Jueves, 31/5/2012 01:10
El presidente de EEUU, Barack Obama, afirmó que se empiezan a ver "señales de progreso" en la economía, aunque advirtió de que superar la crisis llevará "mucho tiempo" y será necesaria la colaboración de todos.
Obama hablaba así al comienzo de una rueda de prensa televisada en horario de máxima audiencia, la segunda que concede en sus dos meses de mandato, y en la que pretende comunicar al público directamente su mensaje económico.
En una declaración antes de responder a las preguntas de los medios, el mandatario aseguró que EEUU se recuperará de esta crisis.
"Va a hacer falta tiempo y paciencia" pero "cuando trabajamos juntos es cuando tenemos éxito", afirmó.
Las críticas: aumento del déficit
El gobernante pasó revista a las medidas económicas que ha propuesto desde su llegada a la Casa Blanca, el pasado 20 de enero, entre ellas un plan de estímulo económico de 787.000 millones de dólares y un presupuesto de 3,6 billones de dólares.
El presupuesto ha recibido duras críticas de la oposición republicana e incluso de algunos demócratas moderados, en especial después de que el brazo auditor del Congreso el pasado viernes denunciara que esa propuesta aumentará el déficit fiscal a 1,845 billones de dólares este año y a más de nueve billones en una década.
A este respecto, el presidente estadounidense defendió su propuesta presupuestaria y aseguró que "la mejor manera de reducir el déficit es con un presupuesto que nos lleve al crecimiento económico", como a su juicio haría su proyecto.
Según dijo, "este presupuesto es inseparable de la recuperación económica".
El presidente estadounidense ha prometido reducir a la mitad el déficit presupuestario, que se calculaba en 1,2 billones de dólares en enero, en el plazo de cuatro años.
Obama considera que el presupuesto permitirá "invertir en energías renovables, crear nuevos empleos, nuevos negocios y depender menos del petróleo extranjero".
Evitar otra crisis
"El presupuesto que he enviado al Congreso sustentará la recuperación de nuestra economía sobre cimientos más sólidos, de manera que no tengamos que enfrentarnos a otra crisis como ésta en diez o 20 años", sostuvo.
La propuesta presupuestaria de la Casa Blanca pone el hincapié en el fomento de la educación y una reforma del sistema sanitario, reformas que, en su opinión, permitirán "sentar las bases de una prosperidad segura y duradera".
"Al fin y al cabo, la mejor manera de recortar el déficit a largo plazo no es manteniendo las mismas políticas de siempre, de deuda masiva y poca prosperidad. Es con un presupuesto que nos permita pasar de la era del gasto y los préstamos, a la era de los ahorros y la inversión".
A preguntas de los periodistas, Obama justificó la necesidad de la Reserva Federal y el Tesoro de contar con más autoridad para intervenir a otras empresas financieras.
Según dijo, las autoridades pueden ahora mismo asumir la gestión de un banco, pero no de una empresa aseguradora como AIG, lo que ha dado como resultado situaciones "sin control", como el pago de bonificaciones millonarias a los directivos de esta firma.
"Tenemos que poder asumir el control de cualquier entidad susceptible de poner en peligro la estabilidad del sistema financiero", concluyó Obama.
El presidente estadounidense se reunirá el próximo viernes con cerca de una decena de presidentes ejecutivos de los principales bancos estadounidenses, incluyendo a los de JPMorgan, Goldman Sachs y Citigroup, según informaron ayer fuentes cercanas a las negociaciones, que detallaron que el objetivo del demócrata es acordar una postura común y facilitar la recuperación económica.
El encuentro se va a llevar a cabo unos días después de que el Departamento del Tesoro revelase los detalles sobre el plan de 1 billón de dólares que ha puesto en marcha la nueva administración para limpiar de activos tóxicos de las entidades financieras, según fuentes que hablaron en condición de anonimato ya que la Casa Blanca todavía no ha anunciado la reunión.
"El presidente Obama (...) repetirá su convicción de que volver a encarrilar a la economía requiere del entendimiento de que cada cual debe mirar más allá de sus intereses a corto plazo y acordar una serie de obligaciones para que Estados Unidos salga de la crisis económica", reveló una de las fuentes.
Por su parte, las entidades financieras han mostrado su preocupación por las restricciones que derivan de la ayuda gubernamental. En ese sentido, el banco Goldman Sachs está preparado para devolver al Gobierno 10.000 millones de dólares (7.412 millones de euros) del Programa de Alivio de Activos Problemáticos (TARP), tan pronto como se lo permitan los reguladores.
El presidente estadounidense, Barack Obama, durante una rueda de prensa en la Casa Blanca centrada en la recuperación económica