Después de que la tasa interanual de inflación de la zona euro experimentara en agosto una subida de dos décimas respecto al mes anterior al alcanzar el 2,6%, el Banco Central Europeo (BCE) ha decidido este jueves mantener estables los tipos de interés del euro.
El consenso de analistas confía en que el presidente del BCE, Mario Draghi, aporte más detalles durante la rueda de prensa sobre los planes de la institución para intervenir en los mercados de deuda soberana.
El producto interior bruto (PIB) de la zona euro registró en el segundo trimestre de 2012 una contracción de dos décimas respecto a los tres primeros meses del año, cuando se había estancado, dejando al bloque del euro al borde de la recesión, en la que ya se encuentran cinco países de la eurozona (España, Grecia, Italia, Chipre y Portugal).