Miércoles, 30/5/2012 01:13
Mauricio Baldivieso de sólo 12 años ha debutado en el fútbol profesional boliviano. Pero el partido disputado este domingo entre su equipo, Aurora, y La Paz Fútbol Club, ha generado reacciones negativas y críticas contra su padre y entrenador del Aurora, el ex jugador Julio César Baldivieso, según recoge el periódico El Deber
Este niño, de 12 años, ha crecido en medio de balones y campos deportivos, tanto en Bolivia como en el extranjero. Se llama Mauricio Baldivieso y este domingo ha debutado en el fútbol profesional boliviano, en el club Aurora, cuyo director técnico es precisamente su padre, Julio César Baldivieso.
"Dicen que soy el jugador más joven del mundo", le ha comentado Mauricio a la BBC. Deportista precoz de karate, ha desarrollado un físico de un muchacho de 18 años.
De Arabia Saudita a La Paz
A sus nueve años, Mauricio ya se foguéo en las divisiones inferiores de Arabia Saudita, cuando su padre jugaba para el fútbol de ese país. "Quiero ir al jugar al extranjero, al Barcelona, al Real Madrid, al Milan o al Inter", dice Mauricio a la BBC.
Julio César, su padre, es un emblema del fútbol boliviano. Jugó en equipos de Japón, Arabia Saudita, Chile, Ecuador y, por supuesto, en la selección y en los mejores clubes bolivianos.
Cuando Julio César fichaba en un nuevo club, todos los miembros de su familia iban con él y entre ellos su hijo Mauricio quien era "la mascotita de los equipos en los que jugaba su padre", relata a BBC, su madre, Débora Ferrufino.
Sin embargo, no faltaron quieneshan cirticadoal entrenador y padre del muchacho por exponerlo a un partido profesional a tan corta edad. Pero, más allá de lo que digan sus críticos, el padre de Mauricio, no deja de sentirse orgulloso por su hijo. "Espero que sea mejor que yo", ha declarado a la BBC.
No hay edad establecida
Julio César, el padre, debutó a los 14 años y, en respuesta a las críticas, comenta que en Bolivia "no hay edad establecida para ingresar al fútbol profesional".
Mauricio debutó con la camiseta número 10 en la inauguración del torneo Clausura de Bolivia, en un partido que disputaban Aurora y La Paz Fútbol Club.
Aurora perdía por un autogol y, por eso, no era seguro que Mauricio se levantara del banco de los suplentes, pero, en el minuto 36 del segundo tiempo, su padre cambió de opinión y lo mandó al campo de juego.