Fui a ver a Ana María Matute el martes 26 de julio, día de su cumpleaños. Cumplía 86 años. Le hice bromas sobre la edad. Y de eso hablamos en la conversación. La conversación fue genial, como es ella. Humilde, pero a la vez fuerte. La casa estaba llena de libros porque su hijo Juan Pablo estaba mudando libros a una oficina cercana. Llegaban flores... yo mismo le llevé una orquilla... llamaba gente. Todo ello entró en la grabación de la conversación. Esta conversación retrata a Ana María Matute con todo su candor y con toda su memoria intacta. Poniendo sobre las íes los puntos que ha aprendido a la vez de la melancolía y de la historia. 86 años muy bien vividos y muy bien celebrados por ella y sus amigos (JUAN CRUZ).