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Robert Downey Jr. quiere cambiar de traje

Alicante puerto de salida vuelta al mundo a vela

Fragmento Literario

Tu vida en cien palabras

   09-09-2008 - 17:18 CET

Desde Hoy por Hoy hemos retado a nuestros oyentes e internautas a que participen en nuestra sección "Qué pequeño es vivir" resumiendo su vida en 100 palabras. La respuesta ha sido contundente, varias personas han aceptado el reto y nos han enviado su resumen. Lo que está claro es que ninguno os dejará indiferente. Para aquéllos que quieran participar en la sección envianos un correo con el relato de tu vida a: tuvida@cadenaser.com.

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AIRIS NIRAM

Durante 19 años me he ido especializando en el error. He decidido que voy a me tomar aire y seguir adelante. Me burlaré de las verdades más insospechadas, no haré caso a lo absoluto así que tomaré mis propias decisiones, trataré a broma a la muerte pero también a la vida. Porque la vida hay que vivirla y disfrutarla así como venga. Hay que respirar la magia de las ilusiones y transformarlas en algo real. Porque el mero hecho de ser es tan grande que no se puede explicar en cien palabras. Y es que a mi aún me quedan 19 años y más por delante.

NAILA

Nací en Sicilia (Italia) en 1981. Pasé una infancia feliz con toda la fantasía de los niños, sin tecnologías, jugando con mis amigos y primos! ahora soy licenciada en derecho. España es mi segunda casa...estudié durante seis meses en Alicante! me gusta bailar, cantar, estar y reír con la gente...La fantasía sigue acompañándome desde mi niñez y me ayuda a vivir...Aunque los días parezcan todos iguales, no es así...Cada día es único como únicas son las personas: tiene sus emociones, sus misterios, sus secretos...y a mi me toca descubrirlos y vivirlos...al cien por cien!

VICENTE RIBES (POR LUCÍA)

Mi nombre es Vicente, hijo de Vicentín, el hijo de Vicentón. Siempre fui muy querido. En mi vida ha habido pasajes oscuros pero el amor en sus distintas formas iba iluminando el camino. No puedo decir que me hice a mí mismo. ¿Qué hubiera sido yo sin la influencia de mis padres, de algún profesor, de muchos amigos y conocidos o de los autores que he leído? He alcanzado muchos de los objetivos que me he ido marcando; sobretodo he disfrutado recorriendo la senda para conseguirlos. Ahora acabo de ser padre. Por fin conozco el significado de la palabra plenitud.

"Me crié con Barrio Sésamo"_JOSÉ VILASECA HARO

Nací en Septiembre, ese mes triste. Me crié con Barrio Sésamo y sin Play-Station; me gustaba jugar solo, aunque no me faltaron amigos. Fui buen estudiante cuando todavía los sobresalientes tenían sentido y valor. Amé y no fui amado, y eso me ayudó a ser fuerte en lugar de amargo, como los buenos alcoholes, de esos que nunca he probado. Quise a mis padres, y nunca tuve quince minutos de gloria para insultarlos en directo, ni falta que me hizo. Encontré mi amor verdadero, tuve un libro y planté un hijo. Nació en Noviembre, otro mes triste. Pero es feliz.

45 años y vuelvo a empezar de cero_JOSÉ MARÍA RODRÍGUEZ

Antes de los cinco años recuerdos de una caseta de feria. Después, una chabola junto al mar, en la estación del perro y las caminatas y las colas para coger agua de la única fuente. Mudanza a un barrio obrero, el mayor de nueve hermanos, el colegio, el instituto y ese año en el que sólo tenía una camisa de manga larga tanto para el invierno como para el verano. La universidad, la novia, la mili, el trabajo, la boda, la casa, los niños y la nada. Cuarenta y cinco años y tengo que volver a empezar de cero.

Mi vida ha sido una eterna lucha_MARIA DEL CARMEN FERNÁNDEZ-PACHECO

Desde que nací mi vida ha sido una eterna lucha: Problemas al nacer que se solucionaron, la pequeña de 3 hermanos, me quedé sin padre cuando no había cumplido los 20... Toda la vida estudiando y siendo "la estrecha de la panda". Parecía predestinada a fracasar por muchos motivos... pero he callado muchas bocas. Por fin soy lo que quiero ser y vivo como quiero vivir: Profesora de Secundaria de lengua y literatura, casada y feliz. Premio por no rendirme. Prueba superada.

Nacer, llorar, mamar..._RAFAEL FERNADEZ CUBERO

Nacer, llorar, mamar, beber, dormir, orinar, defecar, bañar, asear, sentir, reír, soñar, comer, enfadarse, negarse, erguirse, caerse, golpearse, pelearse, andar, correr, hablar, llamar, querer, escolarizar, amigarse, enemistarse, pedalear, jugar, golear, perder, ganar, aprender, crecer, creer, dudar, ignorar, alegrarse, emborracharse, deprimirse, aburrirse, trabajar, telefonear, teclear, escaquearse, irritarse, conocer, titubear, amar, seducir, tocar, acariciar, despertar, excitarse, comprometerse, bailar, convivir, fecundar, extasiarse, concebir, alumbrar, amamantar, luchar, alimentar, vestir, educar, enseñar, sonreír, regañar, enfrentarse, desconcertarse, preocuparse, desvelarse, conducir, buscar, encontrar, proteger, volcarse, perdonar, acoger, cansarse, enfermar, amargarse, sanar, envejecer, postrarse, olvidar, comer, soñar, reír, sentir, asear, bañar, defecar, orinar, dormir, beber, llorar y... cien.

Cada día como si fuera el último_ALICIA AGUILAR

Fui bebé deseado y hermana mayor feliz. Mitad leonesa, mitad canaria. Adolescente comprometida. Conservo los amigos de la infancia. Estudié lo que quise y trabajo de lo que me gusta. Felizmente casada y con dos preciosos niños. Dicen que buena cocinera. También pianista e hipotecada. Saqué el carnet con veintinueve años y embarazada. Ama de casa en ratos libres y nieta de un gran hombre sabio y luchador de noventiseis años. Leo, escucho la radio y canto, siempre que puedo. Disfruto cada día como si fuera el último, porque algún día espero morir orgullosa de lo que he vivido.

De pequeña ya quería ser mayor_MONTSE ROS BORDALBA

De pequeña ya quería ser mayor, nunca quise ser pequeña, nunca quise que me protegieran, quería parecer mayor aunque no lo fuera, quería tener mis ideas aunque no estuviera en lo cierto, me gustaba crecer rápido porque quería ser yo misma, no quería que nadie me mandara y quería trabajar sin que nadie me mantuviera.

De pequeña me encantaba comer las espalditas de conejo, pero yo me pensaba que el conejo tenía alas cómo los pollos y yo siempre pedía alitas de conejo, de pequeña ya me gustaba poner alas fuera dónde fuere... THE END.

Una familia feliz a ratos

USUARIO 57

Soy la pequeña de dos hermanas, con una familia feliz a ratos. Tuve una infancia y juventud de Bola de Cristal. Terminada la Universidad con la cabeza llena de grandes proyectos, me vi obligada a aceptar un trabajo precario y a y a un jefe patético. Dejé España por amor, mi trabajo actual es inmejorable y la ciudad en la que vivo muy exquisita, aunque a veces me pregunto que hace una chica de pueblo como yo en estos ambientes, y no deje de añorar a esa país y a esa familia , que aún no siendo perfectos, son míos, son mi vida.

Ser feliz cada día

MARÍA ARIAS

Creo que nací agradeciendo a la vida el regalo que me acababa de entregar. Y así sigue siendo cada mañana al despertar. Así es mi vida, una oportunidad de amar cada día. De levantarme, de alimentarme, de trabajar, de estudiar, de tener una familia, de reír y llorar, de subir y bajar, de sentir pasión, de sentir con el que sufre, de esperar en la distancia...pero, sobre todo, de aprovechar cada momento; de descubrir el vivir y el morir como parte de la vida. De ser niña y mujer sin más pretensión que la de ser feliz cada día.

Atrapada en un hombre

PALOMA VAQUERO GARCÍA

Tuve una infancia creo que normal, colegio de monjas, comunión, instituto progre en barrio obrero, algún que otro novio, nada digno de mención. Después una profesión que ya no era tan normal en una mujer y aquí es donde mi vida se convierte en "especial", atrapada a un hombre durante años, liberada de él y en una tercera etapa de nuevo atrapada a otro y ya sin ganas de luchar. La verdad es que he sido feliz de una manera especial sigo siéndolo pero a mi manera, en fin un sin vivir. La vida para algunos no siempre es convencional.

Pese a mis dificultades

MARÍA BELÉN ÁLVAREZ PIHEN

Me llamo María Belén, nací un caluroso 6 de enero, de 1980 en Córdoba, Argentina. Tengo problemas visuales graves debido a una enfermedad que contrajo mi madre durante el embarazo. Mis padres se separaron cuando tenía 3 años. En 1990 me fui a vivir a Ginebra. A los dos años y medio a mi padrastro se le dio la oportunidad de ir a Kenya, estuvimos 5 años. Hace 11 que vivo en Girona, donde terminé mis estudios. Actualmente vendo cupones de la ONCE. Me gusta cantar y cocinar cosas dulces. Pese a mis dificultades vivo mi vida con total autonomía.

Qué se siente cuando te enamoras

OLALLA PEREIRA RODRÍGUEZ

Conciertos, pizzas, películas, churrascadas, partidos,... disfruté. He querido a mi familia, perdí a un abuelo y llevo 10 años viendo como mi abuela es consumida por el Alzheimer. Conocí buena gente y no tan buena, viajé con mis amigos y he pasado los tres últimos veranos disfrutando de más de 900 niños dando clases de "kayak" en campamentos. Ahora, llegan los días de decidir y aún no se qué hacer con mi vida. A mis 21 años... me falta saber que se siente cuando te enamoras, dentro de otros 21 años, en el próximo concurso, os contaré si lo conseguí.

Llegaré como entré: con retraso

IGUAZEL

Cuando Tejero golpeó el Congreso, yo estaba dentro de de mi madre. Quizá del susto preferí quedarme allí y salir un mes más tarde de lo previsto. Pero salí, y a partir de ahí entre y salí varias veces. Entré y salí de colegios, de amigos, de casa, de noches, de amores...Últimamente entré en el ahora y aquí me quiero quedar, otra vez, resistiéndome a salir. Ya saldré mañana que hoy se me ha hecho tarde. Y también aviso, que la parca no me espere puntual en la última salida de mi vida porque llegaré como entré, con retraso.

El mar fue lo primero que vi

RAÚL

Mi padre me contó que lo primero que vi el día que nací fue el mar. Toda una premonición. No es que haya sido un gran nadador ni lobo de mar, pero siempre he sido muy salado. Años después, mi madre, ya divorciada, me reveló que el hospital no tenía ventanas ni mar y que mi padre era, por decirlo de algún modo, un soñador. Con los años me convertí en una persona práctica: oposición y pareja. Como mi madre. Sin embargo nunca dejé de buscar el mar en la ventana, como mi padre, a pesar de vivir en Zaragoza.

Mis edades

ANGEL MEANA

Hola, 0, Otoño; Libra, Cádiz. Primogénito. Meses. Barco, Tenerife, Kindergarten, Escolapios, expulsión. Curas. 10, Bachillerato. Sexto, reválida, C.O.U.; Universidad. Carrera, inacabada, formación, 20. Mili, Sufrimiento. Franco. Enemigo. Allende, Lennon, Gandhi, hombres, mujeres, amigos. Novia, amigos, siempre. Retorno. Fútbol, amigos. Trabajo. Empresa. Boda. Familia. Amigos. Esposa, compañera, amiga. 30, Hijos, dos. Amor. Padres, amor, adiós, amigos. Hermana, amiga. Andalucía. Málaga. Volver. Empezar, seguir, amar, ayudar. Vivir. 40, Odiar, guerras, hambre. Tiranía. Depresión. Renacer, luchar. 50, Despido, caer, levantarse, revolverse. Seguir, hijos, esposa, amigos. Vida. Amanecer, anochecer. España. Comer, beber, reír, llorar, amar. 60, 70, 80, incógnita, futuro, pasado, presente. Vida, muerte. Adiós

Luché contra el destino

JUAN JOSÉ MENDOZA TORRES

Siempre luché contra el destino. Quedé con él la primera vez para nacer y me dejó colgado. De niño sólo me ofrecía enchufes, calles peligrosas y cuchillos. ¿La adolescencia? Otro juego sucio. Las chicas huían en el último minuto por su culpa. Pero un día todo cambió. Al salir de casa me detuve: a la izquierda, la cafetería donde una mujer exuberante aguardaba para confesarse; a la derecha, mi oficina, donde una divorciada coqueteaba conmigo. Entonces decidí seguir de frente. Súbitamente chirriaron unos frenos y todo se oscureció. Ahora siento melancolía, pero estoy orgulloso de no ceder ante el destino.

Al menos cien palabras

JAVIER GÓMEZ

Creí que habría algo que decir de mis primeros cuarenta años, pero un día amaneció en el último asiento de una furgoneta que cruzaba un desierto, compartí el calor de otro aliento y otra tristeza, y supe que empezaba de nuevo. Le escribí cada día, nos hicimos transparentes, caíamos juntos y no quisimos evitarlo porque el fin del mundo estaba cerca. Qué repentino el ocaso, qué helado el desierto, qué afilada la soledad que ahora me extinguen. Porque ella no pudo tenerme y yo no podía perderla, qué larga hubiera sido la vida si hubiéramos tenido, al menos, cien palabras.

Un día de junio

JAVIER G. TORGA

Nací un día de junio en el que mi santa madre se había empachado a cacahuetes o eso decía mi padre. No creo que la vida de nadie sea diferente a la mía, pero de lo que estoy convencido es que la adolescencia no fue la más deseada, ser el peque en el que se fijan para hacer reír a los demás es de lo mas desagradable. Y después un fatídico accidente, el mundo gira 180º, perdí los mejores amigos que tienes en la vida, pero como en todo, te haces fuerte y sigues adelante, unos van y otros vienen.

¿Solamente cien palabras?

JOSÉ MEDINA

Mi vida en cien palabras, ¿solamente cien? por donde empiezo, a ver lo mismo cien palabras son demasiadas, menudo dilema.

Todo en mi vida a sido elegir:

Barça o Madrid, independizarme o vivir con mis padres, izquierda o derecha, estudiar o trabajar.

En fin mi vida es siempre ir eligiendo de momento no se me han dado nada mal las elecciones:

Soy del Barça (por supuesto), me independicé (con mi amigo el euribor), soy de izquierdas (no se porque) y trabajo como un burro para llegar a fin de mes. De verdad creéis que he elegido bien?

CIEN PALABRAS JUSTAS.

Una niña de párvulos que me chupaba la lengua

JOSÉ LUIS OLIVER

Mi vida empieza como la tuya: con un recuerdo no muy claro. El mío es de Mercedes, una niña de párvulos que me chupaba la lengua. Cuando se lo conté, mi madre me explicó que unos bichos minúsculos podían pasar de su lengua a la mía, pero la historia no debió convencer a Mercedes ya que siguió con su actividad. Creo que ninguno de mis otros besos ha podido igualar la emoción prohibida de los de Mercedes, a quien sigo buscando en cada boca. Claro que en mi vida han pasado otras cosas, pero ninguna la explica mejor.

Ahora que soy mayor

CRISTINA SERVÁN MELERO

Ahora que soy mayor, me acuerdo de mí siendo niña: Quería ser muchas cosas; actriz, cantante, torera, enfermera, maestra, bombera, soltera, casada, madre, abuela.

Ahora que soy todo y nada de lo que quise ser, me doy cuenta de que he soñado más vidas de las que he vivido y vivido una vida que no soñé.

Soy el resultado de lo que he visto y también leído, de lo que he encontrado y de lo que he dejado, de lo que he tenido y de lo que he perdido.

Pero el reloj aun no se ha parado.

Me casé muy joven

COVI DOPICO

Medio siglo ¿Lo único que de verdad elegí en mi vida fue...? Nada. Decidí casarme joven para salir de casa de mis padres, decidí tener mi primer hijo para que existiese una persona en el mundo que me quisiese a mi más que a nadie, decidí trabajar con discapacitados porque siempre sentí que tenía una deuda por pagar.49 años, aún es tiempo, decidí ser feliz, y lo estoy consiguiendo, lo primero que hice fue dejar de lamentarme y disfrutar de todas y cada una de las cosas que me pasan cada día, las decida o no las decida yo. Soy dueña de mi vida.

Puedo oler el olor a podrido de mi choza

JOSÉ HISTÓRICO

Infancia fugaz, aún puedo oler el olor a podrido de mi choza. Niñez triste, pobre, recuerdo mi ropa remendada y el olor a golosinas que no podía comer. Adolescencia sufrida, trabajando, chatarra, no me gustaba mi barrio, ni sus gentes, me di cuenta por primera vez donde estaba, quería irme de allí. Juventud alocada, sin freno, queriendo comerme el mundo, drogas, alcohol, sexo, peleas y un cuchillo. La adultez, horario para dormir, para salir al patio, para comer, paredes frías y noches largas. ¿Ancianidad? Dos opciones: la mendicidad o latranquilidad eterna. Aún lo estoy pensando. ¿Pero tendré valor?

Esto es maravilloso

SANTIAGO SÁNCHEZ BEITIA

Nací en una ciudad, vivo en otra. Cuando estoy allá, dicen que soy de aquí. Aquí, dicen que soy, en parte, de allá. Me gustan las mujeres rubias; y las morenas. Si me ven con una mujer rubia dicen que me van las morenas. Si me ven con una morena, dicen que me van las rubias. Me gusta el color blanco; y el negro. Si voy de un color, dicen que me va el otro. Si voy de éste, dicen que me va aquél. Espero que cuando esté en el más allá, digan que me vuelva acá. Esto es maravilloso.

Voy teniendo suerte

JAVIER SANCHÍS

Desde el mes de Junio del sesenta y tres,

ando por este mundo condenado a muerte,

y de momento voy teniendo suerte

y voy burlando "la cuestión" como ves.

En los años sesenta y los setenta

fui niño, adolescente y soñador.

En los ochenta, el tres hice la mili

y luego, probé a ser opositor.

Malos tragos y buenos, como todos,

seguramente habré pasado yo.

Unos se marchan y quedas sin apoyos,

otros que vienen, te llenan de ilusión

Sigo ahora, a los cuarenta y cinco,

con intenciones de durar cincuenta mas,

por ello es que me empeño con ahínco.

Mis primeros recuerdos

MILA P

Uno de mis primeros recuerdos: sentada en la alfombra con mi pollito dormido en mi cabeza (él dormía mientras yo estuviese quieta - para la alegría suprema de mi madre), junto a mi familia y delante de la tele en blanco y negro. En la pantalla un hombrecito saltaba en una superficie extraña, llena de agujeros. Era la luna y aquel momento me marcó...a mí y a la humanidad. Hoy, a los 41 años, soy yo la que salto entre agujeros sorteando las barreras de la vida e intentando llegar a un destino no tan lejano, pero igual de desconocido.

Tú, fashion

GUIÑOL

Dedos anular y meñique recogidos. Dedos pulgar, índice y corazón, tiesos y juntos, gesticulando repetidamente hacia la boca. El gesto del hambre es universal en este semáforo de Sevilla, y mi español con acento francés para agradecer las disculpas por el poco dinero que me dan, con un "No hay problema, ¿eh?" también parece universal. El deseo sexual de algunos cuando ven mi cuerpo negro de 17 años, musculoso, lo expresan diciéndome:"Tú, fashion", pero su lenguaje corporal es universal, y dice otra cosa. Nací en el Ziguinchor de Senegal, y mi vida, y mi Universo, han ido y serán, primarios.

Los payasos, la Bola de Cristal...

RAQUEL MARÍN

Canicas, Barrio Sésamo, los payasos de la tele y la Bola de Cristal acompañaron mi infancia y adolescencia. Después el instituto, la universidad, los amores, desamores, más abundantes estos últimos, dieron paso a mi edad adulta. Ahora, mis compañeros en este viaje, mi familia, mis amigos de siempre y los nuevos me ayudan a hacer frente a un trabajo que no me gusta pero necesito para pagar la hipoteca de mi independencia y los pocos viajes y caprichos que me puedo permitir. Todo esto, junto con los sueños que aún me quedan por conseguir, me da fuerzas para seguir.

Años de limbo hasta conocerte

MARC

Salgo a este mundo y luego nacerías tú.

Años de limbo hasta conocernos, años de limbo para nacer yo. Sin tiempo de crecer, sin tiempo de madurar,

sin darme la oportunidad que me llevara contigo al mejor lugar. Primer intento nada; segundo intento lesión del corazón, esperaré pues dicen hay finales felices, espero ese cambio mi amor. Me consumí en esa espera, persiguiendo por ti cualquier falsa ilusión. ¿Los restos que dejaste formaban una vida? ¿A pesar de aquella ceguera y falta de visión?,

Tercer intento y expulsado nuevamente al limbo, querer seguir fue idiota cuando mi vida ya acabó.

Nací en el desierto

ANA MARÍA GARCÍA

Nací en el desierto, junto al salitre. Viví entre la Cordillera de los Andes y la ciudad de Arica hasta los 22 años. Luego vino la represión. Los más afortunados pasamos tres años en las cárceles de la dictadura. En 1977 me acogió Inglaterra, viví cinco años hermosos de libertad, conocí a un español, nació mi hija mayor y nos vinimos definitivamente a España, nace mi hijo menor. Después de 25 años en Asturias, decido regresar sola a mis orígenes, al desierto en el norte de Chile, a Arica. Llevo casi un año aquí y mis suspiros van a España.

