Minuto 80 de partido. Tras un encuentro extraordinario, disputado de poder a poder por dos modestos que juegan como grandes, Garay cae lesionado al terreno de juego. Un feo giro de su rodilla hace alertarse rápidamente a Uche, que reclama con su brazo extendido que sus compañeros lancen el balón fuera. Sin embargo, Albín continúa la jugada y Casquero marca. Al final del choque, no fueron pocos los que intentaron cobrarle el tanto el centrocampista azulón.
Fueron diez minutos de tensión. El Getafe había sentenciado la eliminatoria con ese empate a uno, ya que el Racing jugaba con diez hombres por expulsión de Serrano. Las patadas se sucedían. Pero el partido no acabó con el pitido final. César Navas, que tuvo que retirarse unos minutos antes, también por lesión, era de los más calientes y esperaba a Casquero en la banda.
Casquero lo sabía y pasó los últimos minutos junto a la banda, a la espera de escuchar el pitido final para esprintar hacia la bocana de vestuarios. Según Muñiz Fernández dio por concluido el choque comenzó la tangana. Un buen número de policías y agentes de seguridad se apostaron a la entrada del túnel de vestuarios para evitar males mayores. Allí llegaron varios suplentes del Racing, entre ellos el mencionado César Navas. Casquero buscó llegar lo más rápido posible al túnel escoltado por alguno de los más veteranos, Belenguer o el Pato Abbondanzieri, no sin antes recibir algún golpe.
Al final, el asunto no pasó a mayores, pero todavía alguno de los más exaltados, como el racinguista Pedro Munitis, seguía pidiendo explicaciones y se encaró con Celestini, teniendo que mediar Cosmin Contra para pedir paz.
La afición, de diez
La hinchada cántabra dio la nota más positiva. Animó hasta el minuto noventa y no paró de entonar el himno oficioso del Racing, la fuente de Cacho. Con el final del partido, y pese a la eliminación, nadie abandonó el estadio y los futbolistas del Racing, con lágrimas en los ojos, tuvieron que volver al campo para saludar a sus incondicionales.
Q poca verguenza tienen las "personas" si se les puede llamar asi,q desean q Casquero se lesione de por vida,por no decir las barbaridades q le dijeron a el y a su familia q son palabras mayores. Casquero hizo lo q debia q fue marcar el gol,y claro q lo celebró xq a una final no se llega todos los dias.Q no se quejen tanto,xq sino hubiese metido el gol el Getafe estaria igual en la final. Casquero haz oidos sordos a todo lo q te dicen,y sigue asi de buen futbolista y mejor persona,q mucha gente deseria ser como tu eres. Tu vas a ser el encargado de marcar el gol q de la victoria a tu equipo en la copa.
Fue un lance del juego y hay que aceptarlo.Lo que es reprochable es el ardor y el entusiasmo que puso Casquero en celebrar el gol, dadas las circunstancias.Penoso fue la cobardia que demostro al querer salir zumbando cuando el àrbitro pito el final.Si hubiera celebrado el gol muy levemente con sus compañeros, y se hubiera mantenido en el campo con dignidad , no hubiera ocurrido nada.
Lo vio toda España, una verguenza por parte de los violentos; forza geta y fe en la victoria final
no digais nada de los aficionados que pocas aficiones despues de eliminarse siguen gritando el nombre de su equipo y cantando su himno. no se , es increible
Premiamos la pillería de los jugadores cuando meten goles con la mano, se tiran para que piten penaltis, etc. Cuando ocurren lesiones queremos deportividad, que se pare el juego y eso no puede ser. O premiamos el juego limpio o la pillería. Las dos cosas no.