Fernando Alonso ha ganado con autoridad el Gran Premio de Monza en una carrera que ha dominado de principio a fin. El asturiano no vio peligrar el primer puesto que ganó ayer con la 'pole' en nigún momento y se sitúa a sólo tres puntos de Lewis Hamilton en la lucha por el Mundial. El británico si tuvo problemas para conservar su segunda plaza, primero con Massa, que se acabó retirando, y luego con Raikkonen.
El piloto asturiano ha logrado su cuarta victoria de la temporada redondeando un fin de semana perfecto. Sólo le faltó que Lewis Hamilton perdiera la segunda plaza y a punto estuvo de hacerlo en favor del brasileño de Ferrari, Felipe Massa, en el inicio de la carrera. Sin embargo, Massa tuvo que retirarse a las pocas vueltas, con lo que pierde todas sus opciones de ganar el Mundial.
Después fue el finlandés Kimi Raikkonen el que podía haber redondeado la carrera para Fernando Alonso, ya que durante unos instantes arrebató la segunda plaza a Hamilton, con lo que Alonso se hubiera situado a únicamente un punto del británico. Sin embargo, pudo duró la alegría absoluta para los aficionados españoles porque Hamilton volvió a su segundo puesto certificando el doblete de McLaren.
Tras la disputa del Gran Premio de Italia y a falta de sólo cuatro carreras, Lewis Hamilton se mantiene líder del Mundial con 92 puntos, seguido ya muy de cerca por Fernando Alonso, con 89, mientras que Kimi Raikkonen asciende a la tercera posición, con 74, dejando ya descolgado y sin opciones en la cuarta plaza al brasileño Felipe Massa, con 69 puntos.
Se saca la espina
Fernando Alonso, además, se ha sacado una espina en Monza, el circuito más antiguo y que más veces ha acogido una prueba del mundial de Fórmula Uno, en donde sólo había terminado una vez en los puntos, hace dos años cuando fue segundo tras el colombiano Juan Pablo Montoya. El año pasado, pese a ser campeón, no había podido acabar la carrera.
Para dar sensación de unidad y cordialidad entre los miembros de la escudería Mclaren-Mercedes, como si nunca hubiera pasado nada, Ron Dennis recibió la copa de vencedor de constructores y Alonso y Hamilton se dieron la mano fraternalmente. Pero las caras indicaban que la procesión iba por dentro, ya que el próximo jueves tendrán que comparecer ante el Consejo Mundial de Deporte del Motor, en el que pueden ser fuertemente sancionados.
Alonso celebra con los brazos en alto su victoria en el GP de Italia, la cuarta de la temporada y la primera en Monza.