Toda mi infancia castigado

LAPI

Me pasé mi infancia castigado, entre copiar líneas y quedarme sin salir me pasé mucho tiempo, aparte de hostia va hostia viene. La adolescencia fue parecida, vivir con poco contacto familiar por el infanticidio estalinista que sufrí, en mi habitación, siempre con ingratos recuerdos familiares. Y la madurez, solo, aunque tuve novias, pero ahora mismo llevo muchos años de soledad absoluta, sin amigos y sin nada. Ni feo ni guapo, ni bueno ni malo, normal pero solo, con 35 años y sintiéndome viejo de vida pero joven de espíritu. Gente con estrella y gente estrellada, y esto no cambiará nunca.

Mi recuerdo más remoto

LUIS ANTONIO MARISCAL RICO

El niño

Mi recuerdo más remoto de mí mismo es el de un niño de pocos años, en pantalón corto de cuero y suéter de rayas. Se planta ante mí cuando le invoco en busca de respuestas y siempre parece decirme: "ya te lo dije". Sobrepasado con creces el ecuador biológico de la vida, sigo buscando a ese niño que hay en mí, porque parece saber algo que al adulto se le oculta. A veces presiento que él sabe que nací para mi hija y que la perfección que siempre he buscado se encarnaría finalmente en su frágil cuerpo impedido.

Casi me caigo del calendario

CLAUDIO GRILLI

Se puede decir que casi me caigo del calendario, nací el 31 de diciembre de no importa que año. Nunca me gusto esa fecha, ya que se confundían los festejos, al fin y al cabo la familia se reunía para recibir el año nuevo y no para mi cumpleaños.

Nunca tuve claro mi cronología, ya que por un lado era el mas joven de mi clase, pero por otro, era mas viejo con respecto a la clase siguiente, con tan solo un día de diferencia.

Un año más joven o un año más viejo, vaya lo que implica un día.

Barcelona es mi sitio

ANA SORIA

Nunca mirar atrás es no hacerlo, pero de verdad. Nací en febrero en una ciudad helada, de interior, pero pronto quise mirar al mar. Barcelona es mi sitio desde los 19 años. Vine sola, buscando crecer, y lo hice. Un hombre me dio lo mejor y lo peor de mi vida. Lo mejor mis dos hijos, lo peor acoso, derribo y anulación.

Decidí mirar hacia delante y dejar a un lado lo que no me dejaba vivir. Seguí mirando hacia delante y sin querer, encontré el amor... encontré la luz. Puedo compartirlo con mis hijos, ¿Qué más puedo pedir?

De mayor quiero ser un niño

M. LAPATZA FLORES

Alguien decidió que viniese al mundo, y vine. Así de sencillo, sin ningun tipo de trámite. Abrí los ojos, y no recuerdo exactamente lo que vi. No los he cerrado desde entonces. Entretanto, fui a la escuela: aprendí, hice amigos, jugué al futbol, reí y lloré. Ahora, trato de seguir aprendiendo, los amigos los cuentas con los dedos de una mano, el futbol por la tv, y rio y lloro, de pena y de alegría. Lo mas curioso es que tan solo me acuerdo, que a las noches pensaba: cuando sea mayor, me gustaría ser un nino.

Nací en otoño

ISABEL GARCÍA

Nací en otoño; en el aire, el olor agrio del tabaco deshojado. La vida transcurría lenta entre la siembra y la recogida. Fui al instituto, llegaba antes de hora, y, muerta de frío, esperaba que abriera. Sentada en cualquier sitio, tomaba un bocadillo. En la facultad supe lo que era un piso de estudiantes, muebles desvencijados, convivir con gente desconocida, dormir con chicos. El trabajo fue la mudanza hacia la madurez, los hijos; años sobreviviendo al tiempo, entre la añoranza de la tierra y la felicidad del reencuentro. Luego, el desamor, la separación, ahora toca aprender a vivir de nuevo.

El hijo perfecto

DIEGO MARTÍNEZ DE AZCONA

He sido el hijo perfecto. Desde pequeño he hecho siempre lo que se esperaba de mí. He vivido mi vida siendo lo que los demás esperaban de mí. He sido un buen estudiante, un buen amigo, un buen deportista...Llevo toda mi vida siendo el hijo perfecto, pero ahora no sé que hacer. Ahora hay alguien que no espera nada de mí. Ahora que voy a ser padre, tengo miedo porque sólo sé ser el hijo perfecto.

Me gusta mucho

ALEJANDRA ALMAR- LA MADRE

Todas las mañanas me despierto llorando y entonces aparece, se asoma con sus ojos color avellana, me mira y sonríe, siempre sonríe. Una sensación extraña invade mi cuerpo, algo me duele, vuelvo a llorar pero ella está ahí y dándome parte de ella consigue aliviarme.

Hace gestos raros todo el día que me parecen muy graciosos.

Me pregunto que va a hacer en cada momento, no todo lo que hace me gusta y es extraño aunque ella me provoque el mal, sólo ella puede calmarlo.

La verdad es que nos estamos empezando a conocer pero...

me gusta, me gusta mucho.

Aprendiendo

MANOLO NADAL

Fui feliz en mi niñez, me quisieron y enseñé a querer, me crié con buenos valores, a pesar de venir de la Iglesia Católica, que perdurarán toda la vida. Instituto, primeras borracheras adolescentes, amores perdidos y algunos encontrados. Carrera: madurando y rompiendo prejuicios. Vida laboral y cambio de ciudad: rotos todos los prejuicios de la niñez y a seguir aprendiendo, proceso que no finalizará nunca y a romper nuevos prejuicios ¡Salud!

La mamá más guapa del mundo

ANTONIO GM

Mamá siempre cuida de mí, es la mamá más guapa del mundo. Y cuando papá vuelve del trabajo me aprieta entre sus brazos. Es el más fuerte.

Pero ayer discutimos. Y es que no me entienden, no comprenden nada.

Es la banda sonora de casa "¡No vengas tarde! Ya estás trabajando y tienes que madurar. Yo con tu edad..."

Esta tarde recojo las llaves de mi piso. Me han felicitado pero sus ojos no dicen lo mismo.

Bueno, os dejo, hemos quedado para cenar. Cada vez que le llevamos a Rodrigo se ponen como locos.

Ahora empiezo a entender todo.

Imposible en cien palabras

LLUIS LLORENS MARÍN

Es imposible reducir una vida a cien palabras. O quizás son muchas, quien lo sabe: nacimiento, infancia, adolescencia, juventud, madurez y la llegada del fin. Como resumen no está mal, ocho palabras tan solo, pero serviría para casi cualquier vida. Demasiada uniformidad. Cada parte de mi vida está llena de recuerdos, de personas, de momentos, de alegrías, de penas, de risas, de llantos; que pasan, pero siguen acompañándome, confortándome, haciéndome cada vez mejor persona, más completa, más fuerte, aunque siempre con un punto de insatisfacción que intento superar. Pero ¿sabéis qué es lo mejor?, lo mejor es que sigo vivo.

Ahora sé qué soy

ANA CAMPOY

"Cuando nací, fui todo aquello que, siendo de otra manera nunca podría ser. Sin querer nada aún, quería llegar a ser lo que aún no era. Y ser aquello que sería. Y estar donde nadie estaba. Y querer todo lo que cualquiera querría. Ahora sé que soy, que estoy y que aún quiero. Porque nunca se deja de querer, ni de ser, ni de estar, a pesar de que los otros no quieran. Por mucho que los otros estén, y tú seas. Por mucho que la gente sea, y tú estés. Por mucho que el resto esté, y tú quieras."

El tente, el madelman, mi hermana

TONTXU

"Recuerdo un fuerte de madera, coches de hierro, el tente, los madelman y mi hermana. Pan caliente paterno diario, docencia materna, rectitud y educación de los dos también diarias. La abuela arrugada encargada de repartir el cariño. Amigos, deporte, buenas notas, popular, diversión, universidad, amor (amor mediopensionista). Trabajo, viajes, más amor, más diversión. Ya no hay arrugas ni pan caliente. Queda la educación. Orgullo. Una sólida raíz con muchas ramas llegando allí y allí. Ahora me riego solo, aunque mejor crecer a dos. Hoy trabajo, lectura, amigos, diversión, pan duro, rectitud, educación, otra vez la hermana y amor. Más amor".

Nací en el mes de las flores

CARLOS BRAVO

Dicen que nací en el mes de las flores, pero a mi siempre me ha gustado el otoño y esa sensación extraña de que todo se detiene, para que te pares a contemplar las cosas un momento. De un tiempo a esta parte, creo, mi vida podría explicarse en un lienzo pintado en tantos tonos de grises como un cielo otoñal, aunque, cómo no, adoro ver, atravesando ese cielo encapotado, un rayo de luz, de esos que parecen un foco señalando al protagonista de la obra de teatro.

Empollona, educada...

ISABEL CRUCES

Ya en el vientre de mi madre perdí a mi hermano...Niña tímida, niña empollona, niña educada. Adolescente comiéndome el mundo, descubriendo el amor, el desamor, la pasión, la tristeza, la dureza, la ilusión, la decepción.

Adulta estudiante, amante de la vida, conociéndome a mí misma, mi primer trabajo, amores, tropiezos, arriesgando, con miedo y con deseo... Viajes, amigos... redescubriendo a mis padres... Oh, mis gatos! Mis eternos acompañantes. Y ahora también ella, esa peluda de apenas cinco kilitos, mi perrita... Compartir la vida mano a mano, junto a él...

A mis treinta y seis, ahora, esperando a ser mamá.

Propietaria de los mejores abuelos

MAPY OROZCO SAHUQUILLO.

Nací en un pueblo de la Mancha y he vivido en dos ciudades. Mi familia es maravillosa y además he sido propietaria de los mejores abuelos del mundo. Me caigo, me levanto y me siento bien al decirlo. La alegría es la herencia de mi madre. De vez en cuando me entrego a mis vicios, fumar y morderme las uñas. He tenido hombres, me han amado más que yo a ellos. Ahora he encontrado el sosiego con David, aunque en algún momento de todos los días me siento al borde del precipicio. Todavía tengo que cambiar cosas, pero no hoy...

Hacía calor cuando nací

CARLOS PRIMO

Me han dicho que hacía calor cuando nací, en pleno agosto. Las enfermeras abrían las ventanas para ventilar la habitación, yo sudaba en la cuna y, como una profecía, mis primeros recuerdos (uno, dos tres años) son siempre veraniegos. El resto (mis primeros pasos, mis juegos absurdos, mis danzas dionisíacas sobre discos de vinilo que rayaba contra el suelo) está en la mente de los que me conocieron entonces, a los que agradezco esta memoria externa sin la que no habría podido construir lo que ha venido después. Mi infancia les pertenece y, por ello, también parte de mi presente.

Tengo lo más preciado

NEUS MARTÍNEZ

Tengo 38 años, mi pareja, dos hijas y un hijo bebé, estudio, trabajo, tengo buenos amigos que he ido encontrando en el camino de la vida, soy feliz y lucho por dirigir mi vida. Tuve 36 años estudiaba, trabajaba, contaba con mi pareja y tenía dos hijas. Tuve 26, trabajaba y quería estudiar, vivía en otra ciudad y llegó mi primera hija. Tuve 20... conocí a mi media naranja. Pasé por los 16 de la adolescencia y no sabía qué iba a hacer con mi vida. Nací y tengo lo más preciado, la vida que espero poder seguir compartiendo; disfrutando.

LLegué con los Reyes

GEMMA RUIZ CEREZO

Nací en la madrugada de un día de Reyes, tenia el pelo cobrizo y mi madre cuenta que llamaba mucho la atención, todaz laz enfermeraz de la planta venían a ver a la pelirrojita de mofletez rollizoz. Cuando empecé a hablar, zeguí llamando la atención porque no zabía pronunciar la s, me puzieron mil motez que nunca me importaron, algunoz incluzo me hacían reír. Zeguí creciendo y riéndome de aquelloz que pretendían hacerme daño burlándoze de mi defecto. La zeta me hizo fuerte, me enzeño a reírme de mi mizma y a zuperar con humor loz avatarez de la vida.

Punto muerto

JX

Punto muerto, treinta y seis años y me siento como si estuviese al final de mi vida, mayor, desorientado, inerte. Hasta el escribir mis cien palabras me parece algo que puede darme un sentido. Fui el más inteligente de clase en aquel colegio hoy derribado, un niño superdotado, que sólo yo supe que era. Algunos años, algunas facultades de universidad, algunos viajes, algún desengaño. Y, hoy, el pasado que miro en los montajes nostálgicos de Youtube, un sentimiento de derrota hasta el próximo renacer que sé que vendrá. Aún me queda, ella nunca me falló, la esperanza en el futuro.

Nacimiento sin recuerdos

ANÓNIMO

Nacimiento sin recuerdos. La infancia fue un despertar, una subida constante en todos los sentidos, una ilusión sin límites, un horizonte infinito lleno de esperanzas y de sueños que poco a poco se han ido revelando, no inalcanzables, sino menos importantes de lo que pensaba, menos sorprendentes. Como persona inteligente por la que me tengo, me instalé en la felicidad, pero desconfiando siempre de ella (por mi gusto por la verdad), de manera que estoy aquí, en Madrid, pero vivo en Marte y vivo con personas como nosotros, pero soy un extraterrestre.

Nací de chiripa

LORENA BOLAÑO

Nací de chiripa, disputándome el espacio con un pólipo en el vientre de mi madre. Ella quería un niño, pero me tuvo a mí. Fui tremendamente llorona hasta que aprendí a hablar, y el mayor dolor de cabeza de mis padres a lo largo de estos años. Estudiante aplicada, juerguista madura, amiga sincera, bohemia reprimida, socialista comprometida, embarazada adolescente, esposa responsable, mamá universitaria, trabajadora sin vida, divorciada joven... Aún busco mi sitio en el mundo, y sigo luchando por vivir la vida que siempre he soñado, hasta ahora, solo se que soy importante para la cosita más importante para mi.

Vida tranquila

YOLANDA PR

¿Mi vida? Aparentemente tranquila, internamente tempestuosa. Comencé a pensar demasiado pronto... Mis sueños siempre fueron inalcanzables. Ahora apenas sueño, pero vivo más la realidad. Estoy cerca de la mitad de mi vida, o cerca de su final, pero aún estoy aquí, me queda mucho por hacer, por vivir, por sentir, bueno y malo, sorprender a la vida o dejar que me sorprenda. No busco la felicidad, pero a veces ella me encuentra y deja en mi memoria instantes que dan sentido a la vida. Me importa el hoy, el aquí y el ahora. El mañana necesita más de cien palabras...

Una España con ansias de libertad

ISABEL GABALDÓN

Nací una fría noche de noviembre, en una España cambiante con ansias de libertad. Llegué tarde pero sin miedo. Crecí, en un pueblo de inviernos fríos y veranos calurosos, adornado por hileras de largos viñedos, donde el horizonte es amplio y libre. Viví, en una familia humilde y digna, tuve la oportunidad de decidir y equivocarme, gracias a que la sociedad en la que nací, ya no es la misma que se cobró el criterio de varias generaciones. Elegí irme lejos y a cambio la vida me ha regalado una cordillera impetuosa y un océano libre como mi horizonte.

Vivir sin tapujos

PEPE J.

Saliendo del armario. Merece la pena vivir la vida sin tapujos, sin mentiras, sin vergüenza. Nunca es tarde. 35 años es la mitad de una vida pero también es el principio de la otra mitad. Me ayuda saber que la felicidad es el camino y no el destino.

Amigos muchos amigos, amor mucho amor. Intentar ser buena persona y a veces conseguirlo. Intentas no hacer daño a nadie y a veces incluso ayudas a la gente.

Nacer en una ciudad costera, una familia humilde, hacerte a ti mismo, encontrar gente maravillosa a tu alrededor y disfrutar cada día la vida. ¡Vivir!

Amigos...

FEDERICA ALBORCH

Amigos que vienen, amigos que van, amigos con derecho a roce, amigos sin derecho a rozar. Cuatro años de carrera. Barcelona, esa ciudad. Gafas de pasta, soy moderniqui, no lo puedo evitar. Mi flequillo, ni con él ni sin él. Morena, pelirroja, ¿rubia? Mejor no probar. Chocolate, esos kilillos, ¡me los he podido quitar! Un beso, otro más. Me gusta, sigue, me estás haciendo vibrar ¿entras en mi vida o prefieres esperar? No hay problema, ya nos veremos, pero algún día me podrías llamar. 23 primaveras, una cámara de fotos y un gran interrogante ¿dónde voy a ir a parar?

Dolor y muerte

RICARDO HERNÁNDEZ

Madrid, abril del 74, luz. Enero 82, enfermedad y muerte. Dolor, mucho dolor. Junio del 88, primer amor. Nervios. Alegría. Tristeza. Octubre 92, Universidad. Jolgorio. Ansiedad. Julio 93, primera relación. Aprendizaje. Conocimiento. Septiembre 99, trabajo, mucho trabajo. Desilusión. Amor. Obsesión.

Febrero 01, independencia compartida. Respeto, mucho respeto. Nuevo hermano. Diciembre 05, Piso. Vejez. Alienación. Diciembre 08, Cambio, ilusión, miedos.

Un Madrid en blanco y negro

ELENA 59

Nací en el 59, el mismo año en que mi madre murió, en un Madrid en BLANCO Y NEGRO, empecé a caminar con apenas 9 meses.....y a correr delante de los grises con 16,...a los 28 me casé pensando que aquello no duraría ni 9 meses y vaya si duró, va para 21 años ...aprendí a bailar vals en Alemania al visitar a la familia emigrada, mientras aquí sonaban pasodobles en los pueblos...viajé, soné, me desenamoré y me volví a enamorar muchas veces.... sigo viviendo y no dejo de soñar con una España mas Libre y mejor.

Tus ojos o el mar

HELENA VIDAL

Ha estado el mar siempre. También las risas. Timideces. Decepciones y deseos. O al revés. A veces el mar volvía de otra manera: olas inmensas de ilusiones sepultadas de "sentido común". Muchos años de sentido común. Después el mar volvió con tus ojos...Pero dejo de haber olas y mi vida es de interior. Menos tus ojos cuando se convierten en recuerdo. Tus ojos o el mar. O al revés. Quedan algunas palabras para las cien:

Tus ojos. O el mar. O al revés.

Tus ojos. O el mar. O al revés.

Tus ojos. O el mar. O al revés.

Tengo ganas

YOLANDA ÁNGEL VARGAS

17 de julio. Me encanta el calor. La montaña me da energía y la playa tranquilidad. Siempre independiente, poco cariñosa, sin mucha suerte en el amor, pero siempre querida. Muy trabajadora.

De repente: la depresión: tristeza, angustia, dolor, desazón. 4 años sin recuerdos.

Superación, me hice mejor, me gusta abrazar, besar y querer. Descubrí que la felicidad está alrededor. Me hice fuerte para tomar decisiones, dejar y querer de nuevo. Muchas veces tengo miedo, pero siempre salto, porque sé que salgo renovada y mejor.

Tengo amor, amigos, padres, sobrino, hermano, libros, zapatos de baile, alquiler, trabajo y ganas de más.

Me parieron en Albacete

LAUREANO BLAZQUEZ

"...un hombre de la Mancha."

En Albacete me parieron mis padres un julio del sesenta y tres. Pronto me hice objeto de juegos de mi adorable hermana: era su muñeco viviente...y entre zapatos Bonanza y botas camperas llegué al Mediterráneo mas motivado por conocer la vida que por asistir a clases magistrales. Me hice un buen profesional. Viajé mucho. Afortunado en amigos y amores estoy casado con un gallego que cuando me mira me pone los pelos como escarpias. En estos momentos le doy las gracias al paro por tener tiempo para escribir un relatillo como este...Aquí estoy.

La vida en dos partes

GINÉS OTÓN PASTOR

Para un adulto de cincuenta y cuatro años, con dos infartos, la vida se divide en dos partes: La infancia, recuerdos; y el futuro, esperanza. Madrid acogió mis primeros veinte años, juegos, competiciones de chapas con fotografías de ciclistas bajo un cristal, el guá, chocolate " bitacal ", chicle " bazoka ". Más tarde el internado en un colegio en Arturo Soria, los compañeros jamás olvidados, los primeros amoríos, paseos interminables por la ciudad con poco dinero y muchas ilusiones, los bocadillos de calamares en Atocha. Después treinta años en Rota, Cádiz, matrimonio, hijos rutina e ilusión por verlos desarrollarse.

Fui un regalo de Reyes

PILAR CANTERO.

Creo que fui un regalo de Reyes, nací a los nueves meses, un 6 de octubre.

Tengo seis hermanos, tres hijos, un divorcio, muchos conocidos, más de una amiga de verdad.

Novecientos noventa y nueve sueños realizados, una ilusión rota.

Un alma limpia, un carácter fuerte, una mirada misteriosa.

Ningún trauma infantil sin superar.

Un trabajo satisfactorio, un buen sueldo, muchos diplomas, ningún master.

Algún que otro amante, un amor sin olvidar.

Veinte macetas en mi patio, siempre flores en un jarrón.

Quince países visitados, un millón de lugares por conocer.

He dirigido teatro, sigo cantando en conciertos

Un objetivo. Seguir siendo feliz.

La calle era nuestra

SONIA FERNÁNDEZ

Una panadería frente al mar, una familia que no era la mía, pero que lo fue. 11 Meses Adiós Papá...

Colegio, recreos, caídas, la calle era nuestra, las rodillas rojas de mercromina también. Navidades, mi madre hacía un Nacimiento en un pan de pagés que vaciaba; horas mirándolo. Felicidad. La Casa del Reloj me enseñó las horas y el tiempo pasó rápido: Instituto, ¡Eres muy fea chica! Depresiones continuadas. ¿Acabé la tortura? Me fui a Irlanda, fui feliz, volví. Faltaban 20 días para cumplir 40. Adiós Mamá... Se fue ella y la casa frente al mar.

