FÚTBOL | BARCELONA
Cuando Zlatan llegó a Barcelona, muchos medios se hicieron eco del carácter problemático del delantero de origen balcánico. Aunque durante gran parte de su estancia en el vestuario del Barça su comportamiento fue bueno, su aterrizaje en Milán está siendo algo difícil.
El delantero sueco enfada a su compañero del Milan Strasser al propinarle una patada en la espalda durante una sesión de entrenamiento
"No supe hacerlo mejor con Ibra" dijo Guardiola en una de las ruedas de prensa posteriores a la salida del sueco. Y puede que no lo hiciera tan mal a juzgar por los comportamientos del delantero a su llegada a Milán.
El 'gigante' de Malmö no ha entrado con buen pie en el Milán, un vestuario lleno de jugadores veteranos que choca de lleno con lo que 'Ibra' estaba acostumbrado a vivir en 'Can Barça'.
El enfado se puede deber a lo que el propio jugador admitió en todo momento, "yo quiero seguir en el Barça". La pataleta con Guardiola, su agente y la turbulenta salida del club 'culé', puede haber desembocado en una situación incómoda tanto para él, como para algunos de sus compañeros, sobre todo Strasser.