Los portavoces de los tres sindicatos que se han manifestado (SUP, UFP y CEP) denuncian que se sienten absolutamente desprotegidos y que los recortes en los salarios no ayudarán a solucionar la crisis.
En el complejo policial de Canillas de Madrid hoy había dos fotografías. Dentro se daba la bienvenida a los 1.178 nuevos policías de Madrid, pero a escasos metros de la delegada del gobierno, el director general del Cuerpo Nacional de Policía y la alcaldesa más de medio millar de policías se han concentrado hartos de la situación cada vez más precaria a la que se enfrentan. Los portavoces de los tres sindicatos que se han manifestado (SUP, UFP y CEP) denuncian que se sienten absolutamente desprotegidos y que los recortes en los salarios no ayudarán a solucionar la crisis.
En el acto el director general del Cuerpo Nacional de Policía pedía tener en cuenta el especial momento de conflictividad social y que las actuaciones de los nuevos agentes estén "regidas en todo momento por la profesionalidad, la proporcionalidad y por el ejercicio responsable" que el Estado ha depositado en ellos. Pero fuera denunciaban que trabajar es cada vez más dificil. Así lo ha explicado el portavoz de la Confederación Española de Policía, que lamenta que en esta coyuntura los agentes que están en la calle no puedan evitar estar más pendientes de cómo llegar a fin de mes que de realizar su trabajo. Algo que, dice, no es bueno para el Policía pero tampoco para los ciudadanos.
Los sindicatos policiales anuncian que se les ha acabado la paciencia y se sumarán a todas las protestas con el resto de funcionarios. Este jueves se reunen con los sindicatos generales para planificar el calendario de reivindicaciones.
Aunque se esperaba la asistencia del ministro del Interior, finalmente no ha acudido. A esa hora Jorge Fernández Díaz estaba en un acto de tráfico.