Jueves, 31/5/2012 07:06
El Tribunal Supremo ha absuelto a un condenado por agresión sexual y robo con violencia de origen nigeriano porque en la rueda de reconocimiento en la que fue identificado por sus presuntas víctimas era el único de los candidatos de raza negra. El alto tribunal anula así la condena al considerar que, de este modo, se indujo al error a las mujeres agredidas e invalida la principal prueba de cargo alegando que, en el citado reconocimiento, no se cumplió el protocolo exigido.
"El reconocimiento en rueda no fue realizado de acuerdo con el protocolo exigido legalmente porque las circunstancias de los integrantes no eran semejantes", explica la sentencia. Concretamente, el recurrente era el único de raza negra en el reconocimiento practicado en sede judicial -Juzgado de Fuenlabrada- en el que sólo había otras cuatro personas de origen iberoamericano. "Es un dato de experiencia la diferencia existente entre una persona de raza negra de origen iberoamericano y otra persona de igual raza, pero africano de Nigeria", añade la resolución.
Las mujeres denunciaron haber sido asaltadas por una persona de raza negra, no obstante, cuando en comisaría se les enseñaron una serie de fotografías sobre los posibles agresores, en un primer momento, identificaron como su agresor a otra persona que no es a quien finalmente se condenó. No fue hasta la segunda exhibición de fotografías cuando señalaron al recurrente.
De este modo, el Tribunal Supremo anula la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid que en julio de 2008 condenó al recurrente a 10 años de cárcel por un delito de agresión sexual (seis años) y otros dos delitos de robo con violencia e intimidación (cuatro años). También fue condenado por un delito de lesiones por el que se le impusieron doce días de localización permanente, así como la prohibición de acercarse a sus víctimas por un tiempo de ocho y dos años, respectivamente después de salir de prisión.
Relato de los hechos
Según la sentencia de la Audiencia Provincial, los hechos tuvieron lugar en mayo de 2005 cuando el recurrente asaltó a su primera víctima a las 5.30 de la madrugada. Agarrándola por el cuello y clavándole un objeto punzante en la espalda, le obligó a que le entregase su móvil para posteriormente llevarla a un lugar apartado donde intentó quitarle el pantalón. Finalmente ante la resistencia de la chica, la obligó a mantener sexo oral.
Asimismo, además del teléfono móvil, en su acción, el presunto agresor también le robó un bolso así como una bolsa con ropa, todo ello valorado en más de 400 euros. A consecuencia de este episodio, la víctima sufrió numerosas lesiones físicas, así como una importante situación de ansiedad. El apartado de hechos probados recoge que la misma persona, tres días después, asaltó con el mismo 'modus operandi' a otra mujer que, a base de patadas y gritos, logró evitar la agresión sexual, aunque a ella también le robó sus pertenencias valoradas en 116 euros y sufrió lesiones.
El recurrente, de 24 años y nacido en Nigeria, ya fue condenado por otros hechos en mayo de 2007 por los que cumple condena actualmente en un centro penitenciario. Además, mantiene una relación sentimental estable y tiene una hija de un año.
Es otro ejemplo de como va la Justicia en España. Ayer una resolucion clarisima de amiguismo intimissimo y sospechosissimo de Camps con De la Rua. Hoy despiste y mañana mas. Y como le gusta al PP "esta" justicia cuando le protege de sus tejemanejes.
yo hubiera puesto en la rueda de reconocimiento a: Bush, aznar, el negro i bin laden.. Quizas asi le habrian absuelto directamente al ver en otro al culpable.. pq total,, para que salga libre con semejante chapuza..
El que organizó la rueda, a la calle por tarado, y al que sufrió la condena, que se lresarza convenientemente. La víctima continuará con su dolor y su miedo "gracias" al que quiso solucionar rápidamente el asunto y ponerse la medalla.
esta escena es de los hombres de paco por lo menos
Cuando comparo esta noticia acerca de la justicia en España con la que ayer y hoy aparece acerca del presidente autónomo Camps, alias (¡claro que yo me pago los trajes!), uno no puede más que poner en duda, como tantas veces, a eso llamado justicia. ¿Puede una democracia ser plena cuando la justicia es, cuando menos, discutible?. Ya no es que esté en tela de juicio el que a uno le toque uno u otro juzgado para saber como le irá su asunto, sino si será o no su vista este año o este quinquenio; además de que descaradamente depende del abogado que uno se busque o que se lo busquen en el turno de oficio. Etc., etc. Es que la justicia se parece a la marea, que cuando es alta (para los poderosos) todo lo engulle y razones hailas ya que siempre las halla, y cuando está vacía (para los miserables, que adolecen de todo lo que la miseria conlleva), deja todo al descubierto, lo que es y hasta lo que no es, y sobre todo cuanto más oscuras son las rocas y es cuando más se pone de manifiesto aquello de que el sentido común es el menos común de los sentidos