Después de largas conversaciones con diferentes escuderías y de recabar innumerables datos técnicos, de presupuesto y capacidad de evolución, Alonso y sus asesores llegaron hace días a la convicción de que volver a la marca del rombo es la mejor opción de las disponibles. Salvado el último escollo (la posible sanción de la FIA) parece casi seguro que la relación que proporcionó 2 títulos de pilotos y 2 títulos de constructores en dos años volverá a unirse después de un año de separación.