Miércoles, 30/5/2012 11:44
Bush insiste en que su gobierno está tomando las medidas adecuadas para aliviar la situación e insiste en que se investigarán todos los movimientos especuladores. El presidente de Estados Unidos ha pronunciado una declaración en la Rosaleda de la Casa Blanca para tranquilizar a los ciudadanos ante los descensos en los mercados por la grave crisis financiera global.
Es el quinto discurso del presidente Bush en los últimos días y ninguno de los anteriores ha servido para tranquilizar los mercados. Ha explicado de nuevo el origen de la crisis y ha dicho que la falta de liquidez está afectando a los mercados, pero que la inyección de dinero de la Reserva Federal aliviará esa situación.
Bush ha insistido en que el dinero de los depósitos bancarios está seguro, pero ha dicho que existe la preocupación en el Gobierno de que pueden darse prácticas abusivas y manipuladoras en los mercados para especular con esta crisis. Además, ha dicho que el Gobierno investigará y perseguirá judicialmente cualquier movimiento en ese sentido.
El mensaje a los inversores es que "el gobierno federal tiene una estrategia amplia y las herramientas necesarias" para enfrentarse a los retos económicos "Ciudadanos, podemos resolver esta crisis y la resolveremos", ha dicho.
Bush ha recordado que los problemas no afectan solo a Estados Unidos y que por eso este sábado mantendrá una reunión con los ministros de Economía del G-7. Sobre los 700.000 millones del paquete de rescate ha dicho que se usarán de la manera "agresiva y efectiva", no ha dicho cómo, pero ha dado a entender que parte de ese dinero se puede emplear para entrar en el accionariado de entidades bancarias.
El presidente de Estados Unidos.