EL ANÁLISIS DE JOAN PLAZA
Me gusta ver que en la liga de fútbol, el F.C. Barcelona y Real Madrid tenga que ir en alguna de las últimas temporadas a 'Los Pajaritos' para jugar en Soria contra el Numancia, y que en la liga ACB, debamos visitar Menorca (isla entre islas...), de forma que todos los equipos de cualquier deporte -ricos o pobres-, tengan la oportunidad de codearse con los mejores, y en algún momento, poder hasta darles un susto o incluso ganarlos.
¿Tienen los mismos derechos los habitantes de un pequeño pueblo de León, que los que viven en la Gran Vía madrileña? Todos coincidiremos en que sí. Pero, ¿tienen las mismas posibilidades? (y no hablo de las puramente económicas). Es probable que asumamos que no, que los cines, circos o teatros, por no hablar de las grandes Exposiciones y Ferias, suelen desembarcar en las grandes ciudades de los países más desarrollados. Es por ello que algunos medios de comunicación (televisiones o radios), que algunos cantantes (que actúan en pequeños cafés de provincias), y que incluso algunos políticos, tengan la sorprendente sensibilidad de hacer plenos o consejos de ministros, en pequeñas aldeas. Lo aplaudo, y me gustaría que esta idea, se extendiera imparablemente.
¿Por qué digo esto? Me gusta ver que en la liga de fútbol, el F.C. Barcelona y Real Madrid tenga que ir en alguna de las últimas temporadas a 'Los Pajaritos' para jugar en Soria contra el Numancia, y que en la liga ACB, debamos visitar Menorca (isla entre islas...), de forma que todos los equipos de cualquier deporte -ricos o pobres-, tengan la oportunidad de codearse con los mejores, y en algún momento, poder hasta darles un susto o incluso ganarlos. Pero creo que a nivel de selecciones que compiten en las Olimpiadas, Campeonatos del Mundo o Continentales, y que además lo hacen tras los respectivos Campeonatos Nacionales que suelen prolongarse por 9 meses, deberían limitar el número de participantes.
Las diferencias entre algunos países, provoca que hayan marcadores muy abultados y difícilmente digeribles, que incluso pueden llegar a provocar el efecto inverso, en aquellas selecciones a quien participar, ya es un hito en su historia, haciendo que quienes se ilusionen, puedan deprimirse o hasta abdicar en el deseo de competir nuevamente con los mejores. En definitiva, que un campeonato de 16 equipos, ya es más que generoso, para un continente como Europa.
Dicho esto, y poniéndonos en la piel de la Selección Española de Baloncesto, este jueves volvía a ser difícil concentrarse para no pasar el mal trago de este miércoles, y estar trabajando los cuarenta minutos del partido, prescindiendo de quien fuera el rival y sin que los lapsus temporales, dieran paso a correcalles, perdidas de balón o faltas del rival, llenas de impotencia. Hoy se mejoró en muchos aspectos respecto al partido de Polonia. Vimos un mismo cinco titular y unas rotaciones más específicas, que no dieron al partido el aire disperso que palpamos ayer.
Tras un primer cuarto de intercambio de canastas, donde se vio que ellos debían jugar con casi cinco jugadores en el perímetro, para así obligar a nuestros pivots ha defender a siete metros del aro, al mismo tiempo que permitía grandes pasillos para cargar el rebote ofensivo y tener segundas oportunidades para anotar; ya en el segundo cuarto un mejor dominio de los rechaces defensivos, permitía que la Selección anotara con cierta facilidad al contraataque y cuando se debía jugar en estático, los Gasol, Ibaka y Reyes impusieran su ley, por altura y talento.
Se empezó el tercer cuarto, con la sombra de lo sucedido ayer, pero la lección estaba aprendida. Un único cambio respecto al cinco titular (Sada), daba a entender que aún no se daba por finiquitado el encuentro, y así fue. Se ampliaron las diferencias y los menos habituales, asumieron mayores responsabilidades. El único resquemor vino en las dificultades que tuvo el equipo para atacar la zona, e incluso para defenderla, que provocó que se perdiera el último cuarto con excesiva facilidad.
Mañana subimos un peldaño en la dificultad, jugando contra un equipo, Gran Bretaña, con jugadores NBA, jugadores NCAA, buenos jugadores ACB y el deseo de dar una buena imagen en Londres el año que viene, jugando como anfitriones. Vamos a más. Salud.
Joan Plaza, durante un partido