Gracias tía. Te quiero.

No pueden acusarme de no vivir

CARMEN

Nací hace 45 años, y aún sigo dándole vueltas para qué.

Hago lo que todo el mundo, nadie puede acusarme de no vivir.

Pero lo que me inquieta de verdad sería morir sin saber

Si el mundo habría sido diferente sin mí.

Irse sin averiguarlo es como no haber nacido.

En cien palabras no cabe una vida

ALBERTO

"En cien palabras no cabe una vida y caben todas. La mía, como las demás. Un maravilloso viaje a los campos de refugiados saharauis merece millones. 35 años de vida sin exprimir no merecerían ni éstas. Contradictorio, algo intransigente, alegre y sociable. Demasiado cobarde para realizar mis sueños, perplejo por la enorme soberbia humana para con nuestro mundo y todo lo que contiene; mi vida se debate entre mis ganas de abarcar y conocer y mi imposibilidad de llegar; entre mi indolencia por tener todo lo que necesito y mi rabia porque no todas las personas tengan la misma suerte".

Dos vidas

MARÍA CABRERA

He tenido dos vidas. La primera duró hasta los 38 años. La segunda es la que vivo ahora. Antes era libre, feliz, despreocupada y divertida. Ahora soy enfermera, cocinera, planchadora, lavandera, limpiadora, amante, hija, hermana, cuidadora, infeliz, depresiva, amargada. Sólo espero tener una tercera vida.

Soy un emigrante

JOSÉ SÁNCHEZ

Yo, también soy un emigrante.

Emigré en los 60 a Alemania país que me ha dado todo y al que le estoy muy agradecido. Estudie electrónica, me hice Maestro, monté una tienda con talleres y lo mejor que me pasó, fue conocer a mi esposa (alemana),que me dio tres maravillosos hijos. Hoy ya jubilado, he vuelto a mis raíces en España y esperando a que llegue ese día que nos llegará a todos. Sigo con mi esposa y mis hijos.

Cajas de cartón

TEJEIRO

Nací en una Badalona en la que andaluces y gallegos eran emigrantes en el barrio de los gitanos catalanes. Mi infancia, cajas de cartón que recogía en las tiendas cada vez que el trabajo de mi padre nos volvía a mover por media España; no fui ni feliz ni triste, ni fu ni fa, niño regordete sin novia en una bicicleta de Verano Azul. Cuando encaré mi propio camino lo hice a tumbos erráticos y equivocados, un divorcio, un trabajo gris. A los 41 me ha llegado la vida a través de mi hija y mi nuevo hijo. Ahora sonrío.

En Rumanía

LA RUMANA

Nací en Rumania, 1971. Mis padres, los mejores. Era el comunismo, disciplina, estudios, vida social amplia. Mi madre quería que estudiara y que viviese en la ciudad. Ahora sueña que vuelvo. Instituto, universidad, siempre luchando para demostrar que si que vales. La fe en Dios me ha salvado siempre, era fácil elegir el buen camino, allí encontré consolación. Me casé, mi vida esta llena con mis dos hijos. La Bruyère tenia razón con sus "Caracteres": hay de todo en este mundo. Sigo luchando como "ex" (tranjera) para demostrar que si valgo. Sueño volver un día y vivir allí.

A mi manera

PATRICIO ASENSI POVEDA

De niño reservado, a adolescente entusiasta. Lo conseguí solo, aprendiendo a medir palabras y a costear los sentimientos. Sigo, como entonces, chutando las colillas del suelo y mordiéndome las uñas. Provoco huracanes, como entonces, cuando me meto en la puerta entreabierta de la vida de alguien nuevo. Lo siento, soy así. Soy calamidad, soy despiste, soy todas las canciones tontas, soy quien hace llorar y por quien lloran a veces, soy quien contempla la luna llena y se ríe de ella, soy una coraza hecha de bronce. Y lo he conseguido a mi manera, en 24 años. Ése soy yo.

Franco marcó mi adolescencia

CARMEN CABALLERO

Nací en una casa de una calle con nombre de general -Marchesis- en enero, cuando los molinos del aceite anuncian en Baeza el oro líquido que llega del campo. Otro general -Franco- marcó mi vida de adolescente en Madrid, donde crecí soñando los campos de Baeza -como Machado-. De izquierdas, claro, sindicalista, y luego desencantada de la izquierda y harta de la derecha. Amores, estudios, trabajo... Un matrimonio, dos hijos y Sevilla. Desde aquí os lo cuento. Ahora otro general -La Crisis de 2008- pretende marcar de nuevo mi vida. ¡Putos generales!

Junio, casualidad o destino

XELETA

Nací un 15 de junio, por lo tanto fui bautizada en ese mismo mes, comulgué en junio y, como no, me casé en junio.

Una de mis hijas nació en junio y después de muchos años de tristeza, llevando la larga enfermedad del Alzheimer de mi madre, murió en junio.

Yo me pregunto ¿casualidad o destino?.

Que me espere muchos años el sitio donde debamos ir, porque aunque junio ha sido bueno casi siempre, una vez no lo ha sido y además en junio no quiero morir.

Mi primer recuerdo

ELÍAS OLIVER

"Mi primer recuerdo, un bocadillo de atún con olivas, de la mano de mi abuelo... quizá no sea la magdalena de Proust, pero me resulta igualmente evocador. Otros recuerdos persistentes son:

una caída en una piscina sin agua,

pedaladas sin ruedecitas,

la cabaña sobre un nogal,

el arroz al horno de mi madre,

la primera calada a un cigarrillo,

el primer amanecer junto a una chica,

mi primer poema, mi primer relato,

mi primera función sobre un escenario,

el primer tiento a un buen vino,

la primera vez que estuve, en los estudios de la SER, sentado ante un micro."

Un recipiente equivocado

ANÓNIMO

La vida me envasó en un recipiente equivocado.

Soy desconfiada por naturaleza, pero pago el cariño con la misma moneda. Me gusta la soledad, pero de vez en cuando necesito arrumacos. Entonces los busco, y suelo encontrarlos.

No respondo a ningún dueño, pero soy leal a quienes me tratan bien.

A veces esquiva, a veces melosa, araño si me pisan la cola, pero ronroneo cuando me acarician.

Me encanta arrebujarme en el sofá en invierno y dormir al fresco en verano.

Lo dicho: hubo un error en el envasado.

Tengo un alma de gata atrapada en un cuerpo de mujer.

Aventuras solitarias

GEMA DF

Me gusta el otoño. Me gusta pensar y adoro la música, ¿quizás demasiado?... niña feliz entre aventuras solitarias...adolescente responsable amiga de Alicia en el País de las Maravillas. Dejé la universidad. Nunca he sido fuerte, sí cabezota, resultado: oposición del 2003...¿adulta?

Me gusta la montaña...recuerdo de buenos amigos, aire fresco, abrazos cálidos, esfuerzos compartidos, puestas de sol, lunas llenas y amores ausentes...ahora escasean...y abundan las añoranzas de la mano de la soledad y los problemas.

Los buenos sentimientos nunca estorban. Bichito raro, cabeza loca.

32 años, mil errores al luchar, sentir, querer, y entregarme...duelen...da igual, llevan semilla de esperanza.

No me llegan las cien palabras

LUCÍA VERDE LAREU

Nací en una ciudad bañada por el mar y crecí entre sus calles, sus coches y sus playas. Del cole al conservatorio pasando por el parque, la música acompañó cada uno de mis pasos. Mi otra infancia transcurrió en una aldea de la Galicia profunda entre bosques, campos de maíz y animales, colgada de las faldas de una abuela que hoy ya no sabe quien soy... Luego vino el instituto, los amigos, las juergas nocturnas, las vacaciones lejos de los padres, la carrera y... y? El primer amor a los 23... ¿Raro? especial diría yo. No me llegan 100 palabras.

En pelotas

JORGE BARRASA MARTÍNEZ

Nazco en el seno de una familia adinerada. Mi madre, bailaora de flamenco, mi padre, torero de Sevilla, deseosos de tenerme alejados de la popularidad me envían a estudiar al extranjero. Transcurre mi infancia en diferentes internados suizos e ingleses, donde se forja mi actual personalidad espartana.

A pesar de nacer junto a otro hermano, Luis, nos separan desde pequeños, uno en Ginebra y otro Jerez...

Mi hermano hereda el gracejo de mi madre y yo el gen carnicero de mi padre.

Ahora me encuentro en pelotas escribiendo esta biografía.

Nací de pie

CARMEN TOBES ACINAS

Nací de pie.

Crecí agachada.

Maduré soñando tocar el cielo.

Ahora, algunos días, encuentro jirones de nube en mi almohada.

100 palabras no es nada-Maite

ANÓNIMO

Infancia maravillosa y adolescencia marcada por mis ansias de libertad. Quise volar y se me rompieron las alas. Caí y me levanté. Amé a quien no me amó. Fui emprendedora y fracasé. En el camino...muchas malas hierbas y alguna flor. Sufrí mucho e hice sufrir. Aprendí las lecciones, solté lastre...Aquí estoy. 38 años vividos. Encontré a mi AMOR una tarde hace 6 años, tengo una buena vida, rodeada de buena gente y estoy orgullosa de la mujer en la que me he convertido. Cambiaría el mundo, si pudiera...Solo espero, que el mundo no me cambie a mi.

2,27 palabras/año

ANA JESÚS LÓPEZ.

Acabo de cumplir 44, así que dispongo de 2,27 palabras por año y, aunque es cierto que no todos han sido vividos con la misma intensidad, cada uno de estos años merecería un montón de palabras. De este modo podría tratar de reflejar una infancia feliz, una adolescencia salpicada de inseguridades y descubrimientos, una juventud en la que el estudio robó demasiado tiempo al ocio y una madurez en la que me propongo aprovechar al máximo cada día, consciente de mi suerte y sabiendo cuáles son las cosas que verdaderamente merecen la pena.

Primer recuerdo

RICHARD

PRIMER RECUERDO A LOS 3 AÑOS: "SE HA MUERTO FRANCO", DECÍA MI PADRE EN LA CAMA CON SU TRANSISTOR BLANCO Y DIMINUTO. DE PEQUEÑO ERA UN "HOMBRE VIEJO", SEGUN MI PROFESOR, DE MAYOR NO ERA UN "HOMBRE JOVEN", CON MIEDO A LA SENSACION DE TIEMPO PERDIDO ATRAPADO EN MIS COMPLEJOS. TRAS EL INSTITUTO Y LA UNIVERSIDAD, SENSACIONES AGRIDULCES, LLEGÓ LA RESIDENCIA HOSPITALARIA, QUE TIEMPOS PARA MITIGAR FANTASMAS. LUEGO LA ESTABILIDAD, EL MATRIMONIO CON UNA MUJER CERCANA A LA PERFECCION, Y AHORA UNA HIJA MARAVILLOSA. ESPERANDO MI RESURGIR PROFESIONAL ALIVIO MI SEGUNDO MIEDO, EL OLVIDARME DE LOS RECUERDOS.

Primavera

Nací antes de que se acabara la primavera del 64. En un Madrid de blanco y negro empezaría a temer a los adultos, mientras jugaba con las muñecas. El verano quemaba mi piel y el invierno entraba, para helarme, bajo la falda del uniforme. Mi adolescencia la soledad de una niña que no quería crecer, pero que quería escribir poemas. Mi juventud, bendita juventud, fue el encuentro con mis verdaderos amigos con los que recorrí las calles de los 80. Encontré el verdadero amor. Me casé y con mis dos hijos me asomo al mar, en el ecuador de mi vida.

Reconstruyendo una vida

ANTONIO GONZÁLEZ HERNÁNDEZ.

A base de querer parecerme a los demás, me he convertido en un ser raro. Tuve la suerte de tener una infancia infantil y una adolescencia juvenil. Arrastrado por un ansia de crecer en experiencias, he amado y me han amado varias veces, viviendo la madurez durante una juventud que pronto acabó truncada. No pretendo dejar recuerdo de mí; pero no quiero ser injusto, por lo que sólo me queda devolverle al mundo lo que el mundo me ha dado. Cuando los prejuicios son cada vez menores, caminar por la vida me hace sentir joven.

Mi mamá ansiaba un niño

ION ECHEVESTE

Me contaron que mi abuelo agazapado en el balcón de su casa, esperó el paso de la cigüeña para atrapar su preciada carga y entregársela a mi mamá, que deseaba ansiosa un niño. En un principio me pareció una épica manera de nacer, luego me suscitó todo tipo de incógnitas.

¿A donde se dirigía esa cigüeña? ¿Se trató de un delito, de un secuestro? ¿Que ocurrió con la cigüeña? ¿Tal vez fue cocinada agravando así el delito? ¿Quizás no había nada de original en esa forma de nacer? El resto de mi biografía carece de interés. Tengo solo tres años.

Crecí en refugios

SALKA AHMED.

Nací en mi tierra, crecí en refugios, estudié en otro país y vivo hoy en España. Lo más triste, no conocer mi tierra natal. Apenas teniendo dos años, el invasor nos desplaza hacia otro territorio vecino, donde vivimos aún con toda la tristeza del mundo. Terminé mi primaria, y me fui a un país, hispano, con muchas dificultades económicas, pero mejor que en los campamentos. Ahí terminé mis estudios, hasta licenciarme. Otra vez vuelvo con mi familia (campo de refugiados), y finalmente vengo a buscar algo mejor, tanto para mí como para mi familia, pese a mi situación laboral (desempleada).

Todo empezó con un temblor

JOSÉ MANUEL DEL BARRIO ALISTE.

No recuerdo el día que nací. Me tenéis que perdonar: era muy pequeño. Pero mi madre dice que ese día la Tierra tembló, tal vez porque sabía mejor que nadie lo agitada que iba a ser mi vida: once años correteando por las calles de un pueblo castellano que se conformaba con sobrevivir, seis años en colegios de curas, varios años pisando aulas universitarias y otros muchos años más viviendo experiencias inolvidables y saboreando algunos sueños rotos. En principio, nada del otro mundo. Pero es mi vida. De la única que puedo hablar y escribir.

Mi niñez en 50 palabras

ANTONIO ESPINOSA.

Quiero dedicarle por lo menos 50 palabras a mi niñez. Recuerdo felicidad, familia, juegos, protección. A mi hermana, como una parte de mí. Asomados al balcón, soñando e imaginando en una pequeña casita del centro de Madrid. Con mi abuela siempre en casa, mis padres, mis tíos, mi tata.

Maravilloso.

Con las otras cincuenta palabras, deciros, que crecí, de momento hasta los 27 años. Me ha dado tiempo a amar y odiar con locura. Reí y lloré. He disfrutado todo y de todos. Además, he conocido a Mario. Mi sobrino, mi ahijado, el hijo de mi hermana, otra parte mía.

Me llamo Juan

JUAN GUTIÉRREZ.

Me presento. Me llamo Juan, y mi vida es lo más bonito que me ha podido suceder, después de la increíble casualidad de nacer. Crecí en la enorme felicidad de la libertad y la compañía de muchos niños felices y nobles, jugando en la calle interminables partidos de futbol y decenas de juegos donde solo hacía falta una cosa, muchos niños y querer pasarlo bien todos juntos. Las cosas han cambiado, soy adulto y tengo hijos, y lamento la infancia que ellos tienen que padecer, ya no hay tantos niños y la calle es un peligro, no su libertad.

Nací con Naranjito

ANNA ROMERO.

Nací con Naranjito, en mitad de un Chile - Austria, ahí se escribió mi destino.

Fui la primera hija, nieta y sobrina de una familia pequeña.

Estudié, salí, trabajé, lloré, disfruté, viajé, me enamoré, me hipotequé y me casé.

Vivo de las pequeñas ilusiones de cada día, siempre he sido feliz, soy feliz. Me apasiona el fútbol, disfrutar de la familia y de las pequeñas cosas de la vida.

Pienso que el destino se escribe al nacer y nada puedes hacer por cambiarlo solo puedes asumirlo y disfrutarlo. Al futuro lo espero impaciente pero con la cabeza alta.

Crecer haciendo equilibrios

ANONIMO.

Mi padre cuenta que su primera visión al despertar cada mañana era una niña de pie en la cuna, manteniendo el equilibrio esperando que ellos despertaran para sonreír. De momento sigo haciendo eso, crecer haciendo equilibrios, procurando sonreír y mantenerme siempre en pie. En el camino, dos hijos, un divorcio, cuatro hermanos, un trabajo y muchas muchas ganas de seguir creciendo, buscando el equilibrio, y sonriendo. Caer y volver a empezar siempre con aquella infantil inocencia que me hacía sonreír cada mañana. Cien palabras, una vida con muchas vidas entrelazadas, y todas creciendo. Llorar y reír. Vivir y dar vida.

La revoltosa, la habladora

REBECA LOZANO.

Mientras amanecía, nacía. Sería la última, la revoltosa, la habladora, el cúmulo de otros tres. Querida infinitamente y premiada cada domingo, hasta los doce años, con delicias de chocolate.¡Cómo recuerdo ese croissant cubierto de chocolate! Son 11.315 amaneceres y sigo riendo como en la adolescencia, llorando cómo en la lactancia, sonriendo con cada amor, llorando por cada prueba a superar. Ahora lloro por haber llorado, por haber amado, por haber reído y lloro por poder llorar y por tener el corazón lleno de risas y lágrimas, de amores y de odios, de cariños y desdichas. 11.315 y sigo naciendo.

Gordito pero guapo

SUSO IGLESIAS

Nací un 12 de mayo, hubo marcha verde ese día. Me gusta el verde, me gusta el campo, vivo en el campo. El primer día de párvulos le pegué una patada a la profesora, se llamaba Elia. Me tiraron una piedra y sangré por la frente. Siempre fui gordito pero guapo. Los veranos eran calurosos y la bicicleta era el pan nuestro de cada día, vivíamos cerca de la playa. Mi madre tenía miedo el año que comencé a estudiar el BUP. Era muy tonto decía. Tenía miedo de la droga. No fui buen estudiante. Trabajo a turnos. Estoy enamorado.

Caí en el regazo de mamá

CARMEN JIMÉNEZ.

Caí de repente sobre el regazo de mamá, el cabezota de mi hermano y el ladrido de un chucho como mascota. Corrí pensando que volaba entre canicas, caricias y besos de plastidecor. Llegué a la insaciable juventud, repleta de hombres, amigos y amantes. Quedo en el cuarto curso de la universidad, asediada por las palabras prófugas y prohibidas(sexo, infidelidad, perversión...amor), donde sólo me quedan un regazo, algunos ladridos( mamá y mi chucho volaron pensando que corrían)los amantes, las palabras, y un hermano empeñado en explicarme que la vida no es capaz de explicarse en cien palabras.

Niña deseada

MARÍA BEGOÑA CARRASCO.

1973, llegada, padres felices, niña deseada. 1974-1982-1988, hermanos deseados. Chapas, bicicleta, cuerda y goma, nanci y barrigitas, bola de cristal, espinete y circo. Descubierta la minifalda, las tardes de cine, y las mañanas de baloncesto, así pase la infancia y la juventud. FELIZ. Poco a poco la vida se hace dura, amores, desamores, amistades rotas, suspensos, cates y un primer trabajo. EL AMOR DE VIDA, cambio de ciudad, nuevo trabajo, amigos que vienen y van .

DOS HIJOS. UNA VIDA COMPLETA, ALEGRE Y SIN DUDA LA MEJOR QUE PODIA HABER SOÑADO.

La eternidad duraba poco

BRAQUISTÓCRONA.

A menudo la eternidad duraba tan poco que todos los días tenía que subir alguien al cielo para darle cuerda al sol. Fue así como de niño me justificaron la muerte, de la que todos tanto se quejaban. Un poco insensible, este sentido para la vida.

Creciendo le encontré una explicación más esperanzadora que la inagotable rueda de nacer, pacer y perecer: la muerte es lo que da sentido a la vida, ya que si no supiéramos qué nos espera... nos desesperaríamos. Apenas tuve tiempo de saber saborear mi vida: no había amanecido todavía la alegría cuando te perdí.

La pequeña de cinco hermanos

ISABEL.

Mi vida empieza hace 32 años en un mes de febrero, con los fríos menos intensos y la promesa de las flores que se harán realidad en un mes. Soy la pequeña de 5 hermanos, llevándome mucha diferencia de edad con ellos, siendo su juguete y banco de prueba para ser padres en unos años. Padres que los confunden con tus abuelos. Mucho, mucho amor que comprendes pasados unos años, recordando una infancia feliz que deseas que sea igual para tus futuros hijos. Fue una buena base para la madurez futura. Gracias papis, hermanos, amigos, profesores y radio.

¿Harás macarrones?

SILVIA MARTÍN.

De su interior surge el listado para el campamento. Sus notas coloreadas me decían: "Mamá, eres la mejor, ¿harás macarrones?". Me río al sacar la hoja que me hizo firmar en la que sería bueníiiiiisima si yo sólo fumaba tres cigarrillos diarios.

De su hermano salen los folletos de su equipo de balonmano y los recortes de prensa, las notas somnolientas de los domingos con un "no me levantes pronto", sus originales felicitaciones de cumpleaños...

Lo mejor que tiene una caja de zapatos, es que te reconcilia con la vida y te acerca tus hijos al corazón.

Y ahora qué

CARMELO PÉREZ POLA.

Supongo que doce años en los marianistas de los ochenta, compartiendo pupitre con las clases altas de mi ciudad y sin ver a una chica hasta primero de BUP, han producido unas consecuencias desastrosas en mi personalidad. Al final de aquellos años descubrí que existían los pisos de cincuenta metros, los salones sin libros, y la margen izquierda de la realidad.

Supongo que quería ser distinto, supongo que si. Entonces me apunté a los que querían transformar el mundo. Trabajo, militancia, sexo, amigos, pareja,... Pareja. La perdí hace cinco años sepultada ante mis ojos. Bajo los escombros.

