Un 61 por ciento de los vascos está en desacuerdo entre el pacto alcanzando entre PSE-EE y PP para dotar de estabilidad al nuevo gobierno presidido por Patxi López, frente a un 20 por ciento que se muestra de acuerdo, mientras que un 49 por ciento cuestiona la legitimidad de la nueva mayoría, frente al 34 por ciento que rechaza este cuestionamiento.
Según la encuesta, realizada a 1.200 personas de más de 18 años, entre el 18 de mayo y 5 de junio, el desacuerdo mayoritario con el pacto entre socialistas y populares destaca entre los nacionalistas (86%) y los electorados de la anterior mayoría (desde el 75% de EB al 92% de EA), además de los abstencionistas (60%).
El acuerdo, por su parte, destaca entre los no nacionalistas (33%) y los electorados del PP (74%), UPD (78%) y, en mucha menor medida, los socialistas (43%). Destaca, en este caso, la división del electorado socialista a favor (43%) y en contra (32%), así como la de los no nacionalistas (33% y 41%, respectivamente).
Los que niegan la legitimidad al nuevo gobierno socialista de Patxi López destacan entre los nacionalistas (73%) y los electorados de la anterior mayoría, además de los abstencionistas (47%). Por el contrario, los que la avalan están entre los no nacionalistas (52%), y los electorados socialistas (74%), populares (67%) y de UPD (56%).
División ante la posición del PNV
La opinión pública vasca se muestra dividida entre quienes está a favor (35%) o en contra (38%) de las actitudes expresadas por el PNV tras las últimas elecciones autonómicas en relación a la nueva mayoría. La mayoría se inclina por que el PNV practique una oposición responsable y constructiva (45%) o, incluso, por una colaboración puntual con el nuevo gobierno (23%), siendo algo en lo que coinciden nacionalistas (46%) y no nacionalistas (44%).
La mayoría de los vascos (58%), sobre todo, entre los nacionalistas (76%), los abstencionistas (65%) y los votantes de los partidos de la anterior mayoría se muestran muy o bastante insatisfechos con el resultado de las elecciones autonómicas del 1 de marzo. Frente a ellos, casi dos de cada cinco se manifiestan satisfechos (37%), sobre todo entre los no nacionalistas (52%) y los votantes socialistas (84%), populares (76%) y de UPD (56%).
Alianzas
Un 47% considera "improbable" la posibilidad de una nueva etapa en la política de alianzas entre los partidos políticos vascos, frente a un 38% que lo cree probable.
En cuanto a un posible pacto, a medio o largo plazo, entre PNV y PSE-EE, tanto para gobernar las instituciones como en lo que se refiere a grandes acuerdos en temas como el autogobierno, el final de la violencia y otros, un 50 por ciento se decanta por otorgar su apoyo a dicho escenario, mientras que se mantiene el rechazo minoritario del 25 por ciento.
Para casi dos de cada cinco encuestados, el PSE-EE ha sido el gran beneficiado (37%) de la exclusión electoral de la izquierda abertzale, seguido del PP para otro de cada cinco (21%). Por el contrario, el más perjudicado ha sido el PNV para dos de cada cinco (39%), siendo algo que destaca también entre los nacionalistas (47%) y los electorados del PNV (58%) y el PP (48%).
Huelga
Por otro lado, el 50% de los entrevistados se muestra contrario a la convocatoria de huelga general del pasado 21 de mayo, frente al 32 por ciento que la apoya. El apoyo sobresale entre los nacionalistas (46%) y los electorados de la izquierda abertzale (86%), Aralar (50%) y EA (46%).
Un 43% de los encuestados se declara nacionalista, frente a un 51% que se posiciona como no nacionalista. La definición no nacionalista es mayoritaria en todas las provincias (desde el mínimo del 48% guipuzcoano al máximo del 63% alavés, pasando por el 50% vizcaíno).
Autonomismo, federalismo e independentismo
Los vascos siguen divididos entre autonomismo, federalismo e independentismo. La gran mayoría de los vascos siguen oscilando entre la actual fórmula autonómica (40%) y un posible escenario federal (29%). El actual modelo autonómico sigue siendo la opción mayoritaria entre los electorados del PP (55%), UPD (67%) y el PSE-EE (70%) y, en general, de los no nacionalistas (57%).
El desarrollo del autogobierno según una fórmula federal, por su parte, es la opción de los votantes de EB (57%), pero con apoyos importantes en el PNV (45%) o Aralar (30%), al tiempo que concita un apoyo similar entre nacionalistas (31%) y no nacionalistas (26%).
Frente a estas fórmulas descentralizadoras e integracionistas, el independentismo de las fórmulas autodeterminista o confederal retrocede ligeramente para situarse en torno a una cuarta parte de los vascos (24%) y obtiene un apoyo casi unánime entre los votantes de la izquierda abertzale (92%) y mayoritario entre los de Aralar (60%), EA (58%) y los nacionalistas (45%), en general, pero dejando de ser la opción preferida del electorado del PNV (27%).
Cuanta ambiguedad, cuanta doble moral, los que en Bilbao son amigos en Madrid son el mal personificado, Patxi López sin programa de gobierno, un cambio cojonudo......eso si, actos y buen rollo con Zapatero a tope, estamos salvados.
El último estudio confirma que a Patxi López no le importa lo más mínimo lo que opine la ciudadanía vasca, lo único que le interesa es colgarse la medalla de primer lehendakari no nacionalista.
magnifica noticia,,ahora lo que falta saber es cuanto tiemo pasaran estos dos partidos antidemocraticos en el gobierno,yo confio que no lleguen ni a los 4 aunque ilegalicen tambien aralar,iniciativa internacionalista y anv.
Es conmovedor ver lo estrechos que se ponen los militantes y electores socialistas (si es que lo son y no simulan serlo), cuando saben perfectamente que su partido no tiene más que dos posibilidades de gobernar en Euskadi: pactando con el PP o sirviéndole los cafés al lehendakari del PNV y ocupando consejerías folclórico-decorativas, como en los 80 (la famosa dialéctica "jauna-morroi"). Eso es lo que hay, porque la fuerza electoral no da (ni va a dar) para más, majetes. O eso, o permanecer eternamente en la oposición tocándose los huevos, que parece una pulsión irresistible de muchos socialistas (ver casos Madrid y Valencia, entre otros).
España necesita una derecha. Con el PP, la jerarquia-actual es irracional e insostenible mantener un acuerdo conveniente para España; o se hace lo que ellos maquinan o hemos de sostener vocerios y soflamas a sus filas-fanáticas, que las tiene!!
En la imagen, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, recibiendo al lehendakari, Patxi López.