Esto equivale a 4.900 despidos, 1.200 trabajadores más de lo previsto perderán su puesto de trabajo de aquí a marzo de 2010. En la actualidad la empresa emplea a 38.700 trabajadores en todo el mundo.
British Airways entró en terreno negativo en el primer semestre de este año, al registrar unas pérdidas asfixiantes, por valor de 326 millones de euros. Desde entonces la aerolínea británica está en conversaciones con los sindicatos sobre la aplicación de recortes a los gastos. Willie Walsh es el consejero delegado de British Airways.
"Siempre he dicho que este año iba a ser el más arriesgado en la historia de la compañía el año pasado el reto de la compañía fue los problemas por el encarecimiento del petróleo, que disparó nuestros gastos. Este año es el colapso de la economía, sumado al significativo descenso de pasajeros a pesar de las tarifas bajas", añadió.
British Airways, de momento, continuará reduciendo costes y, a pesar de sus números rojos, sigue negociando su fusión con Iberia. A mediados de diciembre los sindicatos decidirán si convocan huelga.