Y ahora qué."

Niña inquieta

PILUCA VEGA.

De 3 de octubre a 3 de octubre, casi 14155 páginas escritas. Llenas de historias, de niña inquieta, a la que asustaban con brujas surcando el cielo, adolescente perdiendo el rumbo de lo que debiera haber sido y joven madurando a la fuerza con dos muñecos de carne y hueso. Hoy que en el otoño que me viste, soy consciente de que cada día es el regalo de una hoja en blanco, sin renunciar a nada de lo que he vivido, solo tengo un deseo, no pedir perdón por quien soy y vivir sin solicitar permiso para hacerlo.

En el tubo de Zaragoza

LAURA RODRIGUEZ / PSEUDÓNIMO.

Zaragoza. "El tubo", pobre y ruidoso. Inmensa familia, tibieza. Colegio de monjas discriminadoras. Sueños. Inconformismo.

Empeño. Los chicos. Me adoran y no me entienden. Él sí. Pero no es "él". Una misión: descubrir, compartir. España de punta a punta. El hijo como cénit. Éxito. Soledad. Heridas. El cauce: palabras, justicia, solidaridad, lucha, mundo, humanidad.

Contarlo. Moverlo. "Él" nunca está. Cuatro amigos, tres, dos, uno. Cierran la puerta: no más palabras. Rebeldía, lucha. Abriré las ventanas. Derribo barreras. Las ideas, más ideas, vuelven a volar. Más libres. Calan. Eternos nuevos desafíos.

Amigos. Comunidad de objetivos. Calor. Futuro. Amor a la vida.

Si lo sé no vengo

MARÍA DE LA COZ.

Ahora que ya estoy muerta es más fácil rebobinar que darle al play. Así que empiezo: mi marido me cosió a puñaladas. Viví 30 años en el infierno de un matrimonio machista. Mi esposo me violó cuantas veces quiso y no pude abortar porque estaba prohibido. Dejé de trabajar de secretaria cuando me casé sin querer ni quererlo. Estudié con unas monjas que odiaban al ser humano (ellas incluidas). Un payaso cósmico, algunos lo llaman Dios, me expulsó de las entrañas de mi madre, y sin mi consentimiento. Descanso en paz, por fin.

Me crié en Madrid

ANGEL MARTÍNEZ.

Mi abuelo salió de Sanlúcar de Barrameda hacia Madrid siendo republicano, poeta y comunista, La guerra le llevó a Valencia, Barcelona, Saint Cyprian (campo de refugiados en una playa del sur francés) y por último, hasta el exilio en México. Mi padre nació allí y volvió a España para casarse con mi madre, su prima sanluqueña. Aunque el destino quiso que no fuera sanluqueño, lo soy. De chico nos mudamos de nuevo a Madrid, donde me crié y estudié, trabajo y vivo a mis 27 años.

Cosas que no volverás a vivir

EDUARDO DURÁN.

La vida comienza su fin el día que de verdad te das cuenta de que hay cosas que no vas a volver a vivir. Ese día te sientes mayor y es sólo al día siguiente cuando piensas que el futuro puede ser una nueva aventura que, si te dejan las circunstancias, puedes aprovechar para darte cuenta de que lo importante es estar vivo. Vivo para poder expresar lo complicado que pude llegar a ser explicar la vida de uno mismo. Vivo para poder llegar a sentir que estás vivo. Vivo para pensar que aun se puede estar más vivo.

Soy un espectador

JESÚS.

Mi juventud la recuerdo en blanco y negro con ojos de un niño miope viendo pasar la vida bastante borrosa y sintiéndome espectador más que protagonista. Mis pequeños momentos de gloria en el colegio se los cedí a otros compañeros por mi gran timidez. Era de los mas fuertes de mi clase y el mas rápido corriendo pero muy lento en asimilar lo que significaba memorizar asignaturas. Ahora por paradójico que parezca he entendido la memorización y la veo práctica para mi edad, es un truco bueno y maravilloso para recordar lo que ya sabemos. Tengo sesenta y cinco años.

Es chica

EMILIA BAYOD.

Mi hermana mediana estaba en el colegio cuando entró un familiar y le dijo a la monja "Ya tienes una hermanita" y ella contestó "ay mi padre cuando se entere que es chica..." Pasaron 20 años y preparé mi primer biberón, otros 20 más y preparé mi primer divorcio. Alguien en mi empresa dijo "Que rica estas desde que te has separado..." Me salió del hígado pero le contesté "6 sin sacarla o no follo".

Hoy empiezo a perdonarme por no ser hombre por no ser perfecta y tal vez he visto algún destello de lo que puede ser la felicidad.

Me gustan los retos

ANA M

Como Machado, "mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla: olor a azahar, risas y peleas de hermanos.

Mi adolescencia: orfandad, soledad, amistades inolvidables y sueños.

Mi juventud y madurez en "Campos de La Rioja": amor, ternura, complicidad, sueños alcanzados. Espíritu tranquilo; pérdida, dolor, desesperación y de nuevo soledad.

He aprendido a "revivir", pero ansiando lo perdido. Con dos hijos adolescentes, trabajo, casa.....me siento vacía y fría.

Pero sigo soñando: me veo "viejita", sentada en un jardín, contemplo como se oculta el sol en el mar gaditano, a mi lado alguien me sonríe y siento calor ¡mucho calor!

Crecí feliz pero poco

FRANCESC FLIX LANGA.

Aunque no lo recuerdo, parece que vi la luz en marzo del 61, o al menos eso dicen. El 27 concretamente y en Barcelona.

Crecí feliz pero poco, mido 1.60. Dejé pronto los libros por el trabajo, quizás demasiado, a los catorce. Trabajé de ordenanza, almacenero, pintor, limpia cristales, vendedor, trabajos verticales, mecánico... Ahora que he perdido pelo y dientes hubiese preferido estudiar más y trabajar menos. Intento siempre ser tan buen padre como marido. Si soy feliz es gracias a los míos y a las montañas y a los libros y, como no, a la radio. A todos ellos, gracias.

La 'Z'

GEMMA RUIZ

Nací en la madrugada de un día de reyez, tenia el pelo cobrizo y mi madre cuenta que llamaba mucho la atención. Todaz laz enfermeraz de la planta venían a ver a la pelirrojita de mofletez rollizoz. Cuando empecé a hablar, zeguí llamando la atención porque no zabía pronunciar la s, me puzieron mil motez que nunca me importaron, algunoz incluzo me hacían reír. Zeguí creciendo y riéndome de aquelloz que pretendían hacerme daño burlándoze de mi defecto. La zeta me hizo fuerte, me enzeño a reírme de mi mizma y a zuperar con humor loz avatarez de la vida.

Recuerdos de un patio de Sevilla

ANA M BERMÚDEZ.

Como Machado, "mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla: olor a azahar, risas y peleas de hermanos.

Mi adolescencia: orfandad, soledad, amistades inolvidables y sueños.

Mi juventud y madurez en "Campos de La Rioja": amor, ternura, complicidad, sueños alcanzados, espíritu tranquilo; pérdida, dolor, desesperación y de nuevo soledad.

He aprendido a "revivir", pero ansiando lo perdido. Con dos hijos adolescentes, trabajo, casa.....me siento vacía y fría.

Pero sigo soñando: me veo "viejita", sentada en un jardín, contemplo como se oculta el sol en el mar gaditano, a mi lado alguien me sonríe y siento calor ¡mucho calor!

Eduardo, como mi padre

EDUARDO

Cuando nací (en casa) mi madre dijo a mi hermano mayor que fuera a llamar a la comadrona. Mi padre estaba trabajando en Francia. La comadrona le preguntó a mi madre que cómo me llamaría y mi madre todavía no habia pensado ningún nombre. Entonces la comadrona dijo: Se llamará Eduardo, como su padre. Y mi madre respondió: Lo que Vd. diga.

A pesar de todo, he llegado a ser funcionario de ayuntamiento, que es a lo máximo que se puede aspirar con estos orígenes, salvo excepciones.

Perfilar mi vida

ANNE MARTÍNEZ

Lluvia y viento vista a través del cristal del salón, sentadas en el sofá, recién duchadas las tres, en pijama y con el bocadillo de embutido viendo "Furia" en la tele en blanco y negro, son los recuerdos tiernos de una infancia.

Amistad, duda, fascinación por la filosofía y caricias conformaron mi primera adolescencia. Le siguieron el descubrimiento de la intensidad del amor, de la enfermedad, de las primeras renuncias.

Maternidad, hipoteca, insatisfacción laboral, catarsis sentimental pincelaron mi entrada en la adultez.

Hoy, con 40, intento manejar el fino pincel con el que quiero sea perfilada mi vida.

Quince y dieciséis

ELISABETH BENÍTEZ

Yo siempre he sido distinta. Hace unos años quise la libertad que podía tener, ahora que puedo no la quiero. Siempre busqué encontrar algo perfecto y cuando desistí, nos encontramos otra vez. Con quince y dieciséis inviernos soportamos la distancia entre Málaga y Navarra. Los dos acunados en la costa, pero yo tuve que ir hacía el norte. Hace ya más de un año que cambió mi vida. Tengo casi diecisiete y seguimos juntos. No tendría que usar muchas palabras para escribir mi breve biografía, pero si para contar nuestra infinita historia.

Culpa de la cigüeña

VIVIANA.

Fue culpa de la cigüeña. Me lanzó bruscamente donde le pareció, y perdí el rumbo de mi vida. Qué injusto, nada más nacer y sin rumbo.

Desde entonces, he buscado desesperadamente mi senda, pero ni las pisadas de los elefantes, ni las brújulas me han servido.

Deambulo sin Norte, mirando al Sur. Mi camino de baldosas amarillas es un caos, aunque...cada vez me gusta más.

Ando perdida y no quiero encontrarme pero, si me buscan, aquí estaré.

Lluvia cuando nací

MARAT.

El día en que nací, jueves, 23 de setiembre de 1976, llevaba sin llover un montón de tiempo. Cuando me dio por asomar, de madrugada, empezó a caer agua como si se cerrase el mar tras el paso de Moisés.

El resto de mi vida quedó marcado por aquella lluvia. Siempre he obtenido lo que esperaba, pero sin medida. Por eso tengo dos trabajos, dos hipotecas, dos perros y cuatro hijos. Gracias a nuestros legisladores la poligamia no es legal y sólo tengo una mujer.

La Z

GEMMA RUIZ

Nací en la madrugada de un día de reyez, tenia el pelo cobrizo y mi madre cuenta que llamaba mucho la atención. Todaz laz enfermeraz de la planta venían a ver a la pelirrojita de mofletez rollizoz. Cuando empecé a hablar, zeguí llamando la atención porque no zabía pronunciar la s, me puzieron mil motez que nunca me importaron, algunoz incluzo me hacían reír. Zeguí creciendo y riéndome de aquelloz que pretendían hacerme daño burlándoze de mi defecto. La zeta me hizo fuerte, me enzeño a reírme de mi mizma y a zuperar con humor loz avatarez de la vida.

Mucho calor

ANA M BERMÚDEZ.

Como Machado, "mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla: olor a azahar, risas y peleas de hermanos.

Mi adolescencia: orfandad, soledad, amistades inolvidables y sueños.

Mi juventud y madurez en "Campos de La Rioja": amor, ternura, complicidad, sueños alcanzados, espíritu tranquilo; pérdida, dolor, desesperación y de nuevo soledad.

He aprendido a "revivir", pero ansiando lo perdido. Con dos hijos adolescentes, trabajo, casa.....me siento vacía y fría.

Pero sigo soñando: me veo "viejita", sentada en un jardín, contemplo como se oculta el sol en el mar gaditano, a mi lado alguien me sonríe y siento calor ¡mucho calor!

Se llamará Eduardo

EDUARDO.

Cuando nací (en casa) mi madre dijo a mi hermano mayor que fuera a llamar a la comadrona. Mi padre estaba trabajando en Francia. La comadrona le pregunto a mi madre que como me llamaría y mi madre todavía no habia pensado ningún nombre. Entonces la comadrona dijo: Se llamará Eduardo, como su padre. Y mi madre respondió: Lo que Vd. diga.

A pesar de todo, he llegado a ser funcionario de ayuntamiento, que es a lo máximo que se puede aspirar con estos orígenes, salvo excepciones.

Tele en blanco y negro

ANNE MARTÍNEZ.

Lluvia y viento vista a través del cristal del salón, sentadas en el sofá, recién duchadas las tres, en pijama y con el bocadillo de embutido viendo "Furia" en la tele en blanco y negro, son los recuerdos tiernos de una infancia.

Amistad, duda, fascinación por la filosofía y caricias conformaron mi primera adolescencia. Le siguieron el descubrimiento de la intensidad del amor, de la enfermedad, de las primeras renuncias.

Maternidad, hipoteca, insatisfacción laboral, catarsis sentimental pincelaron mi entrada en la adultez.

Hoy, con 40, intento manejar el fino pincel con el que quiero sea perfilada mi vida.

Quince y dieciséis

ELISABETH BENÍTEZ

Yo siempre he sido distinta. Hace unos años quise la libertad que podía tener, ahora que puedo no la quiero. Siempre busqué encontrar algo perfecto y cuando desistí, nos encontramos otra vez. Con quince y dieciséis inviernos soportamos la distancia entre Málaga y Navarra. Los dos acunados en la costa, pero yo tuve que ir hacía el norte. Hace ya más de un año que cambió mi vida. Tengo casi diecisiete y seguimos juntos. No tendría que usar muchas palabras para escribir mi breve biografía, pero si para contar nuestra infinita historia.

Culpa de la cigüeña

VIVIANA.

Fue culpa de la cigüeña. Me lanzó bruscamente donde le pareció, y perdí el rumbo de mi vida. Qué injusto, nada más nacer y sin rumbo.

Desde entonces, he buscado desesperadamente mi senda, pero ni las pisadas de los elefantes, ni las brújulas me han servido.

Deambulo sin Norte, mirando al Sur. Mi camino de baldosas amarillas es un caos, aunque...cada vez me gusta más.

Ando perdida y no quiero encontrarme pero, si me buscan, aquí estaré.

Vine con la lluvia

MARAT.

El día en que nací, jueves, 23 de setiembre de 1976, llevaba sin llover un montón de tiempo. Cuando me dio por asomar, de madrugada, empezó a caer agua como si se cerrase el mar tras el paso de Moisés.

El resto de mi vida quedó marcado por aquella lluvia. Siempre he obtenido lo que esperaba, pero sin medida. Por eso tengo dos trabajos, dos hipotecas, dos perros y cuatro hijos. Gracias a nuestros legisladores la poligamia no es legal y sólo tengo una mujer.

Casi treinta y tres años

BET MADOLELL

Casi treinta y tres años han ido dejando su rastro en mi cuerpo. ¿Habrán dejado también su rastro en mi alma? ¿Tendré alma? Corazón tengo pues lo oigo latir y sé que lo han herido y desde entonces está enfermo. También tengo cerebro que me proporciona razón, lo sé porque a veces me la quitan y otras muchas la pierdo yo solita. Los próximos treinta y tres años, si los vivo, espero continuar dudando, no perder demasiado la razón y seguir jugando al escondite con mi alma no sea que el día que la encuentre pierda la vida.

Nací el día el en que murió mi padre

GUADALUPE GAUFFIN

Nací el día el en que murió mi padre, el llanto materno acunó mi infancia, aunque también su risa y su coraje... sueños y juegos entre ocho, en el fondo de la casa; las amigas de la calle y mi hermana; paseos al río y tormentas de verano: primero para bañarme! La casita de barrio nueva, el baldío... el vértigo del tren sobre nuestras cabezas. Infinitas tardes de libros y lluvia, casi perfectas. Crecí sin darme mucha cuenta, hasta que vos me dijiste un día que me querías y entonces volvimos a intentarlo con Juan, María José y Lucía.

Una nevada me trajo, nací llorando

ELENA PALACIOS

Una nevada me trajo, nací llorando, luego vinieron las demás y mis padres se divorciaron, por los problemas, por el alcohol, por los números rojos. De jugar en los bares pase a trabajar a temprana edad para ayudar a mi madre, no pude estudiar. BOOM!!! Me volví loca, me solté el pelo y todo a la mierda... pero volví, volví del infierno para contarlo, para reconstruir mi vida con los míos, completos desconocidos que me acompañan en el camino sin olvidar el pasado. Conocí el amor y el desamor, el olvido y el reencuentro. El hola y el adiós.

Mis recuerdos infantiles

BELÉN CASTÁN

Mis recuerdos infantiles: las correrías entre el puente colgante y el arco de ladrillo; mis recuerdos juveniles: interminables paseos entre la Calle Santiago y Plaza Mayor, el dúo dinámico, Fórmula V, los Brincos, Françoise Hardy. Las misas de doce en la Iglesia de los Filipinos, esa que me vio hacer la comunión, me vio casarme, me vio bautizar a mis hijos...y no me vio más. Desde aquella niña cumplidora de cielos y tierras, esta mujer que ha encontrado la verdad en la tierra cuando, poco a poco, pudo deshacerse del cielo. Y lo mejor: reencontrarme contigo después de 40años... y reconocerte.

Nací una mañana gris de un día llamado 9 de mayo

MARI LUZ BLAZQUEZ

Nací una mañana gris de un día llamado 9 de mayo, tan impaciente estaba por ver el mundo que apenas provoqué dolores a mi madre. Todo empezó a las 5 de la mañana, una hora y tres cuartos después mis ojos se cegaron ante la luz de la habitación y por primera vez puse cara a aquella voz que durante tantos meses escuchaba a través de las paredes de mi pequeña cueva. Llovía fuera, pero las primeras palabras de mi madre fueron: hola mi vida, a pesar de que fuera llueve acaba de salir el sol. Era 9 de mayo de 2008.

Nací

LLUIS

Nací. En la calle junto al hospital tocaba "Proyecto Darma". Crecí. Los tanques deambularon por la misma calle de antes. Crecí más y fui yo quien deambuló por esa calle. Alejado de ella seguí creciendo y comencé a preguntarme si valía la pena deambular. Ahora hace un tiempo que no crezco y hace mucho que no me pregunto nada. Algún día volveré a crecer y volveré a deambula por aquella calle junto al hospital, todavía no me he muerto.

Hace más de treinta años desaparecieron los bocadillos

CARLOS GARCIA

Hace más de treinta años desaparecieron los bocadillos, y las bicicletas se oxidaron, y los pájaros decidieron ofrecer sus trinos a otras latitudes de la edad. Poco a poco creciendo, tareas y responsabilidad, desertando de los juegos, enterrando las cartas de amor bajo los raíles de una vía desahuciada por la soledad. Ahora me acerco a los 40, y a veces el espejo resuelve con la nada las preguntas del reflejo. Pero no está todo perdido. Dominique acaba de cumplir 11 meses y espero con ansias la consolidación de sus dientes para prepararle bocadillos y enseñarle a montar en bicicleta.

Quizá con dos bastaría: soledad y fracaso

ALEX CASANOVA

Quizá con dos bastaría: soledad y fracaso. Soledad: impuesta primero, buscada, consciente o inconscientemente, después. Hijo único y tímido, con una abuela desde los seis años, y no muy bien tratado por compañeros de colegio. Una especie de depresión entre los 14 y los 18, de la que salí en la universidad. A partir de allí, me centré sólo en la carrera, sin buscar a nadie. Fracaso: ahora, a punto de caer los 28, pierdo mi enésimo puesto de trabajo. Y sigo solo, no sé si porque quiero o porque no me queda más remedio. Fracasado y solo, gran combinación.

Tras una buena infancia como cualquier otro niño

DAFI?S

Tras una buena infancia como cualquier otro niño y despertar mi homosexualidad, uno piensa que lo tiene todo, pero vuelve a empezar una y otra vez. Soy feliz, todo muy trabajado, y una buena vida sin nada que destacar porque seria un ingrato, viendo como esta el mundo en estos momentos. Vivo los últimos indicios de una humanidad que ha llegado a un límite y espero seguir VIVIENDO, cada día como si fuese el último. Animo chicos la vida puede ser muy dura, pero puede ser la experiencia mas increíble de la existencia del ser humano. Gracias RI.

Nací a la edad de cero segundos

YOLANDA

Nací a la edad de cero segundos y, por más intensamente que lo desee, no consigo recordar el transcurso de ese ya lejano primer segundo. A veces me angustia no saber si ese efímero instante fue presidido por la felicidad, la sorpresa, la apatía, el miedo o el desconsuelo. Ahora, cuando llevo ya vividos casi mil quinientos millones de segundos, sigo inventando deseos absurdos: el deseo de no mentir, el deseo de aprender a escribir, el deseo de descubrir en mí otros mundos, el deseo de no ser inmortal, el deseo de amar honestamente, el deseo de ser imborrablemente feliz.

La vida de un García contada por otro García

GABRIEL

Vive y reside como si tal cosa. Se le ha visto comer a ratos pero no es seguro, porque a día de hoy sigue teniendo hambre. Dispone de sí mismo las 24 horas del día, con abuso, pero se queja de no tener ni tiempo. Sonríe sin razón aparente y por suerte no da signos de razón cuando sonríe. Las más de las veces sueña aunque no se dé ni cuenta. Es más no hace nada para ser y sigue siendo a todas luces un ser normal, un García en toda su extensión, y esto precisamente es lo que me llena de inquietud.

Quería ser abogada

IRENE SUÁREZ BORDA. Trento.(Italia)

Quería ser abogada. De causas laborales en una Argentina recién salida de la dictadura. El dinero no alcanzaba y elegí Magisterio pensando en que podría, costearme los estudios. Durante un año hice las dos carreras manuteniéndolas preparando alumnos. Abandoné el Derecho pensando en ser maestra de frontera. A los 25 me enamoré y me marché para Italia. Aprendí el italiano y me inscribí en Derecho. Estando en primer año abrieron las universidades para maestros. Trabajo en las escuelas italianas: soy maestra. Maestra "de frontera". Entro y salgo de mi hispanidad millones de veces cada día. Aún extraño. Mi tierra espera.

