Miércoles, 30/5/2012 17:59
La Comisión Europea prevé que la economía española se contraiga un 3,2% este año y un 1% en 2010 y que el paro llegue hasta el 20,5% ese año, el doble que la media de la UE, debido a la fuerte caída del consumo y de la inversión.
Aunque la economía podría haber tocado fondo durante el primer trimestre del año, la recesión continuará con tasas de crecimiento negativo al menos hasta el final de 2010, y el déficit público se disparará para entonces hasta casi el 10% del PIB, muy por encima del 3% que autoriza el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), según las previsiones de primavera publicadas hoy por el Ejecutivo comunitario.
La deuda pública aumentará más de 20 puntos y superará el 62% en 2010, mientras que el déficit por cuenta corriente se moderará hasta -6,9% del PIB en 2009 y el -6,3% el año que viene. Y la inflación se situará en el -0,1% de media en 2009 debido a la caída del precio del petróleo y de los alimentos y remontará ligeramente el año siguiente hasta situarse en el 1,4%.
Pese a que ello reducirá el diferencial de inflación con la eurozona, el Ejecutivo comunitario resalta que "la competitividad de la economía española seguirá siendo débil".
Los pronósticos de Bruselas son sustancialmente peores que los del Gobierno (que prevé una contracción del 1,6% este año pero una recuperación del 1,2% en 2010) e incluso que los del Banco de España (-3% y -1%, respectivamente) o del FMI (-3% y -0,7%). Sin embargo, la propia Comisión advierte de que sus propios datos nacen desfasados.
En una nota a pie de página, el Ejecutivo comunitario aclara que las previsiones sobre España se cerraron sin conocer la "sorprendentemente fuerte reducción" del empleo durante el primer trimestre registrada por la Encuesta de Población Activa (EPA) y subraya que este dato supone un "importante riesgo a la baja" para su escenario.
Previsión superada
De hecho, la previsión de paro de Bruselas para el conjunto de 2009 (17,3% de la población activa), ya se ha visto superada en el primer trimestre (17,4%), según los datos de Eurostat. El Ejecutivo comunitario también se queda corto en su pronóstico de la caída del PIB durante el primer trimestre de 2009, ya que preveía un retroceso del 1,4%, pero la cifra real según el Banco de España es del 1,8%.
La Comisión alerta además que los "desequilibrios" de la economía española, como la baja competitividad, el elevado déficit por cuenta corriente o el hundimiento de la construcción, "dificultan" la recuperación. De hecho, mientras que la mayoría de países de la UE iniciarán una tímida recuperación a principios de 2010, España será el único Estado miembro con tasas de crecimiento negativo incluso el último trimestre del año que viene.
En este sentido, Bruselas prevé que la inversión en construcción y bienes de equipo siga cayendo el año que viene porque el ajuste en estos sectores todavía no se habrá completado. Además, caerá la inversión pública debido a que se habrá completado el plan del Gobierno de inversiones en los ayuntamientos.
El Ejecutivo comunitario avisa de que persisten los riesgos a la baja para este escenario si se produce un ajuste negativo en la demanda externa más fuerte de lo esperado y un mayor endurecimiento del crédito. En un contexto de restricción del crédito, la inversión privada podría caer todavía más, afectando negativamente al empleo y al consumo. Además, la financiación de la creciente deuda de España podría pesar todavía más en la actividad doméstica.
En el lado positivo, un aumento de la población superior al esperado podría tener un impacto negativo sobre la actividad económica, sosteniendo el consumo y la construcción e introduciendo más flexibilidad salarial en el mercado laboral. También podrían incrementarse las exportaciones más de lo vaticinado y los hogares se beneficiarán de una reducción del coste del crédito por la caída de tipos.