El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha criticado que cada reforma de la Unión Europea para respaldar España es "contestada por los mercados con una bofetada en seco" y, tras salir de la IV Reunión del Grupo de reflexión sobre el futuro de Europa, ha reincidido en la necesidad de que el Banco Central Europeo (BCE) compre deuda soberana española.
García-Margallo ha asegurado en Palma que "los fundamentos de la economía española son extraordinariamente sólidos" y ha reincidido en que "no hace falta intervención". Así ha señalado que "alguien tiene que apostar por el euro" y "en estos momentos" tiene que ser el BCE.
En este sentido, ha explicado que la reunión del conocido como grupo Berlín tenía como objetivo hablar de la "coordinación de las políticas exteriores" e ir con una "voz única".
Asimismo, ha recalcado que España debe "tener el peso que nos merecemos" en el contexto internacional, a la hora de "intervenir en las crisis de oriente medio" o respecto a "la situación en Siria".
No Margallo, bofetadas es lo que os mereceis y, de momento, no habeis recibido ninguna. Pero seguid así.....
Y tu tambien ignorante ? Ministro toma nota que os quedan muchas bofetadas por recibir mentirosos !! y lo pagamos el pueblo, inutiles !!
Ojalá llegue pronto la intervención, a ver si se les quita a estos la prepotencia y les bajan los humos. Lo bueno de esta situación es que si están muy apurados igual se olvidan de destruir las conquistas sociales de Zapatero
¿ Y la "entrañable" amiga de Rajoy, Angela Merkel ? Él, que se las prometía tan felices con su derechona amiga y lo ha dejado en la estacada. Mientras Alemania recogiendo los frutos de las especulaciones financieras.
A los ciudadanos de un país como el nuestro, que como consecuencia de cuarenta años de dictadura franquista, viajamos en el furgón de cola del tren europeo, un día nos llegó la democracia. Para la mayoría de nosotros no solo supuso un logro político y la llegada de las Libertades (con mayúscula), sino muchas mas cosas en lo colectivo y en lo personal. El mayor de esos cambios fue, que la mayoría de los españoles vimos llegar el progreso, llegamos al coche, a la casa propia, a los estudios universitarios de nuestros hijos, etc, y a sentirnos alguien en el mundo como país. Pero sobre todo el paso de los años en democracia y esos logros, nos hizo pensar que todos éramos ya clase media. Vivíamos mejor que nuestros padres y por supuesto que nuestros abuelos, y la capacidad de consumo nos hizo pensar que teníamos el control de nuestra forma de vida, y eso nos convenció de pertenecer a la nueva clase media española. Pero los que de no tener nada, habían pasado a propietarios del coche y de la casa, de pronto sin darse cuenta, estaban fuera de su realidad. Éramos clase trabajadora que había progresado, pero no éramos, como muchos creían, la nueva clase media. Seguíamos siendo clase trabajadora, sin percibirlo.Hoy en la situación que vivimos los españoles y españolas, no parece descabellado pensar, que tras ese auto convencimiento de cambio de clase social existía una estrategia neoliberal: el hacernos olvidar cuales eran nuestros intereses, y eso nos ha llevado a apoyar políticas que nos perjudicaban, perdiendo así la conciencia de clase. No nos sentíamos explotados por el capitalismo, cuando nos explotaba, pero si nos hacían sentirnos amenazados por los que veíamos más pobres que nosotros. Nos hicieron olvidarnos de la existencia de las diferencias sociales, de que existen desigualdades, y ello nos ha hecho perder la perspectiva de cuál es nuestro lugar como lo que éramos: trabajadores. Mira tú por dónde, los que representan a quienes nos hicieron pensar que éramos lo que no éramos, o sea, Rajoy y los suyos, se han empeñado en hacernos recordarlo con el método didáctico de la derecha de toda la vida: la letra con sangre entra. Porque la situación que hoy tenemos puede ser calificada por cada cual como quiera, pero nadie puede negar que es sangrante.
ATLAS - 21-07-2012
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha señalado en Palma de Mallorca que él "nunca ha creído que España necesite un rescate" y ha criticado a "algunos especuladores" por tratar de trasladar una falsa mala imagen de España.