En agosto el tráfico en las autopistas de peaje volvió a bajar respecto a 2011, como en los últimos meses. En la AP-41 Madrid-Toledo el descenso ha sido del 54%. En otras autopistas recientes, como las radiales de Madrid, se han registrado también fuertes caídas, dificultando aún más su viabilidad económica, cuando varias concesionarias están ya en procesos concursales.
En la autopista AP-41, que une Madrid y Toledo, circularon apenas 668 vehículos de media al día en el pasado mes de agosto, según los datos que maneja el Ministerio de Fomento. Es un 54,37% menos que en agosto de 2011, y no llega ni a la cuarta parte del tráfico medio diario registrado en 2008. En agosto la media global en las 28 autopistas de peaje de titularidad estatal fue 21.000 vehículos diarios.
El problema está en la mayoría de la decena de autopistas que se han puesto en marcha en la última fase. En otras ocho de esta última hornada las caídas de tráfico fueron del 8% de la Cartagena-Vera, turística, al 21% de la R-3 madrileña. Sólo se ha mantenido el nivel de uso respecto al año pasado en la M-12 de acceso al aeropuerto de Madrid, una de las tres únicas que superan los 10.000 usuarios al día.
Ése es el problema, el uso ya estaba muy por debajo de lo previsto cuando se adjudicaron las concesiones, y la crisis lo hunde más. Los ingresos por peajes caen en paralelo. En cambio los costes superan con creces lo previsto, sobre todo porque el importe de las expropiaciones. Las concesionarias de cinco autopistas están ya en procesos concursales, y varias más con el agua al cuello.
Las concesionarias de cinco de estas autopistas están ya en procesos concursales -su deuda conjunta supera los 2.000 millones de euros- y alguna más parece a punto de entrar. El Gobierno les ha aportado ayudas por 550 millones de euros, ha consignado 200 millones más para 2013, y busca una solución duradera que no acaba de llegar. Si las empresas quiebran y el Estado recupera las concesiones tendría que compensarlas, asumir una explotación deficitaria, y computaría en el déficit público, recuerdan en el sector.
Manel, las autopistas catalanas y sus peajes son competencia de Cataluña. A cada uno lo suyo, que siempre es mejor echar la culpa a los demás de las miserias propias.
#27 Por la antigua N-111 actual A-15, y la carretera autonómica CL-101 pasan más de 700 vehículos diarios dirección norte-sur, principalmente de mercancías que viajan desde Navarra y La Rioja hacia la Meseta. Por la N-122, este-oeste, también pueden pasar ese número de vehículos de forma diaria por ser una de las rutas que unen de forma transversal la península, desde Cataluña a Portugal. Soria es una zona de paso importante de mercancías que no cuenta con las infraestructuras que debería a pesar de estar bien situada geo-estratégicamente. Soria es la única capital de España que no está conectada con el resto del país por autovía. Mientras, comprobamos como las autovías prometidas no se llevan a cabo en tiempo ni con vacas gordas ni con vacas flacas y que esta provincia está avocada a desaparecer porque se deja de la mano de los políticos que prefieren construir infraestructuras infrautilizadas que pagamos todos. Por toda la provincia pasan más de 700 vehículos diarios, ese número ya lo rebasa de sobra el tramo de la A-2 que atraviesa la zona sureste de la provincia. Los sorianos no somos menos que el resto de españoles. Y si es así, en este país hay ciudadanos de primera y de segunda.
Soria 25, una pregunta, ¿Por qué carretera de Soria pasan más de 700 coches al día?, entre toda la provincia sí, desde luego, pero si cogemos cualquiera de sus carreteras no llegan a esa cifra ni de lejos.
Tranquilos que las autopistas ya las pagamos los catalanes, es uno mas de los espolios que nos asigna el estado Español.
Y mientras la provincia de Soria por la que sí que pasan más de 700 vehículos al día no llega a 100 km de autovías, para hacer unos 70 km de vía rápida ( primera parte de la autovía de Navarra) se tarda más de 10 años y obras iniciadas y suspendidas sine die se convierten en dinero del contribuyente tirado al sumidero. Al final para 2013, 140.000 euros para no terminar dos tramos de la A-15 (autovía de Navarra).