El Sevilla repitió hoy la historia y, como ya sucediera hace dos años ante el Fenerbahce, se quedó a las puertas de los cuartos de final de la Champions al ser derrotado con justicia por un CSKA de Moscú que, pese a ser inferior a priori y traer de la ida un 1-1 que le condenaba, superó a base orden y decisión al equipo de Manolo Jiménez, que queda muy tocado por este revés