José Luis Olivas ha presentado esta tarde su dimisión como presidente de Bancaja y de su fundación ante el consejo de administración de la entidad, con un discurso en el que ha querido "dejar claro" que su objetivo siempre ha sido defender los intereses de Bancaja y su grupo y así lo ha hecho "hasta el último día. A pesar de la incomprensión que han generado algunas de las decisiones en los últimos años", ha agregado.
En el discurso que Olivas ha dirigido al consejo de administración ha señalado que como "presidente no ejecutivo" de la entidad ha estado más de ocho años con el objetivo de "servir a la misma con la mayor lealtad, dedicación y desinterés personal, pensando siempre que al hacerlo estaba también, de alguna forma, sirviendo a los intereses de la Comunidad Valenciana". Asimismo, ha querido "pedir disculpas por todos los errores que haya podido cometer" en estos ocho años.
Por otro lado, se ha mostrado "consciente" de que en este tiempo han ocurrido "cosas difíciles de explicar y de entender en este momento" y ha señalado que no hay que olvidar que se ha pasado de una larga época de gran crecimiento económico, a otra en la que sufrimos "la crisis económica más grave probablemente desde los años cuarenta". Este nuevo periodo ha llevado al "mayor proceso de reordenación del sistema financiero de nuestra historia, especialmente en el sector de las Cajas de Ahorros".
Olivas ha destacado que Bancaja "no ha quedado al margen de todo este proceso sectorial"; de hecho, "salvo dos pequeñas entidades, ninguna de las cajas de ahorros de las casi cincuenta que hace tres años constituíamos la CECA se ha mantenido al margen, desapareciendo la mayoría de ellas y transformándose en bancos todas las demás".
En este sentido, ha apuntado que a Bancaja se le "invitó" a participar en el SIP con Caja Madrid. Para este proceso, ha recordado que se contrató a la firma Deloitte, que era la entidad que auditaba a Bancaja y a Caja Madrid desde hacía varios años y se utilizó "toda la información disponible, incluyendo las auditorías y las inspecciones del Banco de España, incluso las que estaban abiertas en ese momento y que se cerraron durante el proceso. Una vez obtenida la valoración relativa, se llevó a cabo el proceso de revisión ''due dilligence''. Tras esto, se encargó a Analistas Financieros Internacionales (AFI) que determinara las cuotas de participación de la caja.
Olivas ha subrayado que la situación económica y financiera está siendo para todo el sector "más negativa y complicada" de lo que se preveía, lo que provoca que las exigencias en cuanto a dotaciones y saneamientos sea cada vez mayor, así como los requerimientos de capital en el sector.
El Banco de Valencia
Olivas ha realizado una "mención aparte" del Banco de Valencia, del que ha destacado que se ocupó "personalmente" de la negociación para su integración en el Banco Financiero y de Ahorros (BFA). En este sentido, ha dicho que defendió que la entidad "siguiera manteniendo cierta autonomía e independencia", dentro de la disciplina del grupo, y "respetando siempre sus raíces valencianas". "El resto de la historia reciente del Banco de Valencia, es conocida por todos y me abstengo de comentarla, aunque lamento profundamente lo ocurrido", ha agregado.
si señor, hay valor para pedir disculpas. ¿tiene el mismo valor para no llevarse ni un euro por irse, o es que le conviene irse por lo que se va a llevar?.
Las disculpas se piden desde la prisión, amigo; no te hagas ahora el cordero cuando durante tantos años has sido el lobo.
YA. ¿Y cuánta pasta gansa se ha llevado usted, Sr. Presidente de Bancaja? Venga, hombre, no nos tome más el pelo.
Que devuelva la pasta que se ha llevado; que se juzgue su gestión favoreciendo los intereses de determinadas personas y entidades vinculadas al PP y al propio PP y después hablaremos de disculpas.
PRIMERO devuelve las olivas y los olivos con tierras ajenas. LUEGO ya hablaremos del perdon de la penitencia; dos o tres rezos
José José Olivas, presidente de Bancaja.