Programación local

Escucha Programación local en directo

Programación local

TONI NADAL

Lo que hay que oir

TONI NADAL

"Seré anticuado pero machista para nada"

Alicante puerto de salida vuelta al mundo a vela

F.C. BARCELONA - REAL MADRID | EL CLÁSICO DE LA COPA DEL REY

Barcelona - Real Madrid: cuatro inolvidables Clásicos en la Copa del Rey

En las tres últimas temporadas, los dos equipos han demostrado que ya no minusvaloran la Copa. Los Clásicos entre el F.C. Barcelona y el Real Madrid en esta competición se han convertido en uno de los momentos claves del año

ALFREDO GARCÍA   26-02-2013 - 17:25 CET

La final que el Real Madrid se llevó en Mestalla en la temporada 2010-11 supuso el primero de cuatro Clásicos que han marcado una nueva era en la Copa del Rey, torneo al que ya no renuncian los dos gigantes del fútbol mundial. En esos cuatro choques la igualdad ha sido máxima, con una victoria para cada equipo y dos empates. F.C. Barcelona - Real Madrid (Copa del Rey. Vuelta de semifinales. Martes, 21.00 h)

Votar
Sin interés Poco interesante De interés Muy interesante Imprescindible
Imprimir
Enviar

Lejos quedan ya los tiempos en que los dos grandes del fútbol español y mundial dejaban de lado la Copa del Rey. En los últimos ejercicios han demostrado que pese a que este torneo no puede competir en su lista de prioridades con la Liga y la Champions, ya no es una competición que se tira a la basura.

Llegar a la final es un objetivo irrenunciable para ambos. Cruzarse con el gran rival es un examen que hay que pasar sí o sí. Y llevarse el título puede ser una gran manera de hacer olvidar la afición otros fiascos. El título logrado por el Madrid hace dos años y el del Barça de la temporada anterior dan buena muestra de ello.

La extensión a la Copa de la pelea entre estos dos equipos ha dejado para la historia partidos inolvidables que han dado para todo. Así fue cada uno de ellos

FINAL 2010-11

F.C. Barcelona 0 - Real Madrid 1

0-1. Cristiano Ronaldo (m. 103)

La final de la Copa 2010-11 fue un partido épico encuadrado en todo un serial de Clásicos en el que los dos equipos se jugaban la vida en la Liga, la Copa y la Liga de Campeones. El Barcelona dominaba la campaña -terminó ganando Liga y Champions- y para el Madrid ese encuentro era una ocasión única para acercarse al trono de los de Guardiola.

Sabedores de que aquella final era una ocasión única, los blancos salieron a darlo todo desde el inicio. Con un orden más afinado que en choques anteriores y una garra imprescindible para cortocircuitar al Barcelona, el equipo de Mourinho no tardó en apagar a su rival. El Madrid adelantó su defensa y puso en el doble pivote a Pepe y Khedira, que impidieron las combinaciones blaugranas que suelen tener como protagonistas a Iniesta. Xavi y Messi.

El Barcelona desapareció y tuvo que conformarse con salir vivo del trance. Mascherano sacó debajo de los palos un disparo de Cristiano y el poste de la portería de Pinto se encargó de rechazar un cabezazo de Pepe al borde del descanso.

La fórmula funcionó toda la primera mitad, pero las exigencias físicas que imponía el estilo de Mourinho y el despertar blaugrana pintaron una segunda parte distinta. Con un partido más abierto, Iniesta volvió a la escena y se alió con Pedro, Messi y Villa para trasladar los apuros al marco de Casillas. Pero, una vez más, el capitán del Madrid sacó a flote a su equipo hasta el final del tiempo reglamentario.

El partido estaba destinado a decantarse en una genialidad o en la tanda de penaltis. Y lo hizo de la primera de las dos maneras. Entre tanto genio, le tocó esta vez decidir a Cristiano Ronaldo, que aprovechó un centro de Di María -después de una pared con Marcelo-, para hacer un gol que reencontraba al Real Madrid con una Copa que no ganaba en casi dos décadas. Aquella Copa, que dio el primer título en blanco a Mourinho, será recordada por cómo se precipitó de las manos de Sergio Ramos en la celebración de los jugadores ante la afición blanca.

Cristiano Ronaldo celebra su gol en la final de Copa ante el Barcelona

CUARTOS DE FINAL 2011-12. IDA

Real Madrid 1 - F.C. Barcelona 2

1-0 Cristiano Ronaldo (m. 11), 1-1 Puyol (m. 49), 1-2 Abidal (m. 76)

Para afrontar la idea de los cuartos de final de la Copa en casa y ante el Barcelona, Mourinho apostó por su versión más férrea. En una alineación que posteriormente le valió uno y mil palos compareció en el Bernabéu con Altintop en el lateral derecho, haciendo reaparecer a Carvalho y metiendo a Pepe en el centro del Campo.

Toda una declaración de intenciones: una vez más, se trataba de anular a los de Guardiola y esperar que el talento de los Cristiano y Benzema hiciera el resto. La fórmula funcionó. O, mejor dicho, encontró un resultado favorable muy pronto. Fue en otro gol de CR7 lleno de velocidad, potencia y precisión. Recogió el portugués un pase al hueco de Benzema, le hizo una bicibleta a Piqué y coló la pelota entre las piernas de Pinto.

