La delegación del Gobierno de Melilla ha admitido por primera vez la solicitud de residencia de cuatro inmigrantes internos en el Centro de Estancia Temporal de la ciudad autónoma. Se trata de cuatro ciudadanos de Cachemira que España trasladó desde Mauritania hace más de dos años después de que el barco chatarra a bordo del que viajaban con intención de llegar a nuestro país, el Marine 1, desembarcara en el estado africano. El Gobierno español les prometió entonces que iban a recibir un permiso de residencia o una carta de asilo, una alternativa con la que intentó cerrar la crisis generada por el Marine 1.
Estos cuatro hombres de Cachemira llegaron a Melilla porque el Ejecutivo español los trajo de Mauritania hace dos años y tres meses en un intento por cerrar la crisis del Marine 1. Les prometió un permiso de residencia o una carta de asilo en nuestro país.
Formaban parte del último grupo de 15 asiáticos de los 369 pasajeros del barco chatarra con el que pretendían llegar a España, pero que finalmente desembarcó en Nuadibú en febrero de 2007. Tras varios meses encerrados en un almacén de pescado y tras los problemas con Mauritania y la polémica política en España, el Gobierno decidió trasladarlos a España. Sin embargo, no ha sido hasta hoy cuando les han admitido a trámite la solicitud de un permiso de residencia por razones humanitarios.
Debido a la larga espera, uno de ellos padece graves problemas mentales. Se pasa el día llorando ante un espejo, por ello es el único que no ha podido presentar la documentación para obtener la residencia.