Primero fue el nuevo presidente del Instituto de Empresa Familiar y presidente de Mango, Isak Andic, quien este lunes reclamaba que los nuevos funcionarios tengan remuneraciones variables y una "estabilidad laboral similar a la de la empresa privada", en aras de la eficacia y rentabilidad. Eso sí, Andic ha recalcado que defiende estas medidas para los funcionarios que se vayan incorporando, no a los que ya forman parte de la Administración para no perder derechos adquiridos.
ENCUESTA - 2010-10-25 - (1069 votos)
La CEOE recoge el guante y ve con buenos ojos que los nuevos funcionarios ganen según su productividad, como ha reconocido hoy su secretario general, José María Lacasa. "Todos estaremos de acuerdo en que todo lo que sean medidas para mejorar la productividad, no sólo en la función pública sino también en el sector privado, es muy positivo para la economía y para la creación de empleo", ha indicado.
Rechazo de los políticos
En la misma línea, desde el Congreso de los Diputados tanto el PP como el PSOE han mostrado su rechazo. En opinión de José Antonio Alonso y de Soraya Sáenz de Santamaría, esta posibilidad no cabe en la función pública, dada que la estabilidad laboral de los funcionarios es necesaria para garantizar su "independencia" en el desempeño de una "importantísima tarea" al servicio del interés general.
Sáenz de Santamaría sí se ha mostrado a favor de "reordenar" el sector público para evitar duplicidades administrativas y la "inflación de cargos públicos elegidos a dedo". Por su parte, José Antonio Alonso ha remarcado que la estructura de la función pública en España se remite al siglo XIX y para permitir la "importantísima labor" que desempeñan los funcionarios deben mantener el "nivel de inmovilidad" que mantienen actualmente.
Los funcionarios, dispuestos a que se evalúe su trabajo
La contestación de los sindicatos de funcionarios no se ha hecho esperar; CSI-CSIF afirma que los funcionarios están "dispuestos y encantados" de pactar con la Administración central criterios "objetivos" para evaluar el desempeño del trabajo del colectivo. Respecto a que los nuevos empleados públicos también puedan ser despedidos como los de la empresa privada, el secretario nacional de CSI-CSIF, Miguel Borra, ha recordado que la estabilidad en el sector público pretende eliminar la "arbitrariedad" en la Administración y evitar el "clientelismo". "Es una forma de evitar que se vincule el empleo público al color del Gobierno de turno".
¿Manuel , hará falta una función pública? ¿Sólo para pegar sablazos a los ciudadanos, que del resto ya se encargan "los listos" (empresarios)?
Lo que no podemos seguir funcionando como en el siglo XIX, la ley de la función pública tuvo su razon de ser en esos momentos, actualmente hay que cambiarla porque no es de recibo que la administración pública tenga una deuda contraida con los proveedores y no les pague y estos empresarios se vean en la obligación de despedir trabajadores y sin embargo muchos funcionarios estén continuamente de baja y entre todos estemos pagando esos sueldos o el comentario típico no te des prisa en hacer ese trabajo que si no tenemos que trabajar más, no hay que olvidarse de que muchos que están actualmente en los consejos de administración de la empresa privada provienen del sector público y sabe como funciona esto. Si la medida que toma debe ser con todos los funcionarios sin tener en cuenta la antiguiedad ya que son estos precisamente los que menos cumplen con el trabajo. Es necesario cambiar la ley de la función pública y la tendrá que cambiar si o si el próximo gobierno que entre da igual que sea el psoe o el pp.
Los Empresarios preparan su desembarco , en el mundo de los funcionarios. Pá arreglarlos. (Creen que les basta con hacerse con cuatro lechuguinos). Para hacer campanear a todos los demás
Las mismas organizaciones empresariales que maman de la vaca pública, piden gestionar además las reclamaciones por las obras mal hechas, y los perjuicios ocasionados... (¡Concedido! . Pá que no venga el Cocón)
Organizaciones Empresariales plantean ser los ejecutantes de las transacciones todas de lo público. Y que los Ayuntamientos sirvan únicamente para dotarles de suculentas subvenciones