Viernes, 10/2/2012 10:38
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se ha apuntado a las tesis más pesimistas y ha pronosticado hoy una caída del 0,9% del Producto Interior Bruto (PIB) español en 2009, al tiempo que ha dado por terminado el período de "fuerte expansión" de los últimos 14 años. Para el próximo año, el Gobierno mantiene sus cálculos de crecer un 1%, aunque el secretario de Estado de Economía, David Vegara, ya ha reconocido que habrá que revisar esta cifra.
La organización ha revisado así sus previsiones para la economía española, ya que el pasado junio pronosticó un crecimiento del 1,1% para 2009. Aún así, calcula que España recuperará la senda del crecimiento levemente en 2010 con un aumento del 0,8%. Pero no será gratuito. Por el camino, el paro aumentará de una media del 10,9% en 2008 al 14,2% en 2009 y al 14,8% en el año siguiente, según el estudio publicado hoy en París. En este punto, hay que recordar que la economía española necesita crecer en torno al 3% para crear empleo. En cuanto a la inflación, la organización calcula que se moderará y bajará al 1,8% en el próximo ejercicio, en cifras medias armonizadas.
La OCDE califica de "profunda" la ralentización de la economía española, aunque destaca que el sector financiero, a pesar de su exposición a la construcción, está "bien armado" para resistir a la contracción de la actividad económica. El informe también señala que la rápida expansión de la enseñanza superior desde hace dos décadas permite prever "amplias posibilidades de mejora futura del bienestar económico".
"Primordial" reformas estructurales
En este sentido, los autores del estudio recomiendan como "tarea primordial" en España la puesta en marcha de reformas estructurales que permitan movilizar mejor el potencial existente y "explotar nuevas fuentes de crecimiento".
El rosario de revisiones a la baja de las previsiones de crecimiento, tendencia de la que el Gobierno no es ajeno aunque mantiene por ahora la proyección de crecer un 1% 2009 en la que se han basado los presupuestos, ha llegado hoy al Congreso.
De hecho, los presupuestos han vuelto a protagonizar hoy la sesión de control en el Congreso. El mismo día en que se ha confirmado un retroceso de la economía del 0.2% en el tercer trimestre y la subida del desempleo a un ritmo del 0,8%, el líder del PP, Mariano Rajoy, ha pedido al Gobierno que retire unas cuentas públicas que son "irreales", "increibles" y "desfasadas" y ha acusado al presidente José Luis Rodríguez Zapatero de "confundir la realidad mundial con la española", que en su opinión presenta otros problemas como el paro, la caída del crecimiento y la pérdida de competitividad. Zapatero ha defendido que los Presupuestos mantienen dos objetivos, el impulso productivo y de las políticas sociales.
"Se mantienen estos objetivos más allá de las previsiones de crecimiento", ha respondido a Rajoy el jefe del Ejecutivo, quien ha insistido en la necesidad de llevar a cabo políticas coordinadas con el resto de países. "Los Presupuestos son un nuevo capítulo en el cúmulo de despropósitos con el que trata la crisis", ha señalado Rajoy, para quien el Ejecutivo sólo "pone parches" y hace una política de "aquí te pillo, aquí te mato" sin hacer reformas.
Austeridad en las cuentas
El debate sobre la conveniencia de las cuentas públicas lo ha retomado el diputado popular Miguel Arias Cañete, que ha preguntado a Solbes si considera que el Gobierno es austero, a lo que el vicepresidente económico, Pedro Solbes ha respondido con un lacónico "sí". Arias Cañete ha censurado además al Ejecutivo por no atreverse a poner en marcha medidas de choque contra la crisis ha calificado los presupuestos de "carentes de credibildad" e "inalcanzables", , mientras que Solbes ha recordado que el gasto corriente creció más durante los años de gobierno del PP que durante el periodo socialista. "El contexto es difícil; estábamos mejor antes y estamos peor ahora, pero la economía española se mueve en una estructura que no nos corresponde sólo a nosotros", ha añadido.
La portavoz del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, se ha enfrentado a la vicepresidenta, Maria Teresa Fernández de la Vega a costa de las políticas económicas y sociales. "¿Para quién gobiernan?", ha preguntado la diputada del PP tras subrayar que la tasa de paro afecta más a las mujeres y a los jóvenes y hay 600.000 familias con algún miembro en desempleo.
De la Vega ha pedido a la portavoz popular que dejen el "furgón de cola". "Suban a la locomotora de la historia, que la perdimos hace 60 años y ahora no lo vamos a perder", ha afirmado la vicepresidenta.