Viernes, 10/2/2012 21:06
CRISIS FINANCIERA MUNDIAL
La Bolsa de Wall Street no logró mantener hasta el final el momentáneo optimismo que suscitó el recorte de tipos de interés decidido por la Reserva Federal (Fed) y otros bancos centrales, y sus indicadores cerraron un día mas en negativo.
Es la sexta jornada consecutiva en que los principales índices del mercado neoyorquino registran pérdidas, lo que refleja el clima de incertidumbre y temor que persiste debido a la paralización del mercado del crédito y a las consecuencias que eso tiene para el conjunto de la actividad económica.
El índice Dow Jones de Industriales perdió un 2%, el mercado Nasdaq descendió un 0,83% y el selectivo S&P bajó un 1,13%.
La Bolsa neoyorquina terminaba así una jornada muy volátil, en la que el Dow Jones llegó a bajar en algunos momentos más de 200 puntos y en otros ganaba más de 100 puntos sobre el cierre del martes.
Los inversores escucharon con atención al secretario del Tesoro de EE.UU., Henry Paulson, quien poco antes de concluir la jornada bursátil manifestó que los mercados en la nación norteamericana y en otros países continúan bajo una "gran presión", a causa de la falta de confianza en las instituciones financieras.
Recorte de tipos
Paulson reconoció que llevará tiempo estabilizar los mercados y consideró el recorte coordinado de tipos de interés en EEUU y otros países europeos, al que se añadió también China, como una señal "positiva", que muestra la decisión de los bancos centrales a actuar en apoyo de la economía global.
Los bancos señalaron en un comunicado conjunto que "la reciente intensificación de la crisis financiera ha aumentado los riesgos de un descenso del crecimiento" y resaltaron también que han disminuido los riesgos de un aumento de la inflación.
Sin embargo, los inversores en numerosos países no mostraron gran entusiasmo por el urgente recorte de medio punto en los tipos de interés en EE.UU., la zona euro, Inglaterra, Suecia, Canadá y Suiza, que se conoció después de que la bolsa de Tokio y otras asiáticas registraron fuertes pérdidas.
Las principales bolsas europeas tampoco lograron afianzar los tímidos signos de recuperación que mostraron en algunos momentos y concluyeron la jornada con perdidas superiores al 5%.
En América Latina el índice Ibovespa de la Bolsa de Sao Paulo perdió un 3,85 por ciento y en el mercado bonaerense el índice Merval cedió un 1,82 por ciento.
Plan de rescate
El FMI señaló en su informe semestral que el plan de rescate aprobado días atrás por el Gobierno de EE.UU. ayudará a estabilizar los mercados del país, pero tendrá que pasar "un tiempo considerable" hasta que eso ocurra y constató que parece "cada vez más probable" que el país entre en recesión.
Datos recientes han reflejado un descenso de la actividad en el sector manufacturero y de los servicios, una fuerte caída del empleo el mes pasado y también un retroceso en las ventas minoristas, a la vez que los consumidores tienen más problemas para acceder a créditos con qué financiar sus compras.
La Asociación Nacional de Agentes de Bienes Raíces informó hoy de que las ventas pendientes de casas (aquellas en las que se ha suscrito un contrato de venta pero no se ha completado la transacción) aumentaron un 7,4% en agosto, frente al descenso del 1,2% que se esperaba y al retroceso del 2,7% que se registró en julio.
Sin embargo, esa mejoría tampoco animó hoy a los inversores de Wall Street ni logró calmar la volatilidad que reinaba en el mercado.
Las cuentas trimestrales que han difundido en los últimos días Bank of America y el fabricante de aluminio Alcoa, en el inicio de la oleada periódica de resultados empresariales, tampoco han ayudado a elevar la confianza en el mercado bursátil, según los analistas.
Esa entidad bancaria, considerada como una de las más sólidas en estos momentos, ganó en el último trimestre un 68,1% menos que en igual periodo del ejercicio anterior, mientras que el beneficio trimestral de Alcoa bajó un 51,7%, informaron esta semana.
En su peor pronóstico en años, el Fondo Monetario Internacional (FMI) declaró que la economía mundial se dirige a una caída de proporciones mayores, en momentos en que Estados Unidos y Europa ya están en, o al borde, de una recesión.
El nuevo economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, dijo que la medida conjunta era un paso en la dirección correcta, pero agregó que se necesitarán nuevos movimientos a medida que la economía se desacelera. "Cincuenta puntos básicos no son nada", afirmó Blanchard en una conferencia de prensa. Sin embargo, indicó que la política monetaria era sólo parte de la respuesta, y sostuvo que se necesitarán nuevas acciones para estimular los mercados crediticios.
"Se necesita más, particularmente en Europa", explicó el economista. En una entrevista Blanchard expresó que la serie de problemas de las últimas semanas convenció a los encargados de establecer la política monetaria que es tiempo de trabajar en conjunto para encontrar una forma de superar la crisis, que ya se ha prolongado por 14 meses.
Blanchard agregó que "lo absolutamente esencial para resolver la crisis financiera es la percepción del público y los mercados de que existe un plan coherente".
Blanchard declaró que hay pocas posibilidades de que ocurra una depresión en la economía global, siempre y cuando los líderes adopten rápidamente políticas para enfrentar los problemas en los mercados.
"Si se ponen en marcha las políticas adecuadas, entonces la probabilidad de una gran depresión es muy pequeña", señaló. De acuerdo con el economista, los líderes en Europa están experimentando "algunas dificultades" para acordar la mejor estrategia, pero la situación en los mercados financieros los está obligando a actuar más rápido. "Si tienen éxito, el riesgo de una gran depresión es casi nulo", sostuvo.