Crítica: EUROBASKET DE LITUANIA | EL ANÁLISIS DE PLAZA
Es una evidencia que en todo reto que implique a un colectivo, a un grupo humano, bien sea empresarial, social o en este caso deportivo, el conocimiento profundo de quienes intervengan, de quienes lo componen, dará, salvo excepciones, una mayor garantía de éxito
Joan Plaza, durante un partido- (EFE)
Es posible que desde hace unos años nos hayamos ido de un extremo al otro. Antiguamente, no parecía necesaria la presencia de un especialista o un psicólogo que mediante tests, psicotécnicos o pruebas médicas, determinara si alguien encaja en el perfil requerido en ese empleo. A menudo, solo bastaba, un buen enchufe, una aceptable presencia o un mínimo conocimiento en la materia, prescindiendo de todos esos aspectos invisibles (y fundamentales) a ojos de quien te contrataba.
Hace años, en el periodo que completaba mi etapa de entrenador de Formación en categorías de base en el Joventut de Badalona, ya ayudaba al equipo profesional o a las estructuras del club, en cuanto podía. Eso conllevaba, no tan solo ejercer de entrenador en su etapa de juventud, de los Alex Mumbrú, Raül López, etc..., si no también ayudar en la selección de jugadores para el futuro del equipo ACB.
Para ello, me tuve que desplazar varios años a Boston, Utah, Los Angeles, Minessota..., en Estados Unidos, donde se juntaban "scouts" (espías) de todo el mundo durante quince días, y cual mercado persa, veíamos las evoluciones de los mejores jugadores de todos los continentes, junto a otros de los más poderos universitarios (Lebron James, Carmelo Anthony...). Yo llevaba mi libreta, pues apenas se veían portátiles como ahora, para anotar las posibles incorporaciones para el futuro.
En uno de estos campos, se sentó a mi lado, lo recordaré siempre, el encargado de los Dallas Mavericks (actual campeón de la NBA), y mi pequeño bloc con hojas de colores para diferenciar a bases-aleros-pívots, parecía ridículo al lado de una plantilla, donde diseccionaba escrupulosamente (no quiero exagerar), cerca de los mil aspectos, en que cada jugador podía ser catalogado. Me explico, en esa hoja, no tan solo había aspectos técnico-tácticos o físicos (altura, envergadura, tiro, rebote...), si no que también quedaban reflejados los rasgos físicos del jugador, y el que más me sorprendió, fue el que hacía referencia a la mirada (ojos de tigre, ojos de halcón, ojos de ratón...) y que mostraba el grado de ambición del individuo. Nunca me había planteado que una mirada, pudiera dar tanta información, increíble.
En esa planilla, existía una apartado que hablaba del Lenguaje Corporal. Un aspecto habitual del que se habla hoy en día, pero pionero hace más de una década. La posición del jugador cuando jugaba, cuando tocaba el balón o cuando estaba lejos de él; como se sentaba en el banquillo mientras descansaba o incluso en como estaban sus hombros o su nuca al entrar o incorporarse a la pista al inicio, a la media parte o tras un Tiempo Muerto, entre otros muchos aspectos. Un intercambio de tarjetas, que a él también le interesaba, para tener información de primera mano, sobre jugadores españoles y europeos, me permitió aprender, copiar y ajustar los parámetros que él utilizaba, con tanto éxito.
Hoy en el Serbia vs. España, he detectado (sí, estoy enfermo por este deporte), como accedían y calentaban los jugadores al inicio del partido. No es lógicamente una ciencia absoluta, ni exacta (las casas de apuestas se harían de oro), pero apoyado en mi conocimiento de todos los jugadores, me ha hecho intuir que hoy tocaba lección, que hoy tocaba demostración de poder. Aún con puntuales excepciones, "querer es poder, o casi..." aunque hay gente increíble, que no lo cree. A por la France!!! Salud.
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Una vez más, me rindo ante Joan. Por favor, sigue estando " enfermo" por éste deporte. Necesitamos gente como tú, que nos haga ver mas allá de las estadísticas.Por cierto, aunque conozco tu vena literaria, no conocía tu faceta de escribir de ésta manera tan de andar por casa. Me gusta.Enhorabuena por el triunfo de ayer y salud!!
Celebro el giro que ha dado Joan en el día de ayer a su análisis porque, quizás, nos ayude a los que no estamos dentro de un equipo de nivel a entender el papel del entrenador (que normalmente se suele llevar gran parte de los palos) dentro de ese grupo humano, todo aquello que puede pasar desapercibido o que se podría pensar que no forma parte de su trabajo y que, sin embargo, resulta que ayuda y, seguro que en ocasiones, determina. Tuve la ocasión hace algunos años de asistir a un curso de comunicación no verbal con una extraordinaria psicóloga que logró hacernos entender hasta qué punto es importante todo aquello que conforma esa forma de comunicación. Enhorabuena por sacarlo a relucir, a mi modo de entender, se "humaniza" un poco esa figura un tanto fría del director de orquesta. Un saludo.
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