Hasta la fecha, Marion Jones era la única mujer que había ganado cinco medallas en pista y campo en una olimpiada, la de Sidney 2000. Pero el pasado viernes, Jones admitió su culpabilidad ante una corte federal en White Plains, Nueva York, de haber ocultado a las autoridades el uso de sustancias dopantes para mejorar el rendimiento deportivo. Tras su confesión, la atleta anunció su retirada.