por la naturaleza de la misión, sino porque sus miembros son mostrados ocasionalmemte como incompetentes que dudan de sí mismos.