El diestro extremeño Alejandro Talavante ha cortado la única oreja de la tarde en el festejo celebrado este miércoles de farolillos en la Real Maestranza, décimo tercero de Feria. De este modo, Talavante redondea su particular paso por el ciclo abirleño, en el que ya había logrado un trofeo el pasado viernes de preferia.
El diestro extremeño Alejandro Talavante, que ya logró un trofeo el pasado viernes de preferia en la corrida de Victoriano del Río, ha redondeado su particular Feria de Abril en este miércoles de farolillos cortando otra oreja a un buen toro de Jandilla. El Cid y Castella se fueron de vacío.
Se han lidiado toros de Jandilla, bien presentados -más gordo el tercero y más altón el sexto- y desiguales de juego. Templado y noble el primero, que se apagó pronto. Bruto e irregular el segundo. Buen toro el tercero. El cuarto tuvo calidad pero sin fuerzas. El quinto siempre embistió a taponazos. Y el sexto se paró pronto.
El Cid, de grana y oro: Pinchazo y estocada (silencio). Estocada desprendida (silencio).
Sebastián Castella, de nazareno y oro: Pinchazo y estocada (silencio). Estocada corta y descabello (silencio).
Alejandro Talavante, de obispo y oro: Estocada (oreja). Dos pinchazos y estocada (silencio).
José Manuel Moreno 'Josele' picó bien al segundo, en el que Javier Ambel saludó en banderillas. Alcalareño y Pirri lo hicieron en el cuarto.
La plaza se llenó en tarde con rachas de viento que molestaron a los toreros.
El primero del Cid embistió templado de salida, preludiando lo que después pasó, que se paró tras las dos primeras series por el pitón derecho. El cuarto fue un toro de enorme calidad, de hecho el saltereño lo brindó al público, pero la pena es que no tuvo motor para desarrollarla.
Castella volvió a pechar esta tarde con el peor lote. Su primero, un toro muy atacado de kilos, fue muy irregular, llegando algo bruto a la muleta, embistió bien en un par de muletazos y parándose enseguida. No mejoró el panorama el quinto, un ejemplar muy descompuesto que siempre embistió a taponazos.
Talavante tuvo en su primero al mejor toro de la tarde. Lo recibió ligando un par de verónicas con un par de chicuelinas y después, con la muleta, se acopló a la buena embestida del animal con tres series de derechas y dos más de izquierdas en una labor medida. En el sexto, entre que el viento molestó al torero y que el toro tras las dos primeras series se vino a menos, su labor no pasó de cumplidora.