Su intención de dar el salto a la política comenzó a vislumbrarse durante su periodo como presidente del Barça, lo que le valió no pocas críticas. El mismo día que abandonó el club, fundó Solidaritat Catalana per la Independència (SI), una coalición formada por 6 partidos, con la que consiguió 4 escaños en el Parlamento. Sin embargo, en marzo abandonó SI y anunció su ruptura con con Democràcia Catalana, el partido que él mismo había fundado