Pese a todo, el Betis dispuso de varias ocasiones de gol mejorando en la recta final cuando iban apareciendo los teóricos titulares
Llegó la primera derrota de la pretemporada. Si el viernes empató contra el Stuttgart, sexto clasificado de la Bundesliga, dando una buena imagen, hoy perdió ante el Hoffenheim, undécimo en el último campeonato alemán, sin jugar tan bien. Hay una explicación muy clara: que en el Betis, como en todos los equipos, hay titulares y suplentes y en el segundo partido ante un rival del mismo nivel alemán, Mel, cuarenta y ocho horas después del anterior partido, se decidió por sacar un once completamente diferente.
Muy pronto, a los tres minutos, se ponía el Betis por detrás en el marcador, tras un error defensivo, sin que hubiese una reacción contundente por parte verdiblanca. Al poco de comenzar la segunda parte, los detractores de Casto -que los hay, y muchos- ya pudieron comprobar que también Fabrizio falla. En un centro aparentemente sin peligro, al canario se le escapa el balón y lo deja a pies de un contrario que hace el 2-0. Con la salida al campo de varios de los teóricos titulares, la mejoría no es grande pero al menos el equipo hace varias ocasiones. No obstante, sólo Rubén Castro, que minutos antes había estrellado el balón en dos palos, fue capaz de perforar la meta rival ya en los últimos instantes del partido para colocar el definitivo 2-1 en el marcador. El siguiente partido lo jugará el Betis el viernes, a las siete de la tarde, frente al Nuremberg.
Mel alineó de salida a Fabrizio; Chica, Súper, Amaya, Álex Martínez; Cañas, Salva Sevilla, Nono; Pozuelo, Jonathan Pereira y Jorge Molina.
En la segunda parte también jugaron Paulao, Dorado, Nacho, Beñat, Sergio, Rubén Pérez, Vadillo, Campbell y Rubén Castro.