Finales de los ochenta. Alan Greespan, el que fuera presidente de la todopoderosa Reserva Federal estadounidense, el equivalente del Banco Central Europeo, se dirige a los congresistas de su país. "Si les he parecido claro, les dice, han debido malinpretar mis palabras". Greenspan creía que, por su cargo, debía usar un lenguaje opaco, encriptado casi. Y el ejemplo ha cundido en sus colegas de otros bancos centrales, como Jean Claude Trichet, que en sus intervenciones no se caracteriza precisamente por su claridad y concisión. Sus palabras sobre futuros movimientos de los tipos de interés son seguidas con lupa y Trichet se ha inventado un léxico propio que los más versados en su lenguaje han aprendido a interpretar.
Por ejemplo, si utiliza las palabras "fuerte vigilancia sobre la inflación" se puede traducir por 'subirán los tipos el próximo mes'. Los que llevan la cuenta aseguran que esta máxima se ha cumplido casi todas las veces que el banco ha subido los tipos. Hay otras frases clave: "politíca monetaria acomodaticia" o "seguimos muy de cerca los acontecimientos"; en este caso los aumentos de tipos suelen esperar. Esta vez, Trichet ha pronunciado el temido "fuerte vigilancia". En julio, si se cumple la norma, subirán los tipos de interés.
Yo pondría de director del Banco Central Europeo al castañero que está cerca de la puerta del Banco y seguro que sabe mas que esta gentuza que no se sabe como llegaron a esta categoría, tenhgan en cuenta que todos los asuntos financieros que tocan éstos señores son asuntos llamados al fracaso.
la lastima es que solo tienen el coraje de predecir lo de dentro de pocas semanas, en cambio lo previsible bajo un analisi desde el sentido comun y un poco de visu, nadie quiere ponerselo a la boca para no alarmar. Sin duda las cosas estan mal no porque lo diga uno u otro sino porque lo estan
Señores, no se equivoquen, desde que tenemos el euro y para nuestra desgracia, España siempre ha caminado económicamente con el paso cambiado en Europa, cuando Alemania y Francia estaban estancadas y con un paro muy alto, España crecia al 4%, y ahora, que Alemania y Francia vuelven a crecer a buen ritmo, España está en estanflacción (estancamiento e inflacción juntas). Así que la política del BCE siempre nos produce problemas, cuando bajó los tipos fomentó la burbuja inmobiliaria, y ahora, que los sube nos va a impedir despegar.
No les queda ya léxico ni vergüenza a estos "gurús". Ni Trichet, A. Gresban (EE.UU), FMI, Bancos y etc. no saben, no contestan. Su política del todo vale nos lleva irremisiblemente al abismo económico. Donde los de siempre son los que recogen los beneficios mundiales cada vez más concentrados y en manos de unos pocos.
100 euros me ga subido la hipoteca, mi salario congelado ya hace 3 años. Gracias señor trichet por pensar en españa, espero que le dure poco el cargo.