Nací temprano... soy prematuro

LUIS MARA FERNÁNDEZ

Nací temprano... soy prematuro. Mis biberones los tomé con Los Beatles, las papillas y demás con el LALALA de Masiel, el hombre en la luna y series de TV en blanco y negro. Mi primera década vestido de comunión, osea marinerito. Los últimos coletazos del Franquismo, la muerte del dictador, los payasos de la Tele y la transición democrática alumbrando mi adolescencia. La Mili en los 80, la movida madrileña, mi primer trabajo y el verdadero amor. Los 90 en el desempleo, cambiando de profesión y hasta ahora, en el nuevo milenio, que aun me preguntó ¿que seré de mayor?

Mi vida. Pero, realmente ¿es "mi" vida?

FERNANDO RODILLA

Mi vida. Pero, realmente ¿es "mi" vida? Nací y nadie me consultó si lo deseaba o no. Vivo y no hay nadie que no me diga lo que tengo que hacer, o cómo debo comportarme, o qué es lo más conveniente para mí, o...Moriré y nadie (supongo) me echará de menos más de lo que se añora un recuerdo difuso, una nebulosa sombra, un nombre olvidado. Al fin y al cabo, no soy más que un sencillo (y complejo a la vez) ser humano. Estoy aquí de paso. Y esto es lo único que tengo claro de "mi" vida.

Solo soy una poeta nacida en Valls

SUSANA

Solo soy una poeta nacida en Valls, hija de padres andaluces llegados a Cataluña en los duros años cuarenta. A los siete años me alejaron de mis amigos, de mi idioma, de mi infancia. Y llegue a Zaragoza, donde transcurrió mi juventud, nacieron los amigos para siempre, los compromisos personales, los sueños de futuro, y un amor que me llevó a Sabadell, al reencuentro con aquel idioma ya olvidado, y a nuevos amigos que dejaron huella. Regresé al Aragón rural, he sido madre, he seguido amando, he cultivando, una vez más, nuevas y eternas amistades. Amigos, amor, poemas. MI vida.

Vuelvo la vista atrás

GABRIEL PACÍS

Hoy ya 48 años. Vuelvo la vista atrás, ¡que putada¡ poco queda. Solo la alegría de mis padres, de mis hijos, de mi mujer.

Esta vida que tuve, con engaños y con verdades, con miserias y con riquezas, con penas y alegrías; es mi vida, mi buena vida. Buen balance compañera. 18 años juntos, sin ti a mi lado todo muerte, sin ti a mi lado todo vacía, hoy mi vida es mi vida y está llena. Te quiero.

En una calle lejana

SONETOYVERSO

Nací en un lugar cualquiera de una calle lejana. Por accidente o no, fue imposición de un destino que hoy embebe mis arraigos, raíces que revolotean sobre el gran circo de la vida. Mi rebeldía, precoz, ha sido y ha contribuido a la rebelión de un sueño hoy inacabado por las vicisitudes y abnegaciones de ese entorno el cual nos empuja sobre su circunstancial bagaje. Hoy, a mis años, sigo buscando la luz del entendimiento humano, pero más que una luz de comprensión, encuentro la sin razón doblegada y neutralizada por ese destino......"el mío, el de todos!!".

El día que llegué

ANAOSKAR.

El día que llegué a éste mundo, la niebla en Zaragoza era tan espesa que al salir mi padre del trabajo para ir a maternidad, se perdió porque no se veía nada a un metro delante de uno. Para más inri nací sin respirar, ahogada por líquido placentario. Pesaba 5 kilos y medía casi 60 centímetros. Creían que yo era gemelos que venían. Estuve entubada un mes para aprender a respirar y con lavado de estómago. Sigo pesando un número 5 desde hace años: 50 kg. Sigo midiendo un 6, 1'68 y sigo sin saber respirar a mis casi 42 años.

¡Eso sí que eran problemas!

ELISA BAYO.

Cada verano los helados parecían hacerse más pequeños. Pero no, era yo, que crecía... ¡y entre mil dificultades! "Un pastor tiene tres ovejas. El lobo se come una ¿cuántas le quedan?" ¡eso sí que eran problemas y no la hipoteca que pago ahora! Criada felizmente en un pueblo de quinientos, fui a parar a una ciudad de cinco millones para estudiar una profesión donde tú no paras de formular preguntas y muchos evitan dar respuestas. Hace unos días yo me hice una a mí misma: "do you speak English?" Estoy haciendo las maletas. Fin. (Continuaré próximamente con otras cien palabras).

Una goma de borrar con olor a fresa

BEATRIZ ABAD.

Dicen que siempre se tienen recuerdos de la más dulce infancia. El primero mío es una goma de borrar que olía a fresa y tenía una escobita y que me regaló una tía que ya no va a leer estas cien palabras. El siguiente un beso con sabor a menta que me dieron en la estación del Norte regresando de Madrid. El tampoco quiere ya leer nada mío. Otros recuerdos mejor no recordarlos. Ahora con casi 45 mi recuerdo es un futuro con todos los olores y sabores posibles. Se llama Xabier, lo mejor que me ha pasado en la vida.

Superando retos

OSCAR.

Desde que nací una calurosa noche de Agosto hace mas de 37 años, me he pasado la vida superando retos. Superé el reto de no morir durante mi primera semana de vida, superé el reto de no sucumbir a una difícil y dolorosa adolescencia, superé el reto de querer, aceptar y respetar a mi padres a pesar del océano mental que nos separa y cada día supero con mucho placer el reto de mantener viva la llama del amor que me une desde hace más de 15 años a lo mejor que me ha pasado en la vida.

Mis sueños realidad

ANONIMO.

Aparecí en el mes de las lluvias imprevistas y de los veranillos repentinos en uno de esos barrios de Madrid donde todos éramos un poco pioneros. Crecí a la vez que los árboles de mi parque y entre dibujo y dibujo, los curas consiguieron sin proponérselo que adquiriera unos ideales. También comprobé que allí estaban los amigos que me iban a acompañar toda mi vida. A los amores les gustaba escurrirse ante mí, hasta que el que me correspondía hizo posible que mis sueños se hicieran realidad: tener dos niños, dibujar y vivir junto al mar.

El mazazo

ISABEL.

Una persona nace y automáticamente tiene una vida. Va creciendo y esa vida se va llenando de todo lo imaginado. Juegos de niñez, tonteos de adolescente, sensatez de adulto... y cuando esta en lo más alto, cuando cree que casi ha completado lo que se dice una vida plena, "esa vida" se rompe, el mazazo de la muerte, (con la que apenas contó al empezarla) sacude su existencia, ya ni siquiera la llama vida. Su compañero no le acompaña, ¿por que le abandono a mitad del camino?, si nadie le aviso al nacer que podía vivir más vidas... ¡MI VIDA¡

Mi vida aún no ha comenzado

ALAMEDA ESCOBAR.

Mi vida no ha comenzado todavía.

La quinta de siete hermanos, mi hermana posterior llegó cuando yo tenía 1 año. Mi hermano murió cuando yo tenía 4 años. Todo se cubrió de sombra, si es que algún día hubo luz. Mi madre se vistió de negro para siempre. Mi padre se encerró en el bar de abajo. Nunca he visto un árbol de Navidad en mi casa, ni recuerdo a mi madre riendo en un cumpleaños, ni a mi padre cogiendonos de la mano.

Mi vida ha sido soñar que salía de aquí.

El trabajo, el fin de la magia

JM HIGUERAS.

Me sobrarían de estas cien palabras más de la mitad para resumir una vida que comenzó en una pequeña calle de Barcelona, continuó en un pequeño barrio de Madrid que hoy sería irreconocible si lo viera con los ojos de mi niñez y desembocó en una capital de provincias de Andalucía, encaramada a un monte, guardada por un castillo y asustada por miles de olivos. He tenido una madre amante y un padre comprensivo, maestros indulgentes y profesores ignorantes, más tarde vino el trabajo y con ello el fin de la magia y la poesía. ¿el amor? Bien, gracias.

Cien palabras más

MARIANO G.

Lágrimas, felicidad, protección . Papá y mamá, una burbuja que envuelve mis primeros pasos.

Un pupitre de madera, un campo de tierra, viejos columpios. Carreras, gritos. Pico, pala, puño.

Un beso inmaduro, un cigarrillo en falso. Un brazo rígido que censura el curioso braceo adolescente.

Amigos para siempre. Más braceo, menos censura. Una copa, y algo más. Música, humo, noche,

salgo, entro. Acelero y freno.

Entonces Tú. Una góndola. Un beso largo y sincero. Te quiero.

Viajes, kilómetros. La vuelta a nuestro mundo.

Menos amigos para siempre.

Martina, un cuento azul. Carmen, un arrullo rosa.

Un nuevo comienzo. Cien palabras más.

La maldición de los Mendaña

JAVIER MENDAÑA

Los Mendaña nunca vamos al nacimiento de nuestros hijos, mi abuelo Juan no pudo ir al nacimiento de mi padre, Ángel, porque le fusilaron tres semanas antes. A su vez a Ángel le coincidió la huelga en la fábrica con mi nacimiento, le conocí tres años después gracias a la ley de amnistía.

Yo había dicho que rompería la maldición de los Mendaña y que no me perdería el nacimiento de mi hijo, pero estando con mi padre en León el día que identificaron los restos de mi abuelo llamó mi mujer, había roto aguas.

Palabras

ESTEBAN BORREL.

Nacimiento. Sonreír, Mamar, Mear, Dormir. Crecimiento. Oír, Hablar, Jugar, Aprender. Rey León, Libro de la selva. Soñar, Querer, Bailar, Cantar. Colegio. Estudiar, Jugar, Marcar, Celebrar, Enemistarse, Suspender, Aprobar, Enfadarse, Ayudar, Madrugar. Amigos. Jugar, Reír, Divertirse, Molestar. Tenis. Ganar, Perder, Cabrearse, Tirar, Romper, Gritar, Deprimirse, Viajar, Conocer, Soñar, Sufrir. Viajes. Asombrar, Gustar, Impresionar, Desagradar, Aburrirse, Entretenerse. Futbol. Barça. Saltar, Gritar, Decepcionarse, Negarse, Quejarse, Sufrir, Alegrarse, Llorar, Golear, Perder, Disfrutar, Animar, Insultar, Elogiar. Familia. Apoyar, Querer, Disgustar, Alegrar, Celebrar, Llorar. Libros. Apasionar, Sentir, Informar, Aprender. Comida. Engullir, Saborear, Testar, Probar, Gustar, Vomitar. Cama. Dormir, Soñar y Descansar.

Soy afortunada

ROSA ÁLVAREZ-BOLADO.

Tengo 41 años. Colegio de monjas hasta los 18. Me licencié en Filosofía y Letras después de fracasar en Derecho y todo seguido, me hice funcionaria. Ganarme la vida es lo más gordo que he hecho en esta vida y eso me entristece un poco y, lo 50 que es peor, me inquieta. Ahora, como diría Tony Soprano, participo con regocijo en los sufrimientos del mundo. Vamos, que soy asesora parlamentaria. Queda bien, ¿eh? De mi azarosa vida afectivo-sexual, mejor no hablamos. La hipoteca, gordísima, gracias. A pesar de los pesares, sé que soy afortunada. Gracias a la vida.

Mi familia es una piña

ANGEL RIQUELME.

Nacido en Sevilla una primavera del 1955, mi padre trabajaba en una constructora y viví en 16 pueblos y ciudades de este país, he viajado cuando no viajaba casi nadie, he cruzado España mas de 20 veces yo suelo decir, criado y engordado por toda España.

Los estudios mal con tanto traslado, a los 23 me case en Galicia con una gallega (que me sigue teniendo enamorado perdido) y nos vinimos a Cataluña, llevo aquí 30 años, trabajo en una multinacional americana, tenemos dos hijos, los dos estudiaron y son ingenieros.

Nuestra familia es una piña, como este país.

Nadie me expulsará de aquí

PAMPI VARGAS.

Aunque era argentina, nací realmente cuando estudié Ciencias Políticas en México, con profesores republicanos españoles exiliados. La CIA me ofreció espiar para ellos en la Universidad y me negué, me hicieron expulsar de México. Antes, residía en Nueva York durante la guerra de Vietnam y por militar en movimientos pacifistas me expulsaron del país. Trabajé en Chile durante el gobierno de la Unidad Popular y cuando llegó el golpe de Pinochet, me encarcelaron en el Estadio Nacional y me expulsaron del país. Me exilié en España, me nacionalicé, milito en Izquierda Unida y sé que de aquí nadie me expulsará.

Un rincón de León

RAÍCES AHOGADAS.

Viví entre montañas en un precioso rincón de León los mejores once años de toda mi vida y donde jamás podré volver. Cinco padres y tres madres me criaron, naturaleza, amigos, nieve y el primer amor. Pienso en esos once años, una sonrisa se dibuja en mi cara. Después el agua nos hecho de allí. O no fue ella? . Luego León, Sevilla, otros amigos otros amores otros paisajes y otro tipo de felicidad. Ahora tengo una mujer, otros amigos, un trabajo y tan solo 32 años, sigo siendo feliz y siempre intentare serlo, pero esos once años no volverán jamás.

Pobre pero feliz

MOISÉS MARTÍNEZ.

Nací en un Abril de 1956, mucha pobreza pero niñez feliz. Mi primer reloj fue mi primer sueldo, con 19 años la conocí, uní mi vida a la de Ana y la llenó. Tuvimos tres hijos, uno se nos fue, desde entonces, lloramos. Ahora los dos últimos años Ana lucha para no dejarnos, es fuerte y valiente, pero su enemigo, el cáncer, es cruel. Yo la amo, si se va me voy con ella.

Yo lo sabía

RODOLFO GARCÍA AÑEZ.

Me dijeron que nací a la vida en Julio y descubrí que solo existía y que la vida era otra cosa. Me dijeron que había que buscar una forma de ganarse la existencia y descubrí que familia trabajo y mortaja del cielo baja. Me dijeron que la vida termina con la muerte y al morir descubrí la vida. Me dijeron que estaba loco y es cierto, descubrí que yo lo sabía y ellos no. Me dijeron tantas cosas: que la convivencia es difícil, que hay

guerras preventivas, que la humanidad se deshumaniza, que el clima cambia...

Nací un día frío de enero

PEÑARROYA.

Nací, con el año 68 un frío día de enero, pero me crié en el calor que produjo el mayo francés, el del 68. Pronto aprendí a soñar leyendo, viaje por los mares del sur con Salgari y volé en globo con Julio Verne. Los veranos eran nuestros, la luz de Andalucía nos acompañaba en nuestras excursiones en busca de lagartos, de noche y con las frescas, fútbol, escondite, historias de miedo. Ame y me rompieron el corazón, esperé y el corazón se soldó junto a mi amor verdadero. Hoy disfruto de mis dos chicas como marrano en charco.

Una mujer normal

SARA DÍAZ.

Soy mujer. Soy joven. Soy rubia. Soy alta. Soy delgada. Soy amiga. Soy hermana. Soy hija. Soy amante. Soy trabajadora. Soy cabezota. Soy tenaz. Soy manipuladora. Soy luchadora. Soy orgullosa. Soy ahorradora. Soy mandona. Soy responsable. Soy irritable. Soy sincera. Soy dormilona. Soy alocada. Soy fiestera. Soy desordenada. Soy cariñosa. Soy maniática. Soy divertida.

Soy simplemente una mujer normal.

CARMEN ALONSO NUÑEZ

Nací el ocho del ocho del cuarenta y ocho. Desde entonces, que yo me acuerde, he sido ocho cosas: niña buena, adolescente ignorante, joven tímida, estudiante rebelde, casada fiel, mujer trabajadora, madre numerosa y abuela feliz. Después de un lapsus de dos años en los que me han herido mucho y que quiero olvidar, a partir de dos mil ocho pienso ser otras ocho cosas: soltera, jubilada joven, estudiante curiosa, escritora, viajera, abuela numerosa, bailarina de bailes de salón y, por encima de todo, mujer libre. Si no encuentro pareja de baile, haré de chico.

MIGUEL ANGEL MAESTRE TEROL

En cien palabras mi vida cambió por completo. La tranquilidad de las interminables siestas protegiéndonos del sol y la soledad de las negras noches de chicharras me dieron tiempo para pensar...y me di cuenta de que iba a morir. En un principio me aterroricé pensando en la nada, luego me desesperé al pensar en mis seres queridos para después desconsolarme con la idea de dejar sola a mi esposa. La vida me encogía el corazón. Una mañana me enteré que de la nada se había creado el tiempo y el espacio, y por fin pude disfrutar de un café con tostadas.

VERBOAVERSIÓN.

Imposible. Veinte años en cien palabras. Cinco palabras cada año. A frase por año. Pero no hay frase que resista tal peso. Quizá...escogiendo los conectores más eficaces, los sustantivos más evocadores, los adjetivos más descriptivos, la puntuación más contundente. Accidente natural. Hermana menor. Niña inadaptada. Adolescente irritada, adolescente malvada. Joven satisfecha. Vaya, me bastaron cincuenta y una. Reflejo de los años que me quedan por gastar. Desde aquí, sólo puedo augurar. Independencia económica. Dependencia laboral. Felicidad. Plenitud transitoria. Cuestionamiento existencial. Reflexión. Añoranza. Arrepentimiento. Asimilación. Adaptación. Vejez. Muerte. Son sólo meras predicciones. Como la de que seguirán sin gustarme los verbos.

ALBA PÉREZ ALONSO. "GARABATOS , Y QUE SE YO"

"Mi concepto de vida se resume aproximadamente en un conjunto de emociones, tristezas, imágenes borrosas y garabatos llamados personas. Durante largo tiempo he interpretado la vida en blanco o negro. Tanto era así que ahora, volviendo a nacer (una y otra vez he nacido en mi vida), mis ojos están aprendiendo a ver los colores. Nacemos, vivimos, morimos. Nací una blanca tarde de invierno. Solo estoy comenzando a vivir mi desconocida vida, conociendo a nuevos garabatos, y que se yo... aun soy muy joven.

Y sobre la muerte, aun no he hablado con ella sobre esos temas, ya saben."

ALEX MOLINS GARCÍA.

Uno sabe dónde nace, pero nunca donde muere. Yo nací en Terrassa, provincia de Barcelona, tardé casi once años para irme a vivir junto a mis padres a un pueblo de la costa murciana, después de veinte años, de ver de cerca la muerte, de amistades, de años de maduración, de viajes, de descubrimientos, de momentos felices, de momentos tristes y con la separación de mis padres como peaje de viaje, me vine a vivir junto a mi novia a Valencia donde sigo buscando la verdadera felicidad. Este fin de semana estuve en el Rastro... pero ni rastro de ella.

CARLOS IZQUIERDO PÉREZ.

Fue mi abuela la que advirtió que las enfermeras me cambiaron al nacer y que el bebé que mi madre sostenía en sus brazos no era el mismo que vio por primera vez aquella misma mañana.

En muchos momentos en veintisiete años me he preguntado como hubiera sido mi vida si mi abuela no se hubiera percatado de tan grave error. Se han ido personas queridas y me han fallado amigos que no lo eran tanto pero hoy no quisiera cambiarme por nadie porque a pesar de todo soy feliz y me encuentro con quienes debía estar desde el principio.

JUAN ANTONIO PARRA.

Siempre me han contado que nací un dieciséis de diciembre de mil novecientos ochenta y uno (no tengo motivos para desconfiar). Eso supone que he vivido casi veintisiete años. ¿Cabe todo este tiempo en cien palabras?

Pienso que basta con menos: muchos "papá" y "mamá"; algún que otro "ayúdame" sin que falte el "por favor"; "gracias", que vaya por delante; más "perdóname" de los que me hubiese gustado; pocos "te quiero", pero de corazón y siempre siempre un oportuno "amigo mío".

Podría llegar a cien. Prefiero quedarme en noventa y nueve. Porque la última palabra siempre está por decir...

JAVIER HERMIDA

Nací en un pueblo precioso con una playa enorme

Teníamos para comer

Teníamos donde dormir

Teníamos sol, y buen tiempo

Éramos queridos

Éramos felices

Aunque éramos pobres

Un día me fui con mi hermano, nos metimos en un barco para ser ricos

Y ahora

No tenemos que comer

No tenemos donde dormir

Tenemos frío

No somos queridos

No somos felices

Seguimos siendo pobres, pobres y además negros.

VICTOR PAVÍA CERDÁN.

Nacer, llorar, mamar, mear, cagar, gatear, balbucear, caerse, andar, hablar, comer, colegio, compañeros , profesores/as, recreo, bocadillo, dibujos, cumpleaños, deberes, navidad, verano, leer, universidad, coche, cervezas, porros, fiestas, erasmus, amigos, fiesta otra vez, viajes, sexo, conciertos, manifestaciones, fútbol, novia, currículo, entrevistas, trajes, trabajos puente, jefes cabrones, más entrevistas, trabajo fijo, hipoteca, boda, suegra, hijos, invitaciones, congresos, reuniones, desplazamientos, negocios, dinero, status, empleados, empresa propia, más dinero, eventos, premios, juntas directivas, decisiones, regalos, fama, reconocimiento, monotonía, jubilación, parques, puros, paseos, domino, bastón, boina, nietos, pensión, periódico, radio, alpargatas, tiempo libre, aburrimiento, enfermedades, imserso, amigos muriendo, viudedad, tristeza, pena, agotamiento, por fin morir.

ALBA MARIÑO IGLESIAS.

Al nacer ya tenía preparados los zapatitos de cristal y oh! me servían, era princesa!.

