Nando comenzó su carrera deportiva en las categorías inferiores del Sevilla, en las que ingresó con apenas trece años. Debutó con el primer equipo en la temporada 1986-87 y poco a poco fue labrándose un nombre en el equipo hispalense. En su último año era indiscutible en la zaga sevillista y el Barça se fijó en él. Tuvo el honor de ser un hombre importante en los inicios del Dream Team de Johan Cruyff, para después recalar en el eterno rival, el Real Madrid. Terminó su carrera en el Espanyol, donde jugó casi seis años, y pudo levantar una Copa del Rey.