La multinacional japonesa Sharp ha decidido no renovar el contrato de 110 trabajadores fijos discontinuos de su planta de Sant Cugat del Vallès (Barcelona), dedicada a la fabricación de televisores de pantalla plana de LCD, para adaptar la plantilla a la caída de la demanda.
Los trabajadores afectados entraron en Sharp con un contrato inicial de dos años prorrogable otros dos años más, aunque el descenso de la producción previsto para los próximos meses ha llevado a la multinacional a tomar la decisión de no renovar estos contratos, tal y como avanza hoy El Periódico.
La indemnización de los despidos también se pactó en el momento de la contratación y asciende a 33 días por año trabajado.
Tras estos despidos, la planta de Sharp en Sant Cugat tendrá una plantilla de 570 trabajadores fijos.