El alero Rudy Fernández se despidió hoy del DKV Joventut de Badalona, donde ha crecido hasta ser su jugador de referencia, y confirmó su marcha a la NBA para jugar en Portland Trail Blazers, club que posee sus derechos en Estados Unidos y al que se incorporará después de participar en los Juegos Olímpicos de Pekín con la selección española.
Rudy, de 23 años, ha comparecido en el Palau Olímpic de Badalona para anunciar su decisión de dar el salto a la NBA en una rueda de prensa en que estuvo acompañado por el presidente del Joventut, Jordi Villacampa, y a la que también asistieron sus familiares y diversas autoridades, como la secretaria general del Deporte de la Generalitat, Anna Pruna.
"No ha sido fácil para mí tomar esta decisión, pero es el momento de afrontar nuevos retos. Ahora, se presenta ante mí la posibilidad de cumplir un sueño y formar parte de la NBA", ha explicado Rudy en una multitudinaria rueda de prensa que se ha celebrado en el Olímpico de Badalona.
El jugador mallorquín ha calificado de "etapa inolvidable" los diez años que ha pasado en el club badalonés y se ha mostrado orgulloso de haber contribuido a que ''la Penya'' vuelva a ser un equipo grande y respetado".
"Voy allí para luchar por el título"
Fernández ha destacado que en su decisión de marcharse a Portland ha pesado la apuesta que los técnicos y la directiva de esta franquicia han hecho por él. "Se han volcado muchísimo para que viniera y me han asegurado que seré una pieza importante. Es un equipo joven y voy allí con el objetivo de ayudar a clasificarnos para los ''play-off''y, por qué no, luchar por el título".
Aunque ya hace un año que se especulaba con su marcha, Rudy ha asegurado que la decisión definitiva la tomó después de que ''la Penya'' fuera eliminado de los ''play-off'' de la ACB. "Me senté con mi familia, y entre ellos, mis representantes y yo, decidimos que era el mejor momento, justo después de un año fantástico en el que he logrado títulos con el Joventut (la Copa del Rey y la Copa ULEB)".
Emoción al evocar a la afición
Rudy no ha podido contener la emoción al recordar a la afición, "que me ha ayudado muchísimo a crecer como jugador y sobre todo como persona". "Que sepan que siempre voy a ser verdinegro y les voy a llevar en el corazón", ha añadido.
Atrás deja el club de su vida y una relación muy especial con el que ha sido su entrenador las últimas temporadas, Aíto García Reneses, con quien ha logrado explotar hasta convertirse, con tan sólo 23 años, en uno de los jugadores más determinantes de Europa.
"Todo lo que sé de baloncesto, en parte, es gracias a él. Es uno de los mejores técnicos, no sólo de España, sino de Europa, y sería bueno volvernos a encontrar en la selección española, porque tengo la suerte de conocerlo y ya sé como trabaja", ha apuntado.
Rudy Fernández deja el DKV Joventut y se marcha a la NBA, al Portland Trail Blazers