Jueves, 31/5/2012 00:09
Tiempo de crisis e intentos por salir de ella. El último viene de la mano de la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía, Elena Salgado, que ha aprovechado su participación en la clausura del Círculo de Economía en la localidad barcelonesa de Sitges, para señalar algunas líneas de acción deseables en el sistema financiero español.
En este sentido, Salgado ha instado este sábado al sistema financiero a "reforzarse en el medio plazo" y a redimensionarse para ajustar la capacidad que alcanzó durante la bonanza y que ahora "resulta excesiva". Asimismo, la vicepresidenta segunda ha afirmado que el Gobierno prepara "más estímulos fiscales, aunque muy selectivos" y ha defendido "el estado autonómico" como factor de crecimiento económico.
Esto es lo que la ministra de Economía ha defendido en la XXV Reunión del Círculo de Economía, en su primera visita a Cataluña desde que asumió el cargo. En su discurso, Salgado ha querido destacar que, en cualquier caso, son las propias entidades las que deben decidir "los pasos a tomar" para conseguir ese refuerzo del sistema económico español.
Asimismo, la vicepresidenta segunda ha hecho especial hincapié en la necesidad de que se estabilice el sector financiero para normalizar el flujo de crédito a ciudadanos y empresas. Ha abogado por "redimensionar los sectores que se han expandido en los últimos años y que en, este momento, tienen un exceso de capacidad, empezando por el sector financiero, un sector que -a escala internacional- ha estado en el origen de la crisis y no ha guardado relación con el crecimiento de la economía real".
Necesidad de una reestructuración
Atendiendo al caso español, según la ministra, la supervisión y la regulación "han funcionado razonablemente bien". No obstante, se ha producido un aumento del endeudamiento "que no es sostenible", por lo que "se requiere un proceso ordenado de reestructuración". En este sentido, Salgado explicó que el nuevo fondo de reestructuración de entidades financieras no es algo fijado, ya que todavía se debate entre los grupos parlamentarios para buscar el consenso, y agregó que debe servir para "actuar de manera rápida y selectiva cuando sea necesario".
Esta medida es el último recurso si fallan las decisiones que adopten las propias entidades y si el fondo de garantía de depósitos no es suficiente. En ese caso, buscará minimizar "el coste para el contribuyente" y no generar "distorsiones importantes en el funcionamiento del mercado", repasó Salgado. El nuevo sistema estará "condicionado a una reestructuración profunda de la entidad".
La ministra ha recalcado que el objetivo es que cuando se inicie la recuperación económica, las entidades financieras estén "en disposición de satisfacer el incremento de la demanda de crédito y realizar nuevas inversiones".
Incentivos "muy selectivos"
Por otro lado, la ministra de Economía ha señalado que el Gobierno tiene pensada la puesta en marcha de "más estímulos fiscales, aunque muy selectivos", orientados a la salida de la crisis y a un nuevo modelo de crecimiento "más equilibrado y sostenible, pero también más intenso".
La ministra se ha mostrado autocrítica reconociendo que "algo se ha hecho mal" si tras inyectar crédito al sistema financiero, el crédito no llega todavía a las pymes. Asimismo, Salgado ha hecho alusión al debate sobre la energía nuclear asegurando que España "no puede prescindir" de ese tipo de energía. No obstante, ha señalado, el Gobierno está pensando en el futuro, "de manera pausada", con energías más sostenibles y de la forma que permita que la actividad económica "no sufra con el cambio". "España apuesta por las energías renovables, y esta apuesta exige esfuerzos en esa dirección, aunque en el corto plazo pueda haber un coste adicional", ha concluido.
En cuanto a la propuesta planteada por el líder del PP, Mariano Rajoy, de eliminar duplicidades que frenan el crecimiento económico, la ministra ha defendido que "el estado autonómico ha sido un factor muy importante para el crecimiento de España en los últimos años" y que la crisis actual "tiene poco que ver con ese Estado compuesto". "Donde otros ven amenazas, nosotros vemos oportunidades", ha señalado. Y ha concluido diciendo que "las barreras artificiales y en muchas ocasiones caprichosas que crea la proliferación de normas y regulaciones autonómicas no pueden ser un freno a la recuperación económica".