¿Qué más podía pedir Mourinho? Solo que el Barcelona se traicionara. Su problema es que no lo hizo. Sin miedo ante la escasa presencia del Madrid en ataque, el equipo de Guardiola fue al paso de los minutos creyendo en que no todo estaba dicho. El Barça volvió a tocar una sinfonía que le permitió hacerse con las riendas del partido y que sacó de quicio al Madrid, sobre todo a Pepe, que pisó a Busquets y después hizo lo mismo con una mano de Messi.

Los goles del Barcelona llegaron gracias a un cabezazo de Puyol, que sacó partido de un despiste del defensa portugués, y a una jugada de tiralíneas en la que Messi habilitó a Abidal para dejarlo solo ante Casillas. Perfecto control con el pecho del francés y buen disparo cruzado para dejar la eliminatoria casi sentenciada a falta de un cuarto de hora para que terminara la ida.

Carles Puyol delebra su tanto con sus compañeros

CUARTOS DE FINAL 2011-12. VUELTA

F.C. Barcelona 2 - Real Madrid 2

1-0 Pedro (m. 43), 2-0 Alves (m. 46), 2-1 Cristiano Ronaldo (m. 68), 2-2 Benzema (m. 71)

Llegaba el equipo de Guardiola con la eliminatoria de cara tras la victoria en el Bernabéu. Por eso Mourinho se olvidó de los blindajes y dio una oportunidad al fútbol de su equipo. En el once titular entraron Özil, Kaká, Cristiano e Higuaín, Pepe volvió a su sitio natural y hasta hubo tiempo para Granero y Benzema. Nada que ver con el partido de ida.

Eso se tradujo en peligro por parte del equipo blanco. Tuvo dos ocasiones Higuaín, Cristiano probó fortuna tres veces con la portería de Pinto y hasta Özil lanzó un balón al travesaño que botó cerca de la línea de gol. El espectáculo estaba servido. Y viajaba de una portería a otra. Hasta el punto de que el Barcelona se adelantó poco antes de llegar al descanso. Jugadón de Messi, que se llevó a todos los defensas blancos y cedió la bola a Pedro para que hiciera el primero. A renglón seguido marcó Alves en un disparo imparable para Casillas. El Barcelona tenía los dos pies en las semifinales.

El equipo de Mourinho no se rindió. Todo lo contrario. Aunque el dar la vuelta a la eliminatoria era una utopía, se propuso hacerlo como si le fuera la vida en ello. El Madrid necesitaba tres tantos para pasar. Y consiguió uno gracias a Cristiano y un pase magistral de Özil. Y el segundo lo hizo en un error de Piqué que transformó en gol Benzema.

Quedaban entonces 20 minutos para el final de la eliminatoria, en la que el Barcelona tenía el marcador a favor pero un gol daba el pase al Real Madrid. Por eso los de Mou se volvieron a dejar la vida, aunque el tercer tanto nunca llegó. El Barça eliminó al mejor Madrid de los últimos Clásicos y se clasificó para la semifinal de un torneo que acabó ganando.

Messi, rodeado de jugadores del Real Madrid

SEMIFINAL 2012-13. IDA

Real Madrid 1 - F.C. Barcelona 1

1-0 Cesc (m.50), 1-1 Varane (m.81)

El último enfrentamiento de Copa entre los dos gigantes tampoco decepcionó. Fue otro duelo trepidante marcado por la igualdad y, sobre todo, por la actuación de un jugador, el defensa del Real Madrid Raphael Varane. El francés fue parte de la reconstruida retaguardia que tuvo que alinear Mou, con Diego López en el marco y Carvalho y el propio Varane en el centro de la defensa.

Los blancos, una vez más, cargaron el choque de electricidad desde el primer minuto. Para avisar, Cristiano lanzó una falta que atajó Pinto evitando el primer tanto del choque. Sin embargo, el conjunto blaugrana logró hacerse con la posesión de la bola y en una asociación entre Iniesta y Jordi Alba a punto estuvo de adelantarse el Barça.

Xavi quiso convertirse en la estrella del partido y lanzó una falta al larguero. Para que intentara sacarse la espina, Cesc le habilitó posteriormente para que hiciera gol pero Varane se agigantó y evitó el tanto bajo los palos de la portería de Diego López.

No fue suficiente el francés para frenar los ataques blaugranas y el que acabó marcando fue Cesc al poco de comenzar la segunda mitad. Messi se aprovechó de un mal despeje de Callejón y encontró al 4 del Barça para que abriera el marcador en el Bernabéu.

Con el objetivo del gol cumplido, el Barcelona siguió adueñándose de la pelota pero el gol, como si fuera a lo suyo, podría llegar en cualquiera de las dos porterías. Y se materializó en la de Pinto. Fue obra, como no, de un inspiradísimo Varane. El central remató una falta lanzada por Özil y puso en ventaja a su equipo en el marcador. Gracias a ese gol el Madrid se mantuvo vivo en la eliminatoria y, de paso, confirmó lo que sospechaba desde hace tiempo pero no terminaba de creer a ciencia cierta, que en Varane ha encontrado a un central joven de garantía.

Cristiano lamenta una ocasión fallada ante el Barcelona

'El Larguero' | 'Carrusel' | 'SER Deportivos' | 'Hora 25 Deportes' | 'Play Fútbol' | 'Play Basket' | Más deportes | Fútbol | Baloncesto | Resultados y estadísticas | Tenis | Fórmula 1

Comentarios - 0

AUDIOS

Webs de PRISA

cerrar ventana