Jueves, 31/5/2012 02:27
El Ayuntamiento de Barcelona ha denunciado un informe que uno de cada diez trabajadores sociales de la ciudad condal ha sido agredido alguna vez. Los propios profesionales aseguran que cada vez son más los compañeros que cogen la baja por depresión.
En total se registraron cerca de una cuarentena de agresiones. El Ayuntamiento asegura que, en la mayoría de ocasiones, se trata de amenazas verbales o insultos pero en 16 casos los trabajadores sufrieron riesgo físico, bien por un golpe o bien porque el usuario les lanzó mobiliario del centro como mesas o sillas.
El número de agresiones se mantiene estable desde el 2005. Los sindicatos aseguran que la falta de recursos implica que los ciudadanos se sientan desatendidos y algunos de ellos optan por enfrentarse y agredir a los trabajadores sociales. Según los educadores, otra de las situaciones que provocan conflicto son las retiradas de tutela de los menores.
Demasiado trabajo
El Ayuntamiento reconoce una sobrecarga de trabajo de servicios sociales, pero lo desvinculan de las agresiones y aseguran que los protocolos de actuaciones que se activan en estos casos funcionan correctamente y que no se revisarán.
Los trabajadores también quieren denunciar un incremento del número de bajas entre estos profesionales, sobre todo por depresión.