El Índice de Precios de Consumo (IPC) subió un 0,3% en septiembre, con lo que en lo que va de año registra un aumento del 1,4%, y la inflación interanual baja una décima, hasta el 2,9%, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
La inflación subyacente -sin alimentos no elaborados ni productos energéticos- se mantuvo en septiembre en tasa interanual en el 2,8%.
En los últimos doce meses los sectores que más han subido han sido la enseñanza un 5%; alimentos y bebidas no alcohólicas un 4,4%; hoteles, cafés y restaurantes, un 4%; y vestido y calzado un 3,9%. Por productos, el pollo ha subido en el último año un 14,5% y las frutas frescas un 13%.
El INE señala que los aumentos en los productos hortícolas, asociado a la subida de precios de combustibles, así como de libros y artículos escolares para el comienzo de curso, contribuyeron al aumento de la inflación.
NOTABLE SUBIDA DE LOS ALLIMENTOS FRESCOS
Sin duda los alimentos frescos son los que mayor incremento de precio han experimentado. Para el Secretario de Estado de Economía, Luis de Guidos, el motivo puede estar en la ola de calor sufrida a lo largo del verano, por lo que espera un descenso notable de precios en la medida en que la situación meteorológica mejore.
El ministro de Economía, Rodrigo Rato, acoge con escepticismo estos resultados ya que "colocan a España cada vez más cerca de Europa". Rato asegura que estos datos indican que la inflación en España se está moderando, mientras que el diferencial de crecimiento aumenta, por lo que cree "que es un buen equilibrio para el futuro".
Todo lo contrario opina el socialista Jesús Caldera, que no ve con buenos ojos los resultados del IPC. Caldera insiste en que los españoles están pagando un nuevo impuesto con la subida de lo precios por encima de sus salarios, y que ante tal situación "el Gobierno no hace nada"