El temor a que la crisis financiera se extienda en Alemania ha llevado al Gobierno de Angela Merkel a ampliar por vez primera la garantía bancaria a todos los clientes privados. Poco antes, la jefa del Gobierno había declarado que los ciudadanos "no tienen que temer por sus ahorros", a la vez que aseguraba que se hará todo lo posible por responsabilizar personalmente a los culpables de la mala gestión en los bancos.