Viernes, 10/2/2012 23:26
El Producto Interior Bruto español se ha desacelerado dos décimas entre julio y septiembre hasta el 3,8%, con lo que se sitúa en el mismo nivel que en el segundo trimestre de 2006, según ha confirmado hoy el Instituto Nacional de Estadística. La moderación del consumo interno, en cuatro décimas, y de la construcción, con ocho décimas menos, han sido la principal causa de este frenazo, que sitúa el crecimiento en la previsión fijada por el Gobierno para todo el año.
Según la institución, aunque la economía española siguió creciendo por encima de la media de la UE de los veintisiete y de la zona euro, su perfil cíclico es "opuesto" al europeo, que repunta suavemente su crecimiento mientras el español se desacelera por segundo trimestre consecutivo tras de haber tocado techo en el primer trimestre, cuando creció el 4,1%.
La razón de esta desaceleración, que sitúa el nivel de crecimiento de la economía española en la previsión que esperaba el Gobierno para el conjunto del año, está en el consumo de los hogares, que crece menos que hasta ahora, un 2,9 por ciento, cuatro décimas menos que en el trimestre anterior. También se frena la inversión en construcción, que crece el 3,8 por ciento, ocho décimas menos de crecimiento que en el trimestre previo. Y dentro ello, lo que más se ha frenado a sido la construcción de casas (2,9 por ciento en lugar del 3,7 por ciento de antes).
La inversión de las empresas crece también menos, pero sigue todavía muy fuerte, aumentando el 11,2 por ciento. Por su parte, la industria se desacelera y crece únicamente el dos por ciento. Todo esto se compensa con la mejora del sector exterior, al aumentar las exportaciones.
En cuanto al empleo, sigue creciendo con fuerza: se han creado 560.000 puestos de trabajo a tiempo completo en los últimos 12 meses. Mientras, la productividad crece el 0,8 por ciento, el mismo nivel que en el trimestre previo.
La construcción y el consumo desaceleran la economía española