El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, no aceptará que General Motors plantee más recortes de empleo en Figueruelas que los pactados con Magna, después de que la multinacional estadounidense diera marcha atrás a sus planes para vender Opel al fabricante de componentes canadiense.
Sebastián, que ha realizado este miércoles una visita a la planta de Airbus en Illescas (Toledo), ha asegurado que el acuerdo con Magna, que contemplaba 900 bajas en Figueruelas, "es un acuerdo de mínimos". "A partir de ahí podemos seguir hablando, pero nunca por debajo de ese acuerdo".
El ministro ha señalado que Opel vuelve a estar donde estaba, "bajo el paraguas de General Motors". "Nos sentaremos a negociar con General Motors, pero no volveremos a la casilla de salida", ha apuntado Sebastián, quien afirma haber recibido "con sorpresa" la decisión de la multinacional de revocar la venta de Opel.
"Nadie se lo esperaba. Nosotros no nos lo esperábamos, Magna no se lo esperaba, nadie se esperaba esta decisión porque la decisión de General Motors era aparentemente muy meditada", ha dicho Sebastián, que ha emplazado al grupo estadounidense a confirmar si ésta es su decisión "definitiva".
El titular de Industria, a quien el presidente de Magna ha transmitido su agradecimiento a España, ha expuesto que la reestructuración de General Motors en Europa "es indispensable", y ha dejado entrever que los planes de la corporación "probablemente" no serán iguales que los de Magna.