La imaginación y la lengua le descubrieron a la quinta mujer con que cuenta la RAE en la actualidad "su lugar"; un mundo por el que transitar a sus anchas, en el que era posible perderse sin miedo, y conmoverse, sufrir, reír, pensar, soñar".
Pasadas las siete de la tarde, Soledad Puértolas, vestida con un sobrio vestido negro roto por un broche ocre con forma de flor, entró en el salón de actos de la Academia, flanqueada por José Luis Borau y José Luis Merino, los dos últimos académicos en ingresar en la RAE.
Tras recodar a su antecesor en el sillón "g", el científico Antonio Colino, la escritora encontró "cobijo" en el Quijote, "una lección constante, un estímulo continuo para los escritores".
'Aliados. Los personajes secundarios del Quijote' es el título del discurso en el que la narradora y ensayista zaragozana destacó el papel de las mujeres en la obra cervantina, como Marcela, personaje que ha dejado una "huella imborrable", y que declaró firmemente su independencia más allá de los ideales caballerescos: "nací libre" sentencia en la obra de Don Quijote. "Los tres personajes femeninos de más peso viven sus historias al margen de las del caballero, pero son ellas quienes, cada una a su modo, proporcionan al caballero complicidad y apoyo", analizó la novelista zaragozana.
La novelista zaragozana relató con voz suave y templanza su debilidad por los personajes secundarios: "Por aquellos a quienes, en los diferentes órdenes de la vida y del arte, les toca ocupar posiciones marginales y a quienes de pronto descubre la mirada de un espectador, de un lector, un amigo o un desconocido".
El poder de la palabra
Puértolas, merecedora de premios como el Planeta, el Anagrama de Ensayo o el de las Letras Aragonesas, dejó claro en su discurso su confía en el poder de la lengua: "En el fondo de tanta palabra, de tanta narración, de tanto contar y tanto escuchar, late siempre la esperanza de que en algún momento sobrevenga el milagro del mutuo entendimiento y se vislumbre la luz de una verdad".
Tras los aplausos
Un cerrado aplauso abrazó las letras de Puértolas, así como las últimas del discurso que le dio el académico José María Merino como respuesta: "Bienvenida tú con tus palabras, Soledad Puértolas, a la casa de las palabras".
Tras la abalanza de felicitaciones ya académica de la RAE dejó clara su vocación sigue vinculada a la novela y reconoce tener bastante cocinada la próxima: "Estoy con una novela que tengo prácticamente terminada, pero las cosas necesitan reposar, quizás después de navidades le daré una mirada final".
"Esperemos que otras instituciones, no sólo la RAE, se vayan abriendo hacia la consideración de igualdad entre el hombre y la mujer" comentó Puértolas.
El presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias; los ex ministros Javier Solana, Carmen Alborch y César Antonio Molina; la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina; la directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, y Amparo Rubiales, miembro del Consejo de Estado, escucharon atentamente a Puértolas.
En la mesa presidencial le esperaban el director de la Academia, Víctor García de la Concha; el vicedirector, José Antonio Pascual y el secretario de la RAE, Darío Villanueva. Muy cerca se sentaban sus nuevos compañeros de la Academia, entre ellos Luis Goytisolo, Carmen Iglesias, Arturo Pérez-Reverte, Margarita Salas, Juan Luis Cebrián, Luis María Anson, José Manuel Blecua, Salvador Gutiérrez y José Manuel Sánchez Ron.
Entre los amigos asistentes había escritores como José María Guelbenzu, Marcos Giralt Torrente, Marcos Ricardo Barnatán, Carmen Posadas, Natuival Preciado, Marina Mayoral, Luis Antonio de Villena y el editor de Anagrama, Jorge Herralde.