VIOLENCIA EN EL FÚTBOL
La Comisión Antiviolencia de la Federación Catalana de Fútbol (FCF) decidió esta tarde por unanimidad pedir la expulsión del equipo de tercera división Bada-Bing de la competición por los ataques racistas en el partido del sábado contra el Club Atlético Rosario Central de Cataluña (CARCC), así como la inhabilitación de los jugadores culpables.
En una reunión de urgencia a las 18 horas de hoy presidida por Antonio Bermudo, la Comisión Antiviolencia de la FCF propuso que haya sanciones y que se adopten las medidas cautelares necesarias tras las agresiones con motivo del partido en distrito barcelonés de Sant Martí, que terminó con cinco heridos y cinco personas denunciadas por lesiones.
La Federación reprobó y condenó los hechos "extremadamente violentos dentro y fuera del terreno de juego" y los calificó de "muy graves". Por ello, instó al Comité de Competición a que abra expediente extraordinario con "la aplicación de la máxima sanción que permita el reglamento".
El partido del sábado fue suspendido por el árbitro tras la expulsión de un jugador del Bada Bing, ya que los jugadores y aficionados de este club empezaron supuestamente a proferir insultos racistas, amenazas de muerte y golpes a los jugadores y aficionados del Rosario Central, que cuenta con miembros de siete nacionalidades distintas.
En la imagen uno de los integrantes del Club Atlético Rosario Central de Cataluña que sufre una fisura en la costilla, la oreja derecha casi desprendida por lo que le han tenido que dar diez puntos de sutura y le tienen que hacer pruebas en el oído porque podría haber perdido audición.