Con los meses y los años me convertí en la reina, pero en la adolescencia no perdí un zapato, me quitaron los dos!

Tuve que hacerme cargo del Reino, con la de estancias que hay que barrer...tanta gente para la que cocinar, tanto que limpiar...

Me enfadé tanto con el cuento, que me fui a la universidad y busqué un príncipe para convertirlo en rana...

El 3 de diciembre firmaremos el contrato privado de nuestra primera charca! Y colorín colorado...érase una vez una ranita...

MARÍA CARBONERO.

Toco techo, toco suelo.

Toco cielo y caigo al infierno.

El fuego ilumina los sueños que no cumplí, mientras arden bajo mis pies las llamas de lo que ya cumplí. El humo que me contamina y me asfixia me recuerda porqué.

Diez años me separan de quién fui. Personaje apasionado, impulsivo y decidido, caminaba por la vida avivando el fuego.

Corriendo tras mi sueño, tras mi futuro, dejando atrás mi pasado, devorando mi presente. El horizonte, lejano, me mostraba sus dos mitades: el mar y el cielo.

Conseguí el Cielo.

Hoy sé que el mar es lo que quiero.

MARIA PULGAR.

Siempre he pensado que si tuviera que hacer un balance de mi vida hasta este punto en el que, debo decir, ya he vivido más de lo que probablemente me queda por vivir, diría que he sido feliz. No espectacularmente feliz, pero sí, disfruto de lo que es importante, familia, amor y además ¿quién no se encuentra con dificultades a lo largo de una vida?. A mi me han tocado las de salud, que aunque nunca se borran de la memoria, sí que se superan en el ánimo. Por lo demás tengo pasado, presente y futuro. ¡Qué más puedo pedir!.

JESÚS GALLARDO ORDOÑO.

Nacido de vientre de mujer, ilusionado con los reyes cada navidad, y atraído por las chicas, he crecido como esperaba, de una manera vulgar y sencilla. La monotonía reina en mi existencia hace 46 años, esperando un cambio de fortuna con muchas dudas por lo hecho, los proyectos, los objetivos, mi pareja y el trabajo.

He vivido la mitad de la vida queriendo hacer algo que no sé definir; escribo y sueño con el éxito, educo a mis hijos sin saber si acierto y amo a una mujer del mismo modo que dejo de amarla. ¡Sólo soy un hombre!

ROSA DE LERA.

Nací hace casi 29 años. Pronto se vio por dónde iban a ir los tiros: introvertida, insegura y todo los in que se puedan imaginar me llevaron a ser objeto de las burlas de los "inocentes" niños. Tras años de vicisitudes, decidí escuchar a mi vocación (qué ingenua) y me matriculé en periodismo. Miles de fotocopias, cafés y profesores arcaicos después, me lancé a buscar trabajo en lo mío (más ingenua todavía). Entre becas, colaboraciones y precariedades varias, llegué al borde de la treintena, estancada en un trabajo alejado del ideal de reportera intrépida con el que soñaba de pequeñita.

SHERIDAN.

Biografía inconclusa.

Nací un día caluroso. Viví en ciudades y siempre me desplacé en transportes adecuados. En ocasiones la lluvia mojaba la ropa que siempre tendía por la noche, en otras, el sol iluminaba las habitaciones de arriba. Un día lo dejé todo y me marché.

ISABEL

Depende de como me sienta al levantarme de la cama podría mencionar más o menos situaciones de mi biografía o, me definiría con más o menos palabras, pero los sustantivos que siempre necesitaría se escriben con mayúsculas porque son nombres propios, el que nombra al hombre que tengo por compañero de viaje y los que nombran a los hijos que juntos estamos intentando hacer personas.

Por eso mi vida tiene siempre tres palabras: Guillermo, Laura y Pablo.

SARA M. VALDIVIESO

Pertenezco al Norte, siempre está presente en mis recuerdos: mi barrio, mi familia, mis estudios, el frío... la muerte de mi hermano...

Ese fue el momento en el que el mundo se paró, los sentidos se acorcharon como en una borrachera y el camino se volvió cuesta arriba, empinado y gris.

El Mediterráneo aprovechó para atraerme con sus luces y secuestrarme. Su marea me arrastró hacia donde, sin saberlo, estaba esperándome el Amor, con mayúsculas, con toda su fuerza.

Ahora he recuperado en gran parte lo que perdí, pero Mi Casa sigue estando lejos, esperando, tranquila porque me sabe suya.

JUAN DÍAZ DE LA SERNA

Fui mayor antes de tiempo, velé por mi hermano enfermo que languidecía.

Fui alcohólico a los 14 , mi padre bebía.

Fui amante en la distancia, a quien amaba no tenía.

Pero fui feliz a pesar de todo, y a pesar de todo, todo cambió.

Mi hermano creció, y de él, nueva vida floreció.

Mi Padre se recuperó, y a centenares de personas ayudó.

Mi amor cuajó, y de entre nosotros alguien nuevo surgió.

Tu vida es tuya pero son otros quien la construyen, y cuando

pienses que todo va mal, lucha, y veras que no todo se perdió.

NOE

¿Mi primer recuerdo? Lo tengo claro: mi madre peinaba a mi hermano para ir al colegio y yo lloraba por no poder ir ¿Ultimo? La sonrisa de mi hijo. Entre estos dos fotogramas recuerdo dolor y un vacío profundo cuando me dijeron que mi padre había muerto cuando yo contaba apenas 11 años. Creo que fue lo que marco mi forma de vivir, de pensar, de actuar, de sentir. Todavía lloro en la noche su ausencia y han pasado casi 20 años.Me preguntáis como ha sido mi vida. Pues seguro que injusta pero he aprendido a simular ser feliz

JM RAMÓN.

Nací viejo, crecí rancio. Infancia trufada de conceptos como trabajo y esfuerzo. Lo decía mamá, no podía ser mentira. O quizá fuera que mi padre me tuvo casi a los cincuenta. Había perdido una guerra y ganado una cárcel. Pesó esto más, ver que al viejo republicano casi no le da tiempo a hacer vida, lo que interiorizó el sobreesfuerzo mal entendido: a los quince en la Universidad, futbol pero de "capi", política municipal pero con veintitrés Teniente Alcalde, profesional en una multinacional donde el día no tenía horas. Jefe, luego Directivo. Cincuenta y jubilado. ¡Qué deprisa todo¡. Creo moriré pronto.

JAVIER VARELA.

¿En cuántas líneas caben cien palabras?

En varias, pero solo una está subrayada: hace dos meses que ha nacido mi primogénita Ánxela. Mi vida comenzó ese día y en dos meses solo la he amado y la he visto crecer.

No obstante, esta nueva vida no hubiera sido posible sin Belén: ella compartió conmigo la anterior, tanto que, cual prestidigitador, me entregó otra salida de su vientre.

Dicen que un hijo cambia la vida. Yo he comenzado otra. La anterior se me está olvidando a causa de continuados ataques de éxtasis.

MODESTA MILLARES.

Que te puedo contar.....nací en Uruguay de una clase muy normal...

Vine a Argentina por un igual trabajar, ayudar a mis viejos y ser normal en lo cual

que te puedo contar. Un ramo de rosas me hizo madurar a los 20 años me deslumbro y

sin creerlo yo me vine a enamorar...Y que te puedo contar Hoy con 36 años 2 hijos sin igual

un amor que no se puede imaginar y unos viejos de Oro que no se pueden igualar. Que más puedo pedir si la Vida me da más. Simplemente gracias nada más.

DAVID J.

Desde el día que nací me escondí. Estuve diez meses dentro de mi madre hasta que los médicos me obligaron a salir. Una vez fuera lo seguí haciendo. Debajo de la cama, en el armario, cualquier lugar era bueno. En el parvulario no podía esconderme. Pero allí descubrí una nueva manera. Me colaba en la clase de los mayores cuando les enseñaban a leer y escribir. Durante años me escondí en los libros. En la jungla, en un barco pirata, en una madriguera de conejo. Pero hubo un día en el que dejé de esconderme. Ese día empecé a escribir.

ISABEL.

De pequeña pasaba las páginas de un libro y simulaba que leía. Mi padre dijo: « cuando sepas leer se abrirá ante ti todo un mundo ». Así fue. Luego me refugiaba en los libros cuando no me gustaba lo que había a mi alrededor. Ahora sé que el momento es importante y que la vida son momentos. Ya no leo para olvidar, sino para aprender. Intento no repetir esos errores que nunca pensé que cometería, y en la mitad de mi vida me he puesto un verso como lema: « Apresúrate, apresúrate a dejar algo tuyo en este mundo ».

FRANCISCO JAVIER LOSADA.

Olor a regaliz. Un mundo en bicicleta. Ana ¿dónde estarás?

¿Se puede amar la radio? Sí. Un idilio de casi 25 años entre micrófonos, magnetófonos, discos y palabras que se las lleva el viento.

Entre tanto, llegan y pasan los hijos, como la vida, deprisa.

Una muerte real mata un amor irreal e irrepetible.

Vuelve la bicicleta transformada en moto y la vida viaja en ella más lenta. Deseo disfrutarla sin mirar a los guarda raíles.

Viajes. Más viajes. Estoy en ello... mientras pueda.

LUIS LAVIN LAVIN.

Con 12 años y en plena Guerra Civil me enviaron a la URSS. Allí me educaron mientras aquí mataban a palizas a mi padre. Me hice piloto y combatí en las mayores batallas conocidas por la humanidad... Stalingrado, Kursk, Berlín.

Los políticos me invitaron a volver, pero me engañaron; ahora intento ganar mi última batalla. Con 70 años me echaron a patadas de la residencia gratuita que me prometieron para toda la vida junto a otros Niños de la Guerra, y tuve que buscar en la basura.

Moriré sabiendo que todavía soy un "Niño".

LIDIA RODRÍGUEZ.

En este momento me quedan 95 palabras para contar mi vida. Puede que 88. Serán suficientes.

He llegado a convertirme en la adulta que soñaba ser de niña. No hacen falta más palabras para contagiar una emoción.

Viví una infancia muy feliz, veranos de playa suspirando por un amor platónico.

Estudié pedagogía, trabajo como profesora en una universidad pública por la que apuesto a diario.

He viajado mucho, geográfica y emocionalmente. Sigo en ello.

Me apasiona estar conmigo. Una especie de romance inacabado.

Sonrío, medito, escribo, leo poesía y lloro. A menudo.

Me emociono. Con cada palabra.

Ya van cien.

OFELIA GUIRALES CASTRO.

Nací en Colombia, vivo en España y también puedo decir que fui secuestrada; pero no me secuestro la guerrilla, ni capos, ni delincuentes.... a mi me secuestro la corrupción de mi país, la pobreza, el hambre, el miedo, la indiferencia; llevo casi 9 años aquí, no he visto crecer mis sobrinos, no veo envejecer mi familia, no figuro en listas de invitados de fiestas, no huelo el sabroso olor de un sancocho de verdad (de los de gallina), no escucho la bulla típica del fin de semana por las calles... es como estar secuestrada, pero solo soy una emigrante.

BERTO.

Ya estoy aquí.

Acabo de nacer.

Un año ya.

Y otro.

Uno más.

Esto no se para y van cuatro.

Otro cumpleaños. La escuela.

Y sigo.

Cumplo otra vez.

Y otra más.

Soy mayor?

Dos cifras.

Y más.

Continúo.

Buen año.

Crezco.

Sigo creciendo.

Me hago un hombrecito.

Cada vez más deprisa.

Plenos derechos? ja ja

Mi novia.

Y sus padres.

La universidad.

La dejo.

Al trabajo.

Me caso.

Mi hijo.

También cumple un año.

Estoy cansado.

Demasiado pronto?

Me queda mucho?

Ya en la treintena.

Hoy. Aquí sigo...

Hasta cuándo?

KATUXA GARCÍA LAGO.

Tic-tac. Vigo.

Ganas de vivir, luz después de difícil parto, risas, cariño materno y fraternal que dura cinco años.

Ganas de morir, abusos, silencio, soledad, oscuridad, dieciocho años.

Ganas de vivir, huida, supervivencia, confusión, estudios superiores, conocerlo a él, veinte años ya.

Ganas de morir, mi secreto descubierto, una ventana abierta para que pasen luz y aire, por favor, casi treinta.

Ganas de vivir, nace Eva lo cambia todo. Limpieza en el baúl de los recuerdos, ya tengo una familia.

Ganas de vivir construyo mi casa.

Ganas de vivir, oposito y triunfo.

Ganas de vivir cuarenta años y una vida por delante.

ASTHAR MAZO.

Soy de Tudela y fui al colegio Jardín, donde las profesoras eran tías y del que todavía recuerdo el menú de lunes a viernes. Luego aparecieron Fernando, Sergio y Abilio para quedarse siempre ahí. Y tras alguna experiencia sin éxito, apareció mi persona primera, Patricia, con quien educo y hago humana a mi persona segunda, Oihane.

Sueño con trabajar como mi padre, ser fuerte como mi madre y necesitar poco como mi hermana.

Ya no me importa decir siempre lo que pienso, ni hacer lo que quiero: poder apoyarme en Patri y seguir "mirando" a la pequeña. Sólo quiero eso.

ANA.

Vivo anclada en el pasado ya que mi mundo es la Arqueología. De pequeña, comencé mi pasión por los tiempos remotos con la lectura de los libros de Astérix y, desde entonces, tenía clara la respuesta a eso de "¿qué quieres ser de mayor?". Ahora, a mis 27 años soy una arqueóloga profesional que lucha día a día contra las penurias de la profesión en este país pero que está contenta por haber hecho su sueño realidad.

C. GUTIÉRREZ.

De niño era rubio, cabezón y paticorto. En la adolescencia llegué a la conclusión de que las vacas pensaban. Cuando era joven tuve el privilegio de buscar la pulga de la primera vedette del Teatro Chino de Manolita Chen. Siendo ya adulto tuve dos hijos que no paran de buscar métodos para "matar" al padre. Actualmente tengo poco pelo y sigo siendo cabezón y paticorto.

OSCAR FERNÁNDEZ-SARABIA.

¿Transitar la vida en cien palabras?, ¿Vano intento cuando cada minuto vale por un siglo?, ¿Cuándo cada imagen, cada recuerdo valen mas de mil palabras?. Llevo ya mas de un cuarto de mi cuota de palabras y bastante mas de la mitad de mi cuota de vida, pero resta aun toda la felicidad de mundo, toda la ilusión de la infancia, toda la emoción del amor recién descubierto, todo el pesar de las ausencias y toda la postrera melancolía de la despedida. Cien palabras me dan, me sobrará una y solo cuatro me hacían falta: "Para vivir hemos nacido".

VANESSA CIEZA.

Feliz de tener unos padres maravillosos que, con muchísimo esfuerzo, me lo han dado siempre todo. Desde pequeña siempre quise irme lejos, vivir en otro país otra cultura diferente. Siempre me gustó soñar, anhelar otra vida, conocer personas interesantes... Quise tomarme un año sabático tras el Bachillerato, pero mis padres decidieron por mi y tuve que empezar directamente la carrera. Un año tremendamente infeliz... Cinco años después me fui a Alemania a terminarla... Y allí sigo. Con el alma tranquila de haber cumplido el sueño de mi vida y con la bonita sensación de soñar con cumplir muchos sueños más.

Zebenzui E.

De mis primeros años recuerdo el cariño de mi madre, su trabajo incansable. Más adelante recuerdo a mi padre, su rigidez. De pequeño casi no tenía conciencia de mis actos, por suerte terminé Bachiller. Mientras, alcohol, poco sexo, muchos amigos. Y llegó el primer amor platónico, un mes 720 horas, todo para ella, luego corazón herido para toda la vida. Llegó la mujer de mi vida, 5 años y me engañé a mí mismo, ruptura, tristeza. Luego subidón, alcohol, sexo, amigos, ahora vacío, poca motivación, sin retos, buscando un nuevo punto de partida.

INMA PAZOS.

Yo nací allí, pero la verdad que eso no tiene demasiada importancia. El caso es que en lo que llevo de vida desde entonces he vivido aquí, allí, luego en otro sitio, y en unos cuantos mas. Recuerdo calles mojadas y charcos de allí, pero también luz y calor de aquí y aquel paisaje del otro sitio que me trasmite tanta paz. Los colores, los paisajes, los monumentos históricos y el clima los recuerdo, pero lo que me ha hecho como soy es un conjunto abarrotado de cosas distintas: los diferentes, variados, e incomparables seres humanos que he conocido.

MARÍA JOSÉ.

Pensándolo bien , la vida es solo un pequeño esfuerzo :

Con un pequeño esfuerzo salimos del vientre materno, gateamos y al fin conseguimos levantarnos y caminar. Poco a poco nos esforzamos aprendiendo para adaptarnos a la sociedad, a sus normas, sus costumbres. Con un pequeño esfuerzo, día a día, logramos sentirnos uno mas, trabajar, amar y ser correspondido. En la vejez, cada instante es un pequeño esfuerzo para luchar contra esos años que pesan, para seguir exprimiendo la vida. Y, ya solo nos queda un último esfuerzo, morir, abandonar ese cuerpo cansado. El ultimo pequeño esfuerzo de esta vida.

RAFAEL.

Soy un pintor, triste, soñador y deprimido, que busca todos los días los colores de la vida; y los encuentra.

LUIS LAVÍN LAVIN

Con 12 años y en plena Guerra Civil me enviaron a la URSS. Allí me educaron mientras aquí mataban a palizas a mi padre. Me hice piloto y combatí en las mayores batallas conocidas por la humanidad... Stalingrado, Kursk, Berlín.

Los políticos me invitaron a volver, pero me engañaron; ahora intento ganar mi última batalla. Con 70 años me echaron a patadas de la residencia gratuita que me prometieron para toda la vida junto a otros Niños de la Guerra, y tuve que buscar en la basura.

Moriré sabiendo que todavía soy un "Niño".

MARÍA JOSÉ LÓPEZ IRAOLA.

Mi madre sabía que me iba a fallar y me decía:

"Naciste un Sábado de Gloria, una noche de temporal. Los rayos, truenos, y olas te acunaron. Eres hija del mar, mira al frente y levanta la cabeza, la naturaleza te bendijo y un día cerrará su círculo. "

El destino me llevo al interior y a un hombre que descendía de generaciones aferradas a la tierra, el viento y la sequía y un 21 de marzo en un esplendoroso y luminoso día de primavera nació mi hijo.

Entonces supe que "ella" había cumplido su promesa.

Desde entonces todo va bien...

ALICIA AYALA.

Nací hace algo más de 60 años. Recuerdo mi primer día de Reyes en que desperté con la sorpresa de que del techo caía un muñeco de cartón y una pelotilla de goma. Mis padres lo habían intentado, pero todo era gris. Pasó el tiempo y el gris se mantenía, aunque tenía deseo de color, el del Arco Iris. El color llegó más tarde, con la sonrisa de los niños...

MAYTE PONS NEYRA .

Ellos fueron mi vida. Me regalaron la infancia, una educación y mis valores. Los dos se han ido en menos de un año. Ahora mi vida son los míos propios.

MARÍA DE LOS ÁNGELES.

"Un 30 de diciembre había un agradable olor a boquerones fritos en el calor del hogar. Nací a la hora de la comida. Mi madre me lo contó. Como yo era gata, pues vi la luz en Madrid, el rico olor a pescado me hizo revivir, ya que estaba moradita. Pasaron los años. Fui a un colegio que tenía un árbol al que llamaban del demonio. Conocí personas que me acompañaron, a ratos. Yo soy ahora la memoria de mi madre. La enfermedad de Alzheimer hace estragos, pero seguimos aquí, en Madrid, riendo y, también de vez en cuando, llorando."

FERNANDO BORRÁS.

Siempre que me preguntan digo que he nacido varias veces. Además de en Febrero, mes de mis depresiones anuales y de astenia pre-primaveral, nací cuando vine de mi ciudad a vivir a Madrid, nací después de mi accidente de moto con 21, volví a nacer cuando me casé (escayolado) y tuve mi primer hijo, volví a nacer 20 años después cuando me divorcié y mis hijos se quedaron a vivir conmigo. Ahora, después de acabar con mi gran amor y de dejar mi trabajo de toda la vida lo estoy intentando de nuevo, pero que difícil es renacer con 47.

INÉS FLORES GONZÁLEZ.

Hola, me llamo Rubén, tengo tres años y medio, soy alérgico al huevo. Este año vamos a ir a ver a los Reyes Magos en sus camellos, con sus regalos y con sus caramelos.....que yo no puedo comer.

Desde hace un año y medio mis padres deben releer las etiquetas de todo lo que como, hay que tener mucho cuidado porque los fabricantes hay veces que no quieren decir lo que llevan sus productos.

En noviembre me sacaron sangre y me han dicho que soy un poco menos alérgico.

¡¡¡EL AÑO QUE VIENE ME HINCHO A CARAMELOS!!!

CRISTINA MOZA.

Nací una tarde del mes de febrero. Hace exactamente un año y nueve meses; me encontré con su mirada y con esa luz que perseguía, sin ser consciente de ello. No cantaron ángeles, ni aparecieron luces de colores, y tampoco una pequeña señal para decirme que esa luz guiará el resto de mi vida.

La infancia fue feliz, apasionada, emocionante, llena de nervios y con estómagos vibrantes. Llegó la madurez con la convivencia y la constatación de que la realidad puede ser mucho mejor que los sueños. Tengo treinta y tres años, pero nací hace un año y nueve meses.

ANGEL FERNÁNDEZ LEAL.

No nací en casa acomodada. No tuve una infancia colmada de satisfacciones. No era el niño más listo de mi clase. Nunca tuve todos los juguetes que podían tener los demás.

No soy demasiado sociable y nunca lo he tenido fácil con el otro género. No soy el tipo más guapo; tampoco soy el más atractivo. No vivo rodeado de lujos.

