El juez ha decretado el ingreso inmediato en prisión de Bernard Madoff después de que este se declarara culpable de los once delitos relacionados con estafa y lavado de fondos que se le imputan por el fraude que él mismo confesó haber orquestado y por los que podría ser condenado a 150 años de cárcel. Será precisamente en prisión donde tenga que aguardar la sentencia. "No tengo palabras para expresar lo mucho que siento lo que he hecho", ha dicho Madoff ante el juez, después de que su llegada al tribunal haya sido seguida por las televisiones y medios digitales con todo lujo de detalles.
El financiero estadounidense acude al tribunal de Manhattan, donde podría ser condenado a cadena pepetua.- (REUTERS)
Madoff se ha declarado culpable de todos los delitos que la Fiscalía le imputó el martes pasado, fraude con acciones, fraude en asesoría financiera, fraude en transferencias bancarias, fraude postal, perjurio, falto testimonio, dar información falsa a la SEC, robo de fondos de inversión de sus trabajadores y tres delitos de blanqueo de dinero. Había sido detenido el 11 de diciembre tras confesar a sus hijos el multimillonario fraude perpetrado a través de un esquema Ponzi que causó pérdidas de al menos 50.000 millones de dólares a sus clientes, que han sido estimados por los despachos de abogados que representan a las víctimas en tres millones de personas.
El juez Denny Chin ha decidido Madoff no estará por más tiempo en libertad bajo fianza en la que ha estado en los últimos tres meses, así que el financiero tendrá que esperar en la cárcel su sentencia, prevista para el próximo 16 de junio.
La estafa se gestó a principios de los 90
Durante cerca de una hora y media que ha durado la vista judicial, en la que también han intervenido algunas de las víctimas de la multimillonaria estafa orquestada por el estadounidense, éste ha afirmado sentir lo que había hecho y ha tratado de quitar cualquier responsabilidad a sus familiares.
Según él mismo ha relatado, la estafa se gestó a comienzos de los años 90 en respuesta a un momento de recesión, cuando muchos inversores le pidieron asesoría. Según testigos presenciales, aunque durante su declaración no se ha dirigido directamente a las decenas de víctimas que acudieron a la vista, Madoff sí ha dicho ser consciente de que ha hecho un daño terrible a mucha gente.
Chaleco antibalas para ir al juzgado
"Lo siento mucho y estoy profundamente arrepentido", ha asegurado Madoff, quien ha defendido que su intención inicial fue mantener la falsa estructura financiera durante un tiempo y luego desmantelarla. Sin embargo, "progresivamente fui asumiendo más riesgos", ha reconocido.
Finalmente Madoff ha pasado casi veinte años captando más y más fondos para pagar los intereses que se iba comprometiendo a obtener de supuestas inversiones bursátiles. "Este día tenía que llegar", ha reconocido el hombre de 70 años, que ha acudido a la corte casi tres horas antes de la hora a la que estaba citado y con un chaleco antibalas, como ya hiciera en la vez anterior.
Exculpa a su familia
Con todos los fondos captados, de los que hasta el momento sólo se han podido recuperar cerca de mil millones, también habría estado manteniendo su altísimo nivel de vida. Durante la vista el neoyorquino ha insistido en exculpar a sus hijos, hermano y allegados, que trabajaban en lo que él dice que eran negocios paralelos "legales y rentables", y ha tratado de asumir toda la responsabilidad.
"Agradezco esta oportunidad de explicar públicamente mis delitos, de los que estoy profundamente avergonzado", ha dicho Madoff, según lo relatado por testigos presenciales a diferentes medios de comunicación y que acudieron a una vista en la que estaba prohibido entrar con cualquier tipo de reproductor y grabador electrónico.