Coinciden en que todavía es pronto para saber las dimensiones exactas de las consecuencias, aunque algunas calculan que entre 20.000 y 25.000 comercios podrían cerrar en los próximos meses y que el sector se va a quedar con 80.000 trabajadores menos.
Las asociaciones de comerciantes coinciden en que todavía es pronto para saber las dimensiones exactas de las consecuencias. La más cautelosa es la Confederación de Empresarios de Madrid. Rechaza la medida pero la asume por las altas cifras de paro.
El resto cree que lo peor está por llegar, aunque, en la asociación de comerciantes del sur FECOESUR ya se están dando casos trágicos e inéditos. "Yo he tenido una persona que me ha llorado en el despacho diciendo 'no puedo seguir adelante, Julio'. Y eso, en 35 años de profesión no lo había oído nunca. Cuando una persona te llega así es que el comercio está enfermo y tocado de muerte", dice el portavoz de la agrupacion Julio Vallejo.
La alternativa que les plantea el gobierno regional, seguir el ritmo de las grandes empresas y ampliar el horario, se aventura imposible para estos comercios. El presidente de COPYME, Salvador Bellido, asegura que "no aumenta la rentabilidad del negocio ni las ventas. Lo que hace es distribuirse y aumentar las cargas, salvo en aquellos sitios en los que sí hay una afluencia masiva turística".
Pese a la prudencia, las asociaciones calculan que entre 20.000 y 25.000 comercios podrían cerrar en los próximos meses y que el sector se va a quedar con 80.000 trabajadores menos.
"La herramienta más fácil de los políticos mediocres"
Sobre la subida del IVA, otro de los factores que más preocupan en el sector, consideran que se trata de una política mal elegida. Así la define, sin tapujos, el presidente de la Confederación de Empresarios de Madrid Hilario Alfaro: "Es la herramienta más fácil de los políticos mediocres. Ya han dicho que el año que viene no lo van a subir. Eso quiere decir que muy probablemente lo suban".
Sin embargo, las pequeñas y medianas empresas son las que se están viendo más afectadas. De momento, explican en FECUR, muchos están haciendo lo imposible por asumir el IVA y seguir siendo competitivos. "No tenemos posibilidad de competir. Estamos subsistiendo en muchas ocasiones precariamente. Se está trabajando y haciendo cuadraturas de balances, asumiendo esa subida del 2% más de IVA", dice Luis Pacheco.
Además se quejan de que muchas grandes marcas están defraudando al consumidor porque dicen, les prometen que no han aplicado el IVA, cuando lo que hicieron es subir los precios en agosto para camuflar el aumento.