Sin embargo, nada de todo esto me ha impedido formar una familia maravillosa y ser feliz.

JAQUELINE GOMEZ NAVARRO.

Una guerra civil, un juicio sumarísimo, un fusilamiento y el inmenso Atlántico nos separaba.

Se suponía que tantos años de silencio involuntario serían suficientes para sosegar el dolor al otro lado del océano. Pero aquí estoy abuelo, heredera de la mudez transfronteriza, sobrecogida al leer los viejos, rotos y maltrechos legajos de los archivos militares.

Corre por mis venas tu sangre mezclada con recuerdos de una infancia feliz en lejanas tierras brasileñas.

Seguiré tu rastro, hasta que pueda tu memoria descansar en paz y reconstruir ese pasado oscuro al que le niegan el derecho de ver la luz del sol.

CARMEN CARPINTERO MARTÍNEZ.

España 1963-?

Tengo ya una vida

con una cesárea

y un hijo.

Y dos matrimonios

y dos regímenes políticos.

Y una casa sin lujos

y una precariedad laboral.

Y el gusto por el monte

y el amor a las verduras

y a no comer carne.

Y un idilio poético

que flirtea con la muerte

y la suerte.

Y el corazón y la razón

de un buen marido.

Y un ángel de la guarda solidario

y un espíritu libertario.

Y una cabeza sin intención gregaria

pero un miedo de dudas

como si una superstición.

NAIRA GALLARDO RUIZ.

Ya son treinta, años no palabras. De niña ya sentía la melancolía del futuro, por el pasado, no sé si me entienden, no sé si me entiendo. Ahora me pregunto que sentiré dentro de otros treinta, años no palabras. Si sigo aquí. Ya pasé las treinta primeras, palabras por fin, ojalá fueran décadas, aunque no sé como es vivir tanto tiempo. No recordaría mi primer amor, los primeros besos, las primeras lágrimas, el día que conocí a mi marido, cuando dije si quiero, cuando por fin amé. Quizás me aburriría, aunque estaría bien llegar a los cien, años y palabras.

EULOGIO.

Soy Eulogio. Nací en el final de la dictadura, enero del 74, en un ambiente aun confuso, yo eso no lo recuerdo. Me crié en un ambiente rural, de campo, labrando las tierras y recogiendo lo que daban. Me fui formando hasta llegar a la universidad, donde no pude acabar la carrera y así, entre risas, llantos, trabajo y diversión, me encuentro a día de hoy a punto de cumplir 35, con ganas de seguir siendo feliz aunque la vida me lo ponga difícil.

MARÍA DEL MAR RUIZ PÉREZ.

Nacida la tercera de cinco hermanos, bajo promesa "de niña", me llamaron María del Mar. En la infancia chicarrón de alma caballerosa, la juventud vocación educadora plasmada en pequeñas oraciones de tiza en las puertas del hogar. En la madurez profunda decepción de los sueños de la infancia...soy mujer pero no caballero, soy profesional pero no profesora, soy hija, soy hermana, soy tía y sobrina, soy mujer de un hombre, compañera y amante...no caballero andante. MARIA AL FIN.

FERNANDO, PADRE DE PABLO.

Hola, me llamo Pablo Muñoz y nací hace una semana. Mi vida no cabe en 100 palabras.

CONCHA PORRES FARIAS.

Cincuenta y cinco años ¿son muchos? ¿Son pocos?, depende. Para comenzar a vivir, tarde, para terminar, pronto.,Por ahora me ha dado tiempo a... ¿a qué?, a estudiar, trabajar, casarme, enviudar, ser hija, ser madre, hermana, ser amiga, convertirme en suegra. Y... cincuenta y cinco años no es nada o ¿es mucho?, pues también depende de si en estos años hubo amor, ilusión, esperanza o desamor, desilusión, desesperanza. Y ¿ahora qué?, pues ahora el retorno a las aulas, a estudiar y ya no volveré a ser madre ni hija, pero quizás un día vuelva a casarme o me hagan abuela.

GUILLERMO.

Treinta y tres años, treinta y tres vidas, recuerdo con mucho anhelo y cariño mis primeros años de colegio

en Villablino, pantalones cortos, pupitre de madera, lapiceros y cuadernos Rubio.

Me educaron en el respeto y la comprensión, sin olvidar ni un detalle de lo pasado años atrás, ahora lo agradezco.

Luego vino el traslado a Madrid, cuantas luces se veían al llegar al Alto del León, todo era grande e impersonal,

sin hermanos, pero con amigos tan cercanos y sin duda más fieles que un consanguineo, logre sobrevivir siendo siempre como aquel niño del pupitre.

Treinta y tres años y ahora esperando la llegada de mi hijo, mi vida.

JULIAN GONZÁLEZ HERRERO.

Dos matrimonios, dos divorcios, dos hijos maravillosos. Tengo cuarenta y cuatro años. Una vida intensa siempre en busca de la felicidad y del amor. Hace un año he encontrado a la mujer de mi vida, veinticuatro años. Seguro que este dato puede asustar a más de uno. No han sido pocos los problemas. Una aptitud positiva y ganas por hacer las cosas bien han llevado a buen puerto esta hermosa historia de amor sin barreras. Estoy enamorado como la primera vez. Ella ha despertado lo mejor de mí, de la mejor manera posible. Queriéndome tal y como soy. Gracias amor.

CRISTINA ESCUDERO.

Mi primavera, mil flores, colores, besos y carcajadas. "Sólo no puedes, con amigos sí". Laura, Susana. Regalos hermosos adornados con grandes lazos. Pequeños detalles que llegan al alma. Mi verano, mil fiestas y libros. Nadar más allá. "Que la fuerza te acompañe". Mi primer amor. Y la suerte de que el primero sea el único. Cuando llegue el otoño, espero mil besos y carcajadas y fiestas y nadar más allá. Mi primer y único amor amándome. "La arruga es bella". Y el temido invierno... pies fríos y corazón caliente. Mil fuentes de la eterna juventud en las primaveras de los míos.

PEPO DÍAZ.

Hemos ido muriendo poco a poco. El primero fue el ingenuo, el día que nos dieron la primera hostia. Después el romántico, cuando aquella zorra nos rompió el corazón. A los pocos meses el altruista, con aquella noticia de abusos a menores. El entregado, tras varios engaños. El soñador, con la primera pesadilla real. El luchador, harto de zancadillas; el amigable, tras varias puñaladas traperas, o el simpático que perdió hace tiempo las ganas de reír.

Cada vez quedamos menos: el escritor desganado, el currante resignado, el putero cabizbajo y poco más.

ANÓNIMO.

Infancia, normal, muy humilde, en la adolescencia algunas cosas, como trabajar y escribir en un periódico deportivo llamado "Dicen",a los 15 años, jugar al fútbol con el 10 en un equipo fantástico y campeón en todo cuanto participábamos. Pero donde realmente empezó mi vida, fue cuando conocí a la que hoy es mi esposa, maravillosa mujer, madre y compañera. Tengo 55 años, como si fueran 35, los veinte primeros no cuentan, dos hijos maravillosos y me faltan palabras para agradecerle lo feliz que soy. El mejor premio que me ha podido dar la vida, Dios permita que no se separe de mí.

CARLOS SANCHEZ.

Soy y he sido mi huella en los demás. Muchos errores pero también muchos

aciertos. ¿Soy buen padre?,¿habré sido buen hijo? ¡Qué infinita suerte haberla

encontrado a ella! En sus ojos me veo mucho mejor de lo que soy.

MAR MARTÍN.

"De pequeña soñaba con hacer algo importante. Ser periodista o escritora, hacer algo por lo que algún día se me recordase. Ya no soy tan pequeña, he tenido que ir dejando atrás algunos de mis sueños y en su lugar han aparecido nuevas ilusiones. Pero sigo queriendo hacer algo importante, aunque después de todo, me he dado cuenta que lo verdaderamente importante son los pequeños retos de cada día. Ahora tengo alguno entre manos. Aunque el mayor de todos a veces sea el seguir junto a los que quiero haciéndoles feliz y buscando nuevas ilusiones para no perder la sonrisa."

TEO RODRÍGUEZ.

¿LLEGO TARDE?

¿Pero...cómo? ¿Ya es de día? Me he dormido. Llevo 10 minutos de retraso. Tendré que darme prisa.

¿Pero...cómo? ¿Ya estoy vivo? Me he dormido. Llevo 46 años de retraso. Tendré que darme prisa.

MERCEDES BURÓN.

Tengo cuarenta y nueve años de edad.

Y cinco de vida.

Desde que le conocí a el.

Por su parte,

mi marido de cuarenta y cinco,

dice que empezó a vivir a los cuarenta.

TERESA BAUTISTA POLO.

Dicen que soy original en todo, hasta para nacer un 23 de Febrero y celebrar mi cumpleaños el día de un golpe de estado.

Mis recuerdos de niñez son tardes de sol en un corralillo de la meseta castellana donde comencé a escribir. Después silencio, adolescencia y sueños por realizar, aunque la realidad fue diferente, estudié una carrera que no me gustaba, trabajé en mil empleos precarios,..., eso sí me casé con un ser extraordinario y volví a escribir. Lo sigo intentando por que al final, solo muere el que ha vivido.

LOU.

Creo que empecé a tomar conciencia de mí misma cuando llegó el momento de elegir en mi vida. Sí, elegir a mis amig@s>, elegir si quería ser alguien en el mundo o ser feliz, elegir si quería estudiar para ser yo misma o para crecerme ante los demás, elegir entre mi vocación soñada o la supervivencia en Madrid....así suma y sigue...porque aún sigo eligiendo si ser dependienta "submileurista", eterna becaria precaria o futura funcionaria sin vocación pero con dignidad. Y es que lo peor de elegir es saberse no elegida para ser lo que soñaste: una humanista periodista que siempre sonreirá.

NURIA G.P

Soy Leo, positiva, gran sentido del humor, luchadora .

Mujer sola con dos hijos, emprendedora, con dos empresas.

A los 40, enferma, en la ruína, pero sigo sonriendo por fuera.

Podría escribir miles de palabras, pero ya no tengo ganas.

El próximo mes me operan otra vez más, ojala salga mal y les deje la vida solucionada a mis hijos.

Valgo más muerta que viva, adios hipoteca,adios deudas, adios soledad, adios llanto y dolor, adios quirofanos y días en camas de hospital.

Voy a descansar, pero siempre sonriendo.

ELENA A.R.

Cien palabras son muchas para describir una vida tan vacía. Sueños apagados al ritmo de los pisotones del tiempo; espejos rotos, hartos de la imagen impecable de una niña tímida; cajas de recuerdos que ya nunca serán los que me hubiera gustado; oportunidades de muchos sabores que no me atreví a probar y que acabaron huyendo de mí. Y, enredado entre todo esto, alguna sonrisa a destiempo, ojos que cambiaron de color para no ver los desprecios de aquellos en los que confiaron demasiado.

Pero yo me quedo con las canciones tontas de madrugada y las bolsas de golosinas multicolor.

JOSÉ RUIZ.

La invertebrada sabiduría de la naturaleza me hizo nacer en un lagar contaminado de rosas y amapolas silvestres. Pasé mi niñez danzando entre oníricos árboles, animalitos irreales y contundentes monstruos. La adolescencia estuvo plagada de naufragios y viajes marinos, anduve sumergido en mi habitación para luego flotar por los océanos de fuego y lujuria en mi juventud.

Ahora, apaciguado observo la vida pasar y no dudo en jugar con ella siempre que tengo la oportunidad.

SANTIAGO OSCAR RAMÍREZ DE AGUILERA PONCE.

Apenas guardo recuerdos de la infancia...solo que fui feliz

Los de pubertad y juventud también se resisten pero igualmente fui tan feliz como en la infancia.

Recuerdo la primera vez que la ví, supe que sería la madre de mis dos hijos, la que contaría mis pasos, la que perdonaría mis tropiezos.

Ahora en el umbral de mi madurez disfruto junto a ella de todo aquello por lo que luchamos de jóvenes y más sabiendo que todo sacrificio mereció la pena.

Mi vida en cien palabras?...si acaso 50. El otro medio centenar les pertenece a ellos.

Elsa, Adán y Arno.

FRANCISCO VERDUGO.

COMO CALCULAR UNA VIDA

Cien palabras y veinticinco años a cuatro palabras por año, mi vida es eso: un cálculo, calculo mi primer recuerdo, ¡eso no se puede calcular! bueno pues recuerdo un cálculo, el de la universidad, suspenso claro, ¡pues recuerdo otro!, cualquiera del trabajo, ese si aprobado!, aprobado como todos mis amigos, que para eso son amigos. ¿La familia? bien gracias, ¡gracias a ellos soy lo que soy. Soy de los que piensan que el amor es... ¡rayos y truenos!¡no tengo veinticinco! tengo veintiséis, mi cumpleaños fue el lunes, ¡no lo recordaba!, no recordaba que los lunes los cálculos suelen salir mal.

ROSE MARIE. DESDE EL SEGUNDO QUE NACES TE MARCA LA VIDA

Me contaron, porque no me acuerdo, que nací morada porque el cordón de mi mami no quería que naciera. Yo creo que me marco mi vida. AMO la vida, mi lema es vivir día a día. Tengo suerte en el amor, dos hijos súper guapos y desde niña sobresalí: por una luz que me marca, un Regalo de Dios, me encanta ayudar a la gente. SOY feliz, les digo que el DINERO no lo es todo ,,la vida es más importante. Si me veis por la calle sabrán quien soy porque mi rostro tiene una sonrisa innata .Que pocas personas la tienen.

Maxim Afanasiev

Nací en Ucrania, de padres rusos. Mis padres nacieron en Ucrania de padres rusos. Mis abuelos habían nacido en Rusia de padres rusos. Todos en mi familia hablan ruso menos yo. A los diecisiete años empecé a aprender castellano y a los veinticuatro aprendí a pensar en esa lengua. Solo enamorándome volvía a pensar en ruso y me sentía ruso por excelencia. Las mujeres de las que estaba enamorado no me correspondían y descubrí el mundo sugerente del amor venal. Asimismo, tenia dos mundos: uno, ruso hablante, amargo y triste, el otro, hispánico, regocijante y feliz. No somos nada sino la lengua.

Juan Gutiérrez.

Yo nací para pasarlo bien, crecí pasándolo genial y evolucioné pensando que el verdadero motivo para estar aquí es sentirme bien y hacer sentir bien al mundo, saber y enseñar la sabiduría adquirida a todo el que escuche, todo lo demás, sobra. Pero, para eso, tienes que evolucionar libre, de mente y de espíritu, sin miedos, sin ignorancia, sin complejos, sin ataduras. He andado bastantes caminos también y lo que he descubierto es que las fronteras solo están en la limitada y ciega, alma de cada uno. A día de hoy, continuo pasándolo muy bien aquí, que para eso he venido.

Patricia Buzzi.

"Jamás pensé que dolería tanto," que se marche es lo mejor que podía haberte pasado "dicen.... Pero ellos no se sentaron a tu lado mientras conducías. Sonaba Phill Collins y te presentaba mis rincones favoritos de una costa tan brava como mis sentimientos. Te perdí por una mujer que ni conozco y la vulgaridad de esa historia, como una varita de magia negra ,lo ha convertido todo en vulgar ... Y de repente vivo una vida que no quise vivir. Trabajo, hipotecas y niños que aseguran que Mercedes es muy divertida... Yo cada vez soy más triste.

AMPARO HINOJ MARTÍNEZ.

Cuando nací fui la primera: La primera hija, nieta y sobrina .Vivíamos en casa de mi abuela. Mis padres, tres tías y yo. Mi madre me contaba que casi no gasté la cuna, pues mi abuela y mis tías, se turnaban para tenerme siempre en brazos. Mi padre me llevaba a la cama con aquello de la Tele y la familia telerín "vamos a la cama que hay que descansar...". Eso explicaría porque me gusta tanto que me cojan al brazo y que me abracen. Mi gran suerte es que siempre he tenido y tengo a alguien que lo hace.

FRANCI P

Un punto en el mapa, en mitad del atlántico.

Tranquilidad, soledad, sol, calima: Fuerteventura

Playa, siempre playa, ahí nací, ahí crecí.

La educación, lo primordial, salir de la isla, a otra isla, para seguir estudiando.

Y en la otra isla me quedé después de licenciarme, para trabajar en la misma universidad donde había estudiado.

Con 40 y más de 20 en esta isla sigo echando de menos Fuerteventura, aunque el avión solucione este problema.

Cierro los ojos y siento el olor especial del aire caliente de mi isla, su luz especial, da igual donde esté.

Mi vida: tranquilidad, sol, luz.

EL IMPOSTOR.

Todo el mundo me auguraba un gran provenir y muchas veces oí decir que "este niño llegará lejos". Yo siempre supe que no era especial pero, para no defraudarles, me esforcé y puse gran responsabilidad en todo cuanto hice, así que terminé los estudios con un expediente brillante y conseguí buenos trabajos, ascensos merecidos y reconocimiento profesional. Hace poco, víctima de un expediente de regulación de empleo, me quedé sin trabajo y desde entonces, todos los que creían en mí, me tratan de forma distinta. Lo peor es que han pasado cuarenta años y ya no me importa defraudarles.

OPOSITOR 2009.

Mi vida se resume en él, en el momento de volverlo a ver.

Creo que soy envidiado por los que no me conocen pero siempre triste, sin ninguna sonrisa. Nunca he sido feliz del todo o bueno creo que mi felicidad no existe. Sin trabajo, sin novio, sin esperanza. Mi vida se resume en eso en huir de la felicidad. Un segundo y todo cambio, espero que otro segundo me devuelva a la vida. El mayor temor de mi vida: "darme cuenta en el momento de mi muerte que no he vivido". Ahora tendré esperanza.

LOLA RIBALTA.

¡Pero si aún no se vivir! Os podría describir todas las veces que me he enfadado sin razón. Todas las veces que he temido catástrofes que todavía no han acontecido. Y también todos los errores que he cometido. Por necio, por cabezón. Por creerme más inteligente o por bobalicón. El caso es que llevo 31 años en esta vida y solo se que todavía no se vivir. Digamos que ando aprendiendo. Esperemos que ande aprendiendo.

Y cada día me toca una lección. Deseando que lo mejor de mi vida aun esté por escribir.

EVA VALLÉS.

Yo siempre quise ser escritora, escribir historias que hicieran temblar al mundo, poemas que los enamorados llevaran en los bolsillos.

Siempre quise ser pianista, actuar en pequeños teatros poniendo música a películas mudas, tocar en la intimidad de un cuarto para alguien amado.

Siempre quise ser aventurera, descubrir civilizaciones perdidas, bañarme en cascadas, alimentarme de guayabas y hormigas.

Yo siempre quise ser bohemia, pintar en una placita de Paris, vivir en una buhardilla en Londres, tocar en el metro de Madrid.

Siempre quise ser tantas cosas que no soy, que lo que soy no se si alguna vez lo quise.

PEPA LÓPEZ.

Cuando era chiquita mi mamá, una vez, me abrazó muy fuerte. Era el día de mi primera comunión. Me descompuso el vestido de tan fuerte que fue el abrazo; cualquiera diría que quería ahogarme, fundirse conmigo o casi desaparecer. Entonces sin que nadie la oyera me dijo bajito yo solo quiero para ti que seas muy feliz de mayor. Yo procuré estudiar como ella, ser disciplinada como ella y como ella elegir un buen marido y cuidar de la casa. Ahora cuando vengo a visitarla intento que no me vea llorar para que no sepa que le llevo la contraria.

MARÍA BOBER

Mis vecinos y yo somos buena gente.

Subimos y bajamos por la misma escalera

todas las mañanas y tardes

Mis vecinos y yo nos saludamos en el rellano,

luego volvemos a nuestras vidas

dando tumbos como las bailarinas de las cajitas de música

Mis vecinos y yo bajamos a la calle

a pasear nuestras vanidades y a nuestro perro

a por pan, o detrás de un sueño

Mis vecinos y yo, buenos días, llantos por la noche

paella los domingos, ensueños en el sofá

ventanas a media luz, persianas a medio subir

Mis vecinos y yo apenas nada que contar.

JOSÉ ENRIQUE.

Nacer y morir. Principio y fin. Blanco y negro que abrazan palabras.

Papá, Mamá, hermanos, colegio, amigos, estudios, chicas, fiestas, amor, novia, trabajo, amor, esposa, casa, suegros, amor, hijos.

Bonitas palabras que resumen media vida. 50 años que también comprenden alegría, tristeza, ilusión, decepción, esperanza, esfuerzo, entrega, salud, satisfacción, amargura, luchar, vencer, ambición, perder, tropezar, caer, levantarse, aprender, equivocarse, enfermedad, aguantar, compartir, dar, recibir, conseguir, dolor, pérdida, vértigo, angustia, ansiedad, soledad, compasión, renuncia, resignación y muerte.

Media vida vivida y otra media por vivir. Solo pido y deseo que sea tan intensa como la anterior.

SANDRA CALVO RODRÍGUEZ.

Entré a este mundo de culo literalmente. Tuvieron que pasar dos semanas hasta que dejé de ser una mochila humana. Estaba abrazada literalmente a mi madre antes de nacer y así he estado toda mi vida. Mamitis crónica lo llaman. Me crió ella sola, me sacó adelante ante muchas, muchísimas adversidades. Trabajó, lloro y sufrió mucho. A pesar de las carencias, no me faltó de nada. Estoy estudiando para ser lo que siempre anhelé, solo gracias a ella. Tengo 20 años y las 100 palabras de la historia de mi vida las merece ella, mi madre. Ella es mi historia.

ESTELA GARCÍA.

Nunca soñé ser princesa hasta que apareció mi príncipe azul. Desde hace un mes siempre llevo en la ropa alguna mancha de leche materna porque Guillermo traga más de lo que cabe en su diminuto estómago. Hace dos años que Nerea no me permite salir de casa sin llevar el "tete" rosa y a "Pipo". He tenido que comprarme un bolso más grande, ya no puedo levantarme a las diez y he dejado de pensar en mi ¿Qué importa donde nací, qué estudié o si aprendí a navegar cuando tengo dos criaturas maravillosas a las que dedicar todo mi futuro?

DOLORES RUIZ.

Podría contar mi vida, repitiendo frases de otros, cuando sobreviví a la polio mi abuela dijo, "esta niña, mejor se hubiera muerto" Pero no deje de vivir. No me llevaron al colegio, pero no deje de aprender. Dijeron; "no tendrá hijos sanos" los parí con dolor.

Dijo: "no podrás sin mí" no solo, puedo, sigo, seguiré adelante.

He seguido viviendo, aprendiendo, amando... contra viento y marea, y lo más triste; para sorpresa de muchos.

MARTA CUENCA.

Nací, crecí y ahora con 21 años no sé quién soy. Rodeada de puro consumismo deprimido por la "crisis". A mi alrededor felicidad que no soy capaz de alcanzar por mucho que me esfuerce. Triste, por no poder ser quién de verdad deseo ser. Frustrada por no poder cambiar las cosas. Deseosa de encontrar mi camino. Esperanzada por si el futuro me depara algo mejor. Y a pesar de todo sigo aquí con la cabeza bien alta fingiendo ser quién no soy, soñando con algo que seguramente nunca llegará a ser y temiendo no saber nunca lo que la felicidad.

EMAR.

Nací, vivo y moriré y entre medias, intento mirar a veces desde fuera, otras desde dentro, los momentos que van escribiendo mi historia que espero tenga como últimas palabras Lloró, rió, amó y soñó.

JUAN CARLOS GONZÁLEZ LORENZO.

-Nací en el sesenta y ocho y como premio me dieron un bizcocho.

-A los tres nadaba con manos y pies.

-Cuando cumplí los cinco al ver a superman di un brinco.

-A los ocho viendo a Heidi me comía otro bizcocho.

-Llegados los trece una semana estuve sin comer, pues de Brooke Shields me enamore.

-A los quince me hice un esguince.

-A los veintiuno no era mas virgen.

-De los veintidós a los cuarenta, mi vida se fue que ni me di cuenta.

-Esta es la historia de un niño que comió bizcocho en el sesenta y ocho.

Cristina Casasnovas Susanna.

Nací tarde, uno de esos hijos que no se esperan y... llegan, me casé tarde, tuve mi primer bebé tarde y todavía estudio.... tarde. Mis amigas son abuelas, en tanto yo tengo una hija en primaria.

Me siento joven, mi jubilación a la vuelta de la esquina, algo en mi vida me hizo transformar la prisa en sabor de tarde, como el otoño; Seguro que llegaré a la vejez tarde; ¡que contraste con mis hijos, que quieren llegar pronto a todo! ¡Tenerlo todo sin esperar al deseo intenso ¡ Mi vida esta confeccionada a mano, como los bolillos. ¿Moriré tarde?

NOHEMÍ PLAZA. "MI ABUELA"

Nació en un pueblo de Palencia, a los tres días estaba en la otra punta, agarrada a un pecho, mientras su hermano Carlos quería ser actor. Siempre entre cómicos y hambre, decidió ser apuntadora por que Lola la mayor era mucha actriz. Se casó embarazada, se alimentó del aire y sufrió en sur carnes ser cómico de la legua. Disfrutó de la viudedad y de sus nietos, siguió de apuntadora en los veranos de las Vistillas. De vez en cuando un cameo en televisión y como celebración un pitillo y un whisky. Murió, y un poco de mí también.

JUNCAL CARRASCOSA.

Mi vida nunca fue totalmente mía. Hace tiempo que me di cuenta. Conscientemente o por pura inconsciencia me he dedicado a vivir la vida de otros. A veces porque me parecía mas divertida que la mía, otras por curiosidad, otras por pura maldad, pero la mayoría de veces por un sentido desmesurado de empatía. No se si es un Don o una maldición. He desarrollado tanta empatía que puedo colarme en cualquier individuo que se me cruce. Puedo ocupar el sitio de cualquiera. Vivo tantas vidas al día que de noche tengo que pararme a pensar quien soy. Me cuesta.

FER F.G.C

Nací el día más largo de un año que sólo se ha repetido treinta y ocho veces más.

Me dejé cuidar y me dejé querer y la verdad es que lo hicieron bien.

Cuando fui yo el que busqué a quien cuidar y querer me equivoqué y de ese error nació mi hijo al que ahora cuido y quiero. Tres años ya...

Ahora me toca sufrir la soledad en sus ausencias, buscar lo que perdí y espero no haber perdido.

La felicidad viene dos días por semana. Tras ella se queda la realidad que tanto me cuesta soportar. Sigo aquí.

TATIANA ( ESTUDIANTE, 22 AÑOS)

Mi vida es luz, una caricia, la lluvia dándome en la cara, un escalofrío, el mar, el olor de la vainilla, el miedo, las lágrimas, la risa, un libro, un chiste, los deseos, el dolor, la vida de otras personas, una sorpresa, un porro también, una bicicleta, un regreso, una ida, un abrazo, el sexo, el color morado, el despertador sonando, el despertador en el suelo, un beso, el aprendizaje, un baño con espuma, el amor, el rencor, una tarta de chocolate, el bien, un bosque donde no hay nadie, la sal, el azúcar. Mi vida soy yo. Somos todos.

ISA

Mi vida

no está donde nací.

Yo me enamoré de una ciudad gris,

con semáforos en rojo,

deforme,

con humo,

coches,

asfalto,

muerte,

nieve ardiendo.

Una ciudad oscura

a la que la gente odiaba

por su céntrica prepotencia.

Sin mar.

Valencia es la tierra

de las flores,

de la luz,

de la pólvora.

Mi ciudad

no tiene flores,

ni luces,

ni pólvora.

Lo que sí tiene

es suerte

de que yo viviese

mis mejores años

en ella,

pintando sus calles

con tus tizas

de colores.

Mi vida

no está donde nací,

se quedará

con tus

tizas.

Y tú

con ella.

NOÉ.

Nací a la hora del telediario del mes de agosto el año de otra crisis, la del 73. Mi nombre es Noé, el que se supone salvo a la humanidad en el diluvio bíblico, pero yo no he rescatado a nadie nunca, más bien seria lo contrario, yo necesito alguien o algo que me salve. De mi pasado estúpido , cobarde , codicioso, hedonista, infantil, prepotente ,indeciso, agobiante, frenético ,falso ... o más bien verdadero y por eso restituible .Presiono ahora la tecla de reiniciar ...la escritura y sobre todo la lectura me "resteara".

ENRICO GIACOMETTI SARHOU.

Soy, como tantos, hijo, amigo, nieto... Soy, solo yo, Giacometti por mi padre, no el padre párroco ni el padre de la patria, sino padre de hueso y, sobre todo, de carne, que me rascó la varicela y me regaló, un "día_de_invierno", el patrimonio de la ilusión. Sarthou, por mi madre que me quiere todos los días. Soy uruguayo por vocación y por decisión propia. Soy un poco de los que me dejaron una vez un libro o un pedazo de alma. Me gustaría ser un recuerdo que te haga sonreír pero, fundamentalmente, soy con las ganas que me imaginas.

MONTSE YEDRA.

Nací del "vente a Alemania, Pepe". Se fueron dos y volvimos cuatro. Cole de babero de rayas, reglazos, mes de María y copiar. Siempre copiar. "No hablaré en clase". Luego instituto. De chicas, que los chicos distraen mucho. Tacones, fuchinas varias, "señoritas, ustedes serán bachilleres". Amor y desamor. Y lo instructivos que son cinco años en el bar de la facultad. Amoríos varios. Trabajo basura y mal pagado. Novio, boda, dos retoños y veraneos en Benidorm. Y veo la luz: quiero ser funcionaria. Estudiar, estudiar, estudiar... y ¡alehop, lo conseguí! Pero el curro soñado es un aburrimiento mortal. Vaya engañifa.

ROSARIO ALBA ÁLVAREZ.

Es una salita y una ventana, y una butaca de frente al televisor que cuando lo enciendo, me da por arrojar el uniforme de Lawrence de Arabia a la hoguera para que no se vuelva a ir. Es el encantamiento del desierto, es el polvo que se esparce por toda la sala, y las dunas que invariablemente rebuscan sin piedad por mi pasado. Es el infinito que ondula a lo lejos, más allá del horizonte más remoto. Mi verdadera vida es un galope de camellos, el frío de la noche donde a veces aterida me escondo de Lawrence para llorar.

JAUME

"La vida es absurdamente complicada, tanto que yo he preferido hacérmela sencilla. Por eso he buscado la manera de trabajar desde casa, al menos mientras mis nenus sean pequeños. Trabajar en historias de Internet, algo que puede ser divertido, cobrando lo justo pero disfrutando cada mañana de la mejor frase del mundo. Son más o menos las 8 de un lunes, yo estoy ya dedos en teclado y mi hijo mayor de tres años abre la puerta de su cuarto, me mira, sonríe, y me pregunta: ¿Ya es de día papá? "Ç

AURORA TOMÁS PASCUAL.

A mi madre le dolió tanto parirme que nací con la culpa aprendida. Pronto dejaron todos claro que mi hermano era mejor, y yo dejé de quererme. De niña sensible, callada y triste, pasé a adolescente independiente. Lo viví todo sola, lejos de ellos, y me acostumbré al miedo y al fracaso hasta creerlos cotidianos. Sólo un hombre traspasó mi coraza, y con él inicié un viaje de ida a ritmo de Terciopelo Subterráneo. Cuando nació mi niña todo encajó, y decidí luchar por mi felicidad y la suya. Ahora estoy en el camino correcto: desaprendo lo aprendido.

ZOILA DULCE ALEGRÍA.

Mi vida es: alegre, sincera, humilde, cariñosa, sensible, apasionda, honesta, amorosa, tranquila, buena, en ocasiones tímida, suave, comprensible, paciente, estudiosa e inteligente, amigable...mi vida tiene mil formas de ser, pero sólo una es. Mi vida es cada una de esas palabras escritas y mi forma de ser, aunque quiera poner más palabras no puedo, porque las demás no son parte de mi vida y no describen como soy.

CONCHA PORRES.

Cincuenta y cinco años ¿son muchos?, ¿son pocos?, depende, para comenzar a vivir, tarde, para terminar, pronto. Bueno por ahora me ha dado tiempo a... ¿a qué?, a estudiar, trabajar, casarme, enviudar, a ser hija, ser madre, hermana, amiga, a convertirme en suegra. Y... cincuenta y cinco años no es nada o ¿es mucho?, pues también depende de si en estos años ha habido amor, ilusión, esperanza o desamor, desilusión, desesperanza. Y.. ¿ahora qué?, pues ahora el retorno a las aulas, y ya no volveré a ser madre, ni hija, pero quizás un día me case o me hagan abuela.

ALBA

La vida está llena de pequeños sobresaltos. Con 7 años empecé a ser consciente. Con 10 me planteé por primera vez la muerte. Con 12 dejé de mirarme a los espejos. Con 14 quise desaparecer. Con 16 estuve en las torres gemelas. Con 18 fingí mi primer orgasmo. Con 19 me rompieron el corazón. Con 20 tomé la decisión más difícil de mi vida. Con 21 desee ver muerto a alguien. Con 22 crucé el Amazonas y vi amanecer en el ganges. Con 24 he decidido volver a nacer.

YATTA.

Dirán que me hace falta un buen tazón de sabiduría para teclear sobre ese renacuajo dormilón de Buenos Aires, sobre los alfajores y sobre la primera canción de Queen. Que me faltan días en el calendario para expresar lo que sentí al descubrir que el amor me la suda, por más que lo necesite; que él y ella me atraen lo mismo; que va a ser que Nietzsche tenía razón y todo es una enorme mentira. Pero claro, soy demasiado joven... a pesar de todas esas lágrimas. Dirán que una vida no son cien palabras. Pues mucho menos para mí.

CARMEN LÓPEZ BOBO.

Nací ya luchando, en tiempos que sobrevivir con 900 gr. era impensable. Mi padre, médico, y yo, cabezota, conseguimos hacerle un guiño a la vida. Desde entonces, he buceado entre luces y sombras. Mi trabajo, vocacional, me hizo conocer a personas interesantes que enriquecieron mi intelecto y me hicieron crecer como ser humano. Tengo la familia soñada; pero los "okupas", como a mi me gusta llamar al cáncer, hacen estragos en mi cuerpo, que no en mi mente, ni en mi espíritu,

desde hace ya 18 años. Me dieron 6 meses. ¡NO SABEN LO CABEZOTA QUE PUEDO LLEGAR A SER¡

JOSÉ LUIS ARLAZÓN FRANCÉS.

De la generación: "Bravo muchachos" como Miguel Bosé.

Mis padres no me dirigieron la palabra desde mi nacimiento hasta su muerte, pero arroparon mi crecimiento y adolescencia con profundas enseñanzas, que son parte de mi educación, formación y dedicación actuales. A falta de palabras nunca me faltaron explicaciones: amorosas de mi madre, filosóficas de mi padre, fruto de una fluida y diaria comunicación. Y en esto se basa mi existencia, vivo de transformar informaciones habladas en visuales, como aprendí desde la cuna. Mi empeño es capturar las palabras y apresarlas en una pantalla, para ser vistas por quien no oye.

XABIER GARCÍA. 30 AÑOS. LAXE ( A CORUÑA)

Abrí los ojos, vi y lloré. Hinchado el pecho empecé a correr por la juventud cincelando entre tropezones mi personalidad. Navegué por el hedonismo, volé por lo espiritual y conduciendo por lo terrenal arribé a la estación universitaria. Conocí a gentes y culturas diferentes donde se presentó el Amor; charlamos paseando en un eterno atardecer mas a la precariedad de mis pasos sobrevino un resbalón y desde el acantilado pasional cayó mi ósea alma en una cueva de piratas. Me cuido la soledad y me presento la vida... me conocí. Hoy la alegría de lo aprendido riñe con el nostálgico sacrificio.

EL PIPO

No recuerdo nada. Lo del Padre Severiano, sí: sus manos sudorosas, mi cuerpo impuro. Papá olía a vino y Mamá buscaba los tres sietes, que ahora sí que salen. Luego tiré la escoba y le dije a Don Vicente que se metiera las treinta mil por el culo. Con lo otro me tuneé el Corsa y la churri dobló su tamaño y su mala leche en meses. Una tarde me dejaron con el Marca a medio leer para leerme mis derechos. Los tres críos se quedaron al cuidado de la Play. Salí ayer y aún estoy puesto. No recuerdo nada.

DEMETRIO ARANDA

Nací y era un angelito. Me hice niño y fui una monada. Crecí y resulté ser un chico encantador. Me licencié y me aseguraron ser una gran promesa. Me casé y fui su príncipe. Me ascendieron y me consideraron un talento. Nacieron y me nombraron superman. Gané dinero y pasé a ser alguien importante. Apareció ella y demostré ser un Don Juan. Se enteró todo el mundo, ella se quedó todo, me despidieron y me arruiné. Pasé a ser un cerdo, un vividor, un inmoral, un chulo, un desgraciado y un mal ejemplo para toda la comunidad. Y un embustero.

ANGELA CREMONTE GILGES RAYNIÉ.

Soy hija de latinoamericanos (emigrados emigrantes emigrada). A mí me nacieron en la orilla equivocada: España fue esa orilla sorpresa que amo y desconozco. Mi cuerpo creció aquí, mi nostalgia allí, mi corazón, convexo de hemisferios. Soy rubia, clara, azul, pseudo-argentina: Europea, por tanto. Africana, entonces. Me llamo Ángela, podría ser Dios, después Lucy. Tuve "Piazzolas" en la boca como primera palabra de un niño. Y "Madriz" en el oído, canción que Sabina podría haber escrito. Felpudo afuera, robo tierras, sueño fronteras que otros banderan. Vi 30.000 desaparecidos, aprendí guerras civiles. Declaro mundoeurismo planetario.

Muere Antonio Vega. Mientras, funimbulo continentes.

JESÚS.

Nacer en Madrid, verano en Sanabria, una hermana, un hermano, el colegio, un balón en Reyes, mi primer amor, ¡Oh! El mar, un brazo roto, la comunión, cambio de colegio, un suspenso, casa nueva, el primero de mayo, el Instituto, nuevos amigos, la primera novia, el primer trabajo, el primer coche, el mejor año, la Movida, los viernes y los sábados, las fiestas de Torrejón, conocer el amor, perderlo, la Universidad, un ascenso, trabajar con Almodóvar, la última novia, la boda, un hijo, mi madre muerta, tres años tranquilos, una hija, otra casa, cinco normalidades, un ERE y 45 años.

CLARA TOLEDO.

Sólo faltabas tú, el del grupo de música. En una vida donde parece que nunca pasa nada de repente todos los personajes se alinean y ME dan a conocer. En mi vida están todos y hoy hago recuento:

el pelirrojo, la envidiosa, la primera que dejó de estudiar para ponerse a trabajar, la chica del novio militar... el aeronáutico, el policía, la peluquera, el que los cumple el último día del año. Mis recuerdos para los locos de los coches y para el entrenador.

Vosotros sois personajes protagonistas de mi vida. Decidme, por favor, quien soy yo en las vuestras.

MANUEL.

Me crié en el barrio de Moratalaz, mis veraneos eran en la piscina de la Elipa.

Mi madre me mandaba a por huevos a una chabola que estaba debajo del

Cementerio de la Almudena. A por la leche iba a una vaquería que estaba donde esta ahora la M 30 y el barrio de la Estrella.

Las puertas de las casas se quedaban abiertas y todos los vecinos mayores y pequeños estábamos en la calle en los veranos calurosos.

Se hacían unos circuitos para las chapas geniales. Al churro, media manga , manga entera se reía uno un montón. Tengo 44 años.

ÁFRICA PEÑA.

Al principio éramos dos.

Unidas, enlazadas.

Después fui una; entera, libre, independiente.

Ahora, de nuevo, soy dos.

Mi hijo también será libre e independiente...

NINA

Mayo 2009. A esta altura de mi vida contemplo la niña que fui, feliz, divertida, familia, casa blanca, olor a campo y tierra mojada. Mi primera escuela, la alegría de estrenar gomas y caligrafías. Profesores y compañeros inolvidables. Una amiga, mi amiga. El primer amor, su camiseta rayada, el color azul de mar, verano y sueños por realizar. Algunos sinsabores. Mucho estudio, trabajo a veces.

A esta altura creo que esa niña permanece en mí, viva en la naturaleza y con el deseo de estrenar todavía sueños pendientes en esta vida a la que me invitaron hace algunos años ya.

JOSÉ GARCÍA.

Llovía afuera y yo sin paraguas. La vi allí parada y me enamoré de ella. Luchaba por abrir su paraguas y aproveché para ayudarle y contemplar su belleza de cerca. Me dijo que no necesitaba a nadie. Así que desilusionado salí afuera a contemplar la lluvia y a escapar de allí en cuanto flojeara. Ella salió y se apiadó de mí porque me ofreció un trozo del paraguas. Nos fuimos pegados hasta la próxima parada de metro y se separó de mí riendo. Desde entonces recorro lluviosas estaciones de tren en busca de un paraguas de mujer.

ALEJANDRO.

Me siento con mi mujer y le pregunto la hora. "Ya queda poco", responde. Continúo leyendo un dominical del mes pasado. Los niños ya no están. Recuerdo lo traviesos que eran. El café está listo. La televisión en silencio. Una mosca traza la misma estúpida trayectoria que nunca entendí. Empieza a llover. Recuero el día de mi boda, también llovía. Canturreo una canción de los noventa.

-Despierta- me susurran.

Me he dormido. Será la edad. Abro los ojos y me miro las manos. No tienen arrugas. "¿Qué te pasa?", me pregunta mi compañero de piso.

-No se. Mañana cumplo veintiséis.

ENCARNA MAROTO.

Decidí ir a visitar el pueblo de mi padre por curiosidad, pues él ya había fallecido hacia 24 años, y lo que empezó de viaje de placer curiosidad, termino de sorpresa impactante. Descubrí que no tenia la identidad con la que murió, sino una muy distinta y desde ese momento comencé a desandar un camino que termino en el 1978 y que empezó en el 1938, durante ese recorrido, las sorpresas se han ido sucediendo, quedando dudas y espacios en blanco, que por desgracia no se pueden rellenar, pero que me han ido enriqueciendo mi vida de emociones gratificantes.

TINA.

Mi infancia salvo de los cinco a los siete años, transcurrieron en el campo. Mi padre era pastor. Los ratos que me sobraban después de ir al río a buscar agua, lavar ropa, zurcir etc. los dedicaba a escribir y a soñar que era actriz de teatro y escritora. No fui al colegio desde párvulitos hasta que tuve veintidós años que llegué a Madrid para trabajar como interna. Desde entonces no he dejado de estudiar mientras trabajaba, una licenciatura y una diplomatura e infinidad de cursos.

¿Mi presente? unos superiores mediocres incapaces de reconocer mi valía. Yo no me fallaré.

EVA CALVO.

Lo primero que he aprendido en esta vida es a sonreír. Después, a reconocer a las personas que serán importantes para mí. Disfruto con los besos, las caricias y cualquier tipo de mimos en general. Me gusta el mar, el viento, las hojas en los árboles y tomar el sol en el parque.

Cada día es una nueva aventura con cosas por descubrir. Todavía me sorprendo cuando escucho mi voz. ¡Ya como más cosas además de leche! Y estoy aplicándome a fondo en eso de permanecer sentada sin apoyarme en nada.

Me llamo Lucía, tengo cinco meses